domingo, 12 de junio de 2005
Bridget Jones, Sobreviviré (2004)
Dirección: Beeban Kidron.
Género: Comedia.
Reparto: Renée Zellweger (Bridget Jones), Hugh Grant (Daniel Cleaver), Colin Firth (Mark Darcy), Jim Broadbent (Papá), Gemma Jones (Mamá), Jacinda Barrett (Rebecca), Sally Phillips (Shazzer), Shirley Henderson (Jude), James Callis (Tom), Jessica Stephenson (Robyn).
Argumento:
Bridget lleva seis meses de intenso romance con su amor Mark Darcy, pero no todo es perfecto en la relación. Pronto los celos hacia una compañera de trabajo de Mark desencadenarán la ruptura. Y David está al acecho...

Comentario:
Película malísima con contados golpes de humor y mucha ñoñería y bobaliconería, que repite, casi punto por punto, todas las supuestas gracias de la primera parte. Es que parece, más que una segunda parte, una variación sobre el mismo tema. La bragas-faja de tamaño familiar, la preocupación por la gordura, los jerseis extravangantes de Darcy, el culo gordo de Bridget en pantalla, la pelea entre los dos pretendientes de la moza jamona...

Sin embargo, tiene algunas cosas graciosas, pocas, que destacan entre escenas más "serias", excesivamente serias para tratarse de una comedia. Todo parece muy mecánico, para poder repetir esas gracias que se supone que la gente espera de este personaje. Para colmo, en el material extra del DVD aparece la directora del filme justificando estas reiteraciones, como en el caso de la pelea patética entre Colin Firth y Hugh Grant, de la cual se afirma que "mil películas que se hicieran de Bridget Jones, en las mil habría una pelea entre ellos". De modo que si a algún perverso magnate del cine se le ocurriera torturarnos con una tercera parte en la que Bridget Jones volviera a hacer exactamente lo mismo de siempre, al final sabríamos que los dos machitos se iban a dar la tunda de rigor en la situación más ridícula que imaginar pudiera el director de turno.

Además, aparte de que los personajes actúan de un modo a veces incoherente y grotesco, todo es perfectamente previsible. Una se imagina que la chica guapísima que acompaña a Darcy y de la cual se cela la protagonista no es más que una compañera de trabajo, quien, por cierto, al final da la sorpresa declarándose lesbiana. Pero la escena carece de fuerza y verosimilitud.
En resumen, todos los personajes hacen lo mismo de siempre, ad infinitum...


