Director: Agnieszka Holland
Producción: Fred Fuchs, Steven Haft
Guionista: Richard Vetere, John Romano
Género: Drama
Nacionalidad: Estados Unidos
Clasificación: SAM13
Duración: 120 mins.
Actor / Actriz:
Ed Harris, Anne Heche, Armin Mueller-Stahl, Michael Rispoli, Charles Haid, James Gallanders, Jean-Louis Roux, Ken James, Caterina Scorsone, Barbara Sukowa, Bob Jarvis, Ned Vukovic, Jade Smith, Monique Mojica, Aron Tager, Norma Dell'Agnese, Steve Ferguson, Mark Huisman, Rodger Barton, Craig Eldridge, Christopher Bolton, Rony Clanton, Sofia Polanska, Susan Henley, Jack Jessop, Rogue Johnson, Ralph Small, Don Carmody, Junior Williams, Mary Lu Zahalan, Mary Lu Zahalan
Ed Harris, en el papel del padre Frank Shore, un sacerdote inmerso en una crisis de fe que lo lleva a vivir marginado en lo comedores de beneficencia y en los albergues para mendigos.
Sinopsis: Frank Shore, un sacerdote conocido como el “asesino de milagros”, es llamado urgentemente por su obispo... una estatua de mármol de un convento de Chicago está llorando sangre. El párroco local pide considerar la santidad para Helen O’Regan, una devota mujer de pasado desconocido, que vivió en el convento hasta su defunción y a quien la comunidad cree responsable de las milagrosas lágrimas. El padre Frank, en plena crisis de fe, deberá pedir ayuda a la hija de Helen, Roxanne. Todo se complicará cuando empiece a sentirse atraído por ella y esto haga tambalear aún más sus creencias.
El padre Frank Shore, es un erudito investigador sobre estigmas, su misión es reunir pruebas para juzgar si los candidatos propuestos para una beatificación reunen los requisito que la curia considera para la canonización.
James Gallanders, como secretario del Padre Falcone, un sacerdote propuesto para beatificar pero que el padre Shore, en su investigación encuentra pruebas...
OPINIÓN
Una película donde se cuestiona porqué Dios en su misericordia no elige ni a sabios, doctores o altos dignatarios de la iglesia, sino que otorga dones especiales a aquellos seres más simples y aparentemente sin cualidades especiales.
Dios es así, su voluntad no es la de los ilustrados, poderosos, o importantes, Él elege a quién Él quiere, y nada está por encima de sus decisiones.