El Cultural -Magazine de El Imparcial

domingo, 02 de octubre de 2005

El "Storyboarding" por Crawford Kilian

Escribir es muy difícil


En mi última novela, todavía en proceso de escritura, he seguido alguno de los consejos de Kilian, cuyos textos iré colgando poco a poco, traducidos del inglés chapuceramente por mí. En esta entrega, se habla del Storyboarding, una técnica que consiste en hacer un guión visual de nuestro argumento mediante tarjetas de cartulina. Es muy útil. Lo malo es que perdí las tarjetas donde tenía mi argumento, ejem, y ahora me veo un poco parada, ya que no recuerdo bien todo lo que tenía escrito. Habrá que revolver toda la casa en busca de las problemáticas fichas desaparecidas.

Como Kilian no da más indicaciones, yo diré que uso fichas sin pautar, en blanco, y de tamaño pequeño, que son más manejables pero más incómodas, ya que casi no puedes escribir nada en ellas. La próxima vez creo que usaré un tamaño mayor, aunque en realidad, en mi primer intento con esta técnica me limité a escribir una indicación breve de lo que sucedía en la escena, a veces solo un título.

El “Storyboarding”, por Crawford Kilian (traducción M.C. Mendoza)



El Storyboard significa generalmente el orden de la secuencia de imágenes para una película o un anuncio. Pero también se puede hacer un storyboard de una novela, y puede ser una manera provechosa para organizar el argumento. Eso es porque normalmente no pensamos el argumento. Tenemos una idea para una historia (joven inmigrante funda dinastía en el yermo de Nevada) y un surtido azarístico de imágenes mentales (encuentro con un oso, cabalgata salvaje para rescatar a su hijo de secuestradores, un hermoso rubio nadando desnudo en una corriente helada, un enfrentamiento con los gángsteres del este que desean la tierra para el casino). ¿Cómo conseguimos que estos fragmentos se unan en un argumento coherente? Escribirse una carta a sí mismo puede ayudar, pero primero intente esto:

Tome un taco de tarjetas de cartulina y apunte una imagen o una escena en cada una, en el orden en que se le ocurren las ideas. Puede ser que salga algo así:

"Jesse cabalga hacia la ciudad, se enfrenta a Caleb al respecto de su negocio fraudulento de minas. Caleb niega todo, amenaza con disparar a Jesse si habla del tema."

Cuando tenga cinco o diez o veinte de tales tarjetas, ordénelas en la secuencia que considere adecuada para la historia. Ciertamente, aún no hay una tarjeta para cada escena de la novela, pero tiene las escenas que su subconsciente desea incluir. También hay numerosos agujeros. ¿Cómo llega Jesse de su mina de plata de Nevada a la cubierta del Titanic? ¿Cómo consigue Caleb entrar en tratos con los tres asesinos de San Francisco? ¿Cómo responde el nieto de Jesse a la primera oferta del sindicato del crimen que desea construir un casino en el sitio de la vieja mina? Ahora vuelva sus pensamientos hacia esos agujeros, y las nuevas ideas empezarán a brotar. Eso significa más tarjetas. Algunas de las nuevas ideas son quizá mejores que las originales, así que muchas de las antiguas van a la basura. Los nuevos personajes emergen para satisfacer funciones en la historia. Su investigación sobre la historia de Nevada todavía sugiere más escenas que pueden entrar en esta o aquella parte de la novela; más tarjetas. La historia puede terminar siendo una sucesión de flashbacks, pero ahora cíñase al orden cronológico estricto. La historia entera ocurre quizá durante un sitio de tres horas a una mansión aislada; o se extiende a través de un siglo y de un continente. Cualquiera que sea el ''tiempo real” de su historia, puede observar que las tarjetas se agrupan de forma natural alrededor de ciertos períodos del argumento y no ve ninguna necesidad de más acontecimientos para completar los huecos. Eso está muy bien; puede que haya encontrado las divisiones naturales entre capítulos o secciones de la historia.

Siga preguntándose “por qué”. ¿Por qué Nevada, por qué minas, por qué un guapo rubio desnudo? No mantenga una escena en su storyboard a menos que pueda justificarla como manera de dramatizar el carácter de un personaje, para hacer avanzar la historia, para crear verosimilitud. Una vez que tenga por lo menos la secuencia de eventos principales trazada claramente, puede comenzar a transferirla a una sinopsis o a esquema más manejable.

Comentarios

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  • Fecha: domingo, 02 de octubre de 2005
  •  | 
  • Hora: 16:50

Autor: Thersuva

Creo que es una idea muy buena.

Yo suelo escribir mis ideas a mano en una libreta y por mucho que le añada numeritos y colorines queda un tanto confuso.

En un documento de word puedo ordenarlo como me apetezca, pero como no tengo impresora no puedo verlo en papel, que es como me aclaro.

Así que voy a intentar lo de las cartulinas, bien grandes, que no sé resumir... aunque se corre elriesgo de que se pierdan... ejem, y quedarme sin leer LH.

Encuéntralas. Ya.

  • Fecha: domingo, 02 de octubre de 2005
  •  | 
  • Hora: 17:08

Autor: reginairae

Poco después de poner el artículo... las encontré perdidas en un bolso...

Creo que es una buena idea, y mucho mejor que te compres impresora...

  • Fecha: domingo, 02 de octubre de 2005
  •  | 
  • Hora: 18:05

Autor: Thersuva

Qué alivio, podré leer LH, algún día.

Me compraré una impresora con escáner... cuando sea...

Lo de las fichas es más fácil, he tomado nota de todo lo que dice el artículo.