El Cultural -Magazine de El Imparcial

lunes, 01 de agosto de 2005

Desierto

Pues eso que aquí estoy de nuevo cual Ave Fénix, después de mi paso por el desierto. Y lo del Ave Fénix cuasi literal, porque las temperaturas del famoso Sahara...ya, ya.
Os contaré la crónica del viaje, eso sí en capitulos, que son más articulos y asi remontamos en el ranking.

Comienza la emoción con el avión. Yo ya había ido otra vez en avión, pero era un viaje de noche, de poco más de media hora y me dormí, así que solo me enteré al aterrizar de las uñas clavadas en mi brazo por parte de mi compañera de viaje. Así que podríamos decir que era mi primer viaje consciente; luego es casi inconsciente porque al ver aquella cosa tan pequeña y empezar a pensar la altura, la distancia, el mar...en fin todo, a punto estuvo de acontecerme uno de mis ataques de claustrofóbicos.
Primeras de las maravillosas vistas que acompañarían todo el viaje. Lo cierto es que si no te fijas en el tamaño del cacharro, en que las alas se mueven con un inquietante temblor y las gotitas de hielo formado en el exterior de la ventanilla, a pesar del expléndidoo sol, disfrutas de una imagenes que compensan el ataque de "claustro".

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Después de sobrevivir al ataque de claustrobobia, y a la comida gentileza de Tunisair, llegamos a la hora prevista por ellos, porque yo no tenía ni idea de a que hora debiamos llegar y eso fue unas tres horas más tarde.
No os cuento la actuación estrella de las azafatas y el sobrecargo, porque no tengo fotos para acompañar, pero me parecía muy fuerte hacerles fotos mientras ellos aguantaban la risa y nos explicaban esas famosas instrucciones del cinturón, el chaleco, con lo de los pitorritos incluido y las salidas de emergencia. ¡Que perfecta sincronización! ahí se ven las horas de trabajo en equipo.

Bueno os contaba que la primera parada de este viaje, que no os dije como se llamaba: "Circuito desierto y aventura" fue en Hammamet. Ciudad turística de unos diez años de vida renovada, según nuestro guía Ouni.
Aquí es todo precioso y perfecto y artificial. Hasta la medina es una construcción artificial que no posee viviendas, sino que imita viviendas en las que solo encuentras tiendas, donde es dificil no resultar secuestrado por cualquiera de los miles de vendedores que te garantizan la venta más barato que en el Pryca, que te cojen del brazo para que entres en su territorio a "sólo mirar, no comprar" y tienes que tener extremo cuidado donde apuntas con tu cámara porque el derecho de imagen, te cuesta mínimo un dinar.
Antes de que se dieran cuenta, logré hacerme una foto con mi animal favorito

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Largo paseo por la ciudad bazar donde por primera vez me fijé en la policia tunecina, es una imagen sobrecogedora,te entra un no se qué con solo verlos que hace que te pegues a quien tienes más cerca para aferrarte fuertemente. Más tarde me informarían que los agentes son llamados por la población: "los escorpiones negros". Finalmente, regreso al hotel, al día siguiente hemos de estar formados debidamente uniformados y equipados a las 6.00 am en la entrada.

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Anochecer en Hammamet

A las 6.00 am, nos encontramos preparados para nuestra recogida. Aunque nos creíamos los únicos, se añadieron media docena de soñolientos más, que aunque no decíamos nada, sospechábamos compartiríamos viaje y vehículo. Por fin a las 6.30 am, se acordaron de nosotros y aparecieron en el horizonte 3 vehículos 4X4. Porque la aventura no era en autocar, no, eso es para los jubiletas, para nosotros gente que aún no llegamos al ecuador de nuestra vida, las aventuras han de ser en todo-terrenos.
Cuando por fin nos distribuyeron. Emprendimos la marcha rumbo a nuestro primer destino: El anfiteatro de El Jem presentado oficialmente como el mejor conservado del mundo romano.

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.Allí tras una breve explicación de 5 minutos de lo que representó en su tiempo, decirnos por donde debíamos subir para ver las gradas y por donde bajar para ver las habitaciones de los gladiadores y de las fieras, nos dieron media hora en la que corriendo, corriendo, vimos, fotografiamos, meamos, regateamos en la compra de un pañuelo para mi niño y llegamos al 16, perdón al 4X4 con dos minutos de retraso bajo la escrutadora mirada del resto de la expedición que había conseguido hacer todo eso en menos tiempo. Bueno yo gané en el número de fotos.

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Me pondré yo en alguna foto, porque para las pocas veces que me sacan...

Continuamos viaje, observando a lo largo de la carretera los puestos montados a ambos lados del camino en los que se vende fruta y sobre todo gasolina. Es gasolina libia y está permitido por el gobierno tunecino, ya que la propia es seis veces más cara.

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Está sacada en marcha, pero se ve bien

El paisaje cada vez se va pareciendo más a la idea que tenemos del desierto, pero aún nos queda unos cuantos kilometros para llegar.

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Luego llegamos a Matmata, donde están las casas trogloditas, pero resulta que no son casas trogloditas, sino excavaciones en la montaña. Aquí en España las excavan directamente en la roca y las llamamos cuevas. Allí eligen un montículo, y comienzan por arriba hacia abajo, abren un agujero de unos 20 m de diámetro y a una profundidad de unos 12m que conformará el patio de la casa y siempre tendrá sombra y luego penetran alrededor, excavando las habitaciones. Muy, muy fresquitas.
En esta casa nos mostraron la famosa hospitalidad bereber ofreciéndonos pan y te caliente para la sed.
Al principio pedíamos agua muy fría y no hacíamos caso cuando nos dijeron que fría que no, que templada. Cuando aceptamos, pudimos comprobar como un vaso de té caliente te quita le sed al momento, te hidrata y te deja una sensación de frescor, dificil de imaginar a nuestras obtusas mentes.

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Llegamos a Ksar Guilane, que se trata de un granero. Es un granero especial por muchas cosas, primero porque es un granero de un pueblo nómada. Aunque las personas se desplazaban y llevaban consigo sus pertenencias, cada tribu necesitaba de ciertos alimentos que no podían transportar y los aglutinaban en graneros. Podríamos decir que son como pequeñas ciudades, con sus calles y puertas, sólo que las puertas no esconden viviendas, sino pequeñas habitaciones, donde estos pueblos nómadas, guardaban alimento que podían conservar hasta tres años. Lo normal era que tuvieran dos pisos, pero los había de hasta tres alturas. Cada familia tenía entre 3 y cinco de estas celdas; eso era lo habitual.
En este granero en concreto se rodaron escenas de la película La Amenaza Fantasma, en la que Dar Vader, vivía con su madre, cuando era niño. Lo que era la casa de Anakin se grabó en otro granero cercano.

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Se dice, se comenta, se rumorea...que por estas calles Anakin, soñaba con ser un guerrero jedi de mayor...

Poco a poco el paisaje se transforma y va cobrando tonos rojizos en sus montañas y tierras, nos acercamos a lo que llaman la puerta del desierto. A partir de aquí nos informan de que estaremos unas 18 horas sin cobertura en los teléfonos. ¡comienza la aventura!
esta ciudad, por más que lo intento no consigo recordar a ciencia cierta su nombre, creo que es Chenini, pero no lo juraría

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Dejamos carretera y tomamos una pista que nos conduce al desierto, desierto, no eso que nos estaban enseñando que no tenía arena, sino tierra y sin dunas. Comienzan los saltos dentro del vehículo y asistimos a un espectáculo maravilloso con varios frentes, como un circo con varias pistas: por un lado ese ansiado paisaje de arena, tan fina como harina, arena que al tocarla deja su huella en tus manos. Por otro contemplar a los otros vehículos marchar casi en paralelo contigo dejando una estela de polvo que te hace sentir algo así como Indiana Jones y de ahí para arriba.



Todo ello acompañado por el mejor técnico de iluminación , que no se quien es, pero que deja maravillado con sus juegos de luces y sombras, colores y tonos sobre la arena y el cielo y por último, aunque esto quizás se les escape a muchos, observar la genialidad y maestría de un chófer llevando su máquina sobre las dunas como si no requiriera ningún esfuerzo y atento a cada cosa que ocurre a su alrededor. Debo decir que aquí se despertó mi alma conductora…

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Cae la noche...

Unas fotos para la puesta de sol, un par de averías en uno de los coches y noche cerrada; eso es otra aventura, ver la cara de preocupación de los guías y que la conversación se vuelve algo más seria. Pero finalmente llega la recompensa en forma de campamento que hasta la mañana siguiente no pudimos apreciar en toda su belleza.

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Comentarios

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  • Fecha: lunes, 01 de agosto de 2005
  •  | 
  • Hora: 19:28

Autor: Thersuva

Impresionantes fotos de las nubes, y no digo nada la del elefante, también uno de mis animales favoritos, tan enorme y con ese aspecto prehistórico.

Lo que cuentas me parece muy curioso e interesante, qué bonito culturizarse si tener que asarse de calor.

Espero las siguientes entregas y sus correspondientes fotitos...

  • Fecha: martes, 02 de agosto de 2005
  •  | 
  • Hora: 12:41

Autor: Matilda1

Lo de la azafata tiene su guasa. Imagínate que omite la explicación y entráis en una nube de arena del Sahara, o en un nudo de esos cósmico, ¿cómo iba a explicar que dejó de informar al pasaje, porque ya está harta de que la gente se ría de la mímica a la que se ve obligada.
Oh, el desierto...
Ah, bienvenida, colega.

  • Fecha: martes, 02 de agosto de 2005
  •  | 
  • Hora: 13:40

Autor: Vvanadis

Tendrias que ver la cara de coña que tenian ellos, mientras cumplian con su deber.Muchas risasMuchas risasMuchas risas
Feliz de estar entre gente querida.