(Alexander)
Director: Oliver Stone.
Duración: 173 min.
Guión: Oliver Stone, Christopher Kyle y Laeta Kalogridis.
Música: Vangelis.
Repartro: Colin Farrell (Alejandro), Angelina Jolie (Olimpia), Val Kilmer (Filipo), Anthony Hopkins (Ptolomeo), Rosario Dawson (Roxana), Jared Leto (Hefestión), Christopher Plummer (Aristóteles), Gary Stretch (Cleitus), Jonathan Rhys-Meyers (Cassander), Joseph Morgan (Philotas).
Argumento:
Stone cuenta a "su manera" la vida y muerte de Alejandro el Grande.

Comentario:
Vaya rollo, súper rollo. Larga, lenta, aburrida, pretenciosa. Hacía mucho tiempo que no veía una película con diálogos tan pomposos y grandilocuentes; con escenas tan tediosas y actuaciones tan histriónicas.
El director, además, ha elegido fatal las escenas de la vida de Alejandro para plasmar una biografía que no permite reconocer los rasgos del mito. Tenemos a Alejandro y a su padre en medio de una disputa, y de pronto, el padre muere (de momento no se ve), nos saltamos las primeras batallas (incluida la que hubiera sido más espectacular: el asedio de Tiro), nos saltamos su visita al oasis de Siwah donde se reconoce a sí mismo como hijo de Amón, y nos ponemos directamente en Gaugamela. Muy mal hecho. Relacionado con esto, la mala elección del modo de contar la historia: usando un narrador, con exceso de protagonismo, que nos va dando lecciones de historia de lo más chapucero, y que no se sabe muy bien cuál de los generales de Alejandro es (es Tolomeo, pero hay que hacer un esfuerzo para entenderlo)

Se cargan las tintas demasiado en las relaciones con sus padres, en especial con su madre, a la cual se da un protagonismo exagerado. La Angelina, por otra parte, parece y actua como una bruja perversa sin que se vea muy bien por qué es "mala". Estas difíciles y tensas relaciones familiares deberían estar solamente esbozadas y no convertidas en el quid de la cuestión de la personalidad de Alejandro, al cual se nos pinta como un caprichoso, indolente e incoherente total. Cuando están juntos la madre y el hijo se observa que son casi de la misma edad. Ella no envejece a lo largo de la película. Es absurdo.

Las batallas son aburridas y confusas, como es norma en el cine de estos últimos años, y no traslucen para nada ni épica ni nada. La única un poco decente es la que tienen en India, con elefantes incluidos, pero luego la fastidia en el momento en que hieren a Alejandro, metiendo unos filtros rojos en la película que parece todo una discoteca. Eso le quita seriedad en lugar de profundizar en el momento de angustia de Alejandro con la flecha clavada.
No es la única gracia "formal" del director. También nos incluye un flashback contando la muerte del padre de Alejandro que no se sabe muy bien a cuento de qué viene.
Sobra metraje por todas partes, en realidad no cuenta casi nada, ya que como dije antes, los episodios de la vida del personaje están muy mal escogidos: se centra en banalidades y no va a los más importantes. Nada de nudos gordianos. Sin embargo, se relata con bastante extensión su "amistad" con Hefestión, pero de un modo timorato y pudoroso. De hecho, en la película, aunque es obvio que tienen una relación amorosa, solo se abrazan, pero ni se besan ni nada. La única escena de cama es una con su mujer Roxana, bastante ridícula e incoherente por lo demás. Porque a lo largo de la película no se ha visto para nada que Alejandro sea violento, pero cuando va a acostarse con ella trata de violarla, y tienen una pelea con armas blancas incluidas. Huelga decir que tampoco se explica muy bien su relación con Roxana.
En fin, que para colmo dura dos horas y media o más. Aburre a las piedras. Superficial, grandilocuente, lenta... Mejor ver un documental, que es más divertido e instructivo.
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