Soñadores
The Dreamers
Reino Unido/Francia/Italia , 2003
Dirección: Bernardo Bertolucci.
Guión: Gilbert Adair; basado en su novela "The holy innocents".
Intérpretes: Michael Pitt (Matthew), Eva Green (Isabelle), Louis Garrel (Theo), Robin Renucci (Padre), Anna Chancellor (Madre), Florian Cadiou (Patrick).
Argumento:
Matthew es un joven americano que va a París a aprender francés (y vaya si lo aprende, ejem). En las sesiones de cine de la Cinemateca francesa conoce a los hermanos Theo e Isabelle, cinéfilos como él, que lo invitan a su casa, aprovechando que los padres se van de viaje. Pronto los hermanos inician al joven en sus juegos cinefilo-sexuales. Entre tanto en la calle, está en plena ebullición el Mayo Francés.
Comentario:
La película me ha gustado, aunque no me parece una obra maestra sino simplemente correcta, quizás mejor que la media de lo que se ve hoy en día. Desde el punto de vista formal está muy cuidada, tanto en decorados, estética, ambientación, fotografía. Quizás demasiado relamida la caracterización de los jóvenes (uno de ellos me recuerda a Leonardo Di Caprio jaja)
La historia que cuenta resulta interesante. La mirada conservadora del joven americano se enfrenta con sorpresa y rechazo a la relación semi-incestuosa de los dos hermanos (en la novela en que se basa, al parecer, el incesto era más real) que lejos de ser algo desinhibido y sin prejuicios, parece más bien una relación enfermiza de dependencia psicológica, aunque termina por encariñarse con los dos. Según he leido Bertolucci ha aligerado en pantalla las insinuaciones incestuosas y sobre todo homosexuales, que quedan en unos breves rocecitos entre Theo y el joven. Hay desnudos, penes, masturbaciones... se bañan juntos todos y todo eso, pero en el fondo la película resulta algo mojigata. Está todo muy controlado y medido; Matthew los ve juntos en la cama y desnudos, pero luego cuando hace el amor con ella ve que era virgen.
Los hermanos esos viven absorbidos por el cine, que es un referente continuo en la película y en sus vidas. Incluso escenifican partes de películas y juegan a adivinar cuáles son; representan diálogos y bailes. Matthew tiene las mismas inclinaciones aunque es bastante más realista, y les echa en cara su falta de madurez, esa relación de dependencia que decía antes. Parece ponerse en relación ese mundo irreal del cine en que viven con su relación también un poco fantasiosa.
Son interesantes las conversaciones que mantiene con Theo, que es un revolucionario de salón, que admira a Mao pero desde su casa. Es un burgués que recibe el cheque de papá y vive en una casa grandísima. Matthew le demuestra la falsedad de sus teorías. En realidad, son todos muy conservadores. No se ve el elemento realmente transgresor que podría haber inspirado la época del mayo del 68, la revolución y todo eso.
La película se ve con agrado, aunque parece que falta algo, lo necesario para convertir una obra correcta en destacable. Sin embargo, refleja bien la inocencia de los personajes (como la escena en que Theo prácticamente obliga al americano a acostarse con Isabelle, y ella se muestra lúbrica y provocadora, pero luego, cuando hacen el amor, echa a llorar al ver la sangre de su virginidad perdida).
Podía haber dado más de sí, si el director hubiera puesto más pasión. La verdad es que parece un entretenimiento intelectual más que otra cosa. Incluso las escenas de sexo son un poco sosas. Sí, es bastante fría. Tal vez tendría que haberse contado con otro tono... Oh, sí, yo le hubiera metido humor jajajajaja
Si os gusta ver desnudos, sexos masculinos y femeninos en primer plano, y a uno masturbarse contra un poster de cine, esta es vuestra película...
