Breaking the waves
Año: 1996
Duración: 153 min.
Nacionalidad: Dinamarca
Género: Drama
Dirección: Lars Von Trier
Reparto: Emily Watson, Stellan Skarsgård, Katrin Cartlidge, Adrian Rawlins, Anthony O'Donnell, Gavin Mitchell, Sandra Voe, Jean-Marc Barr
Argumento:
Bess es una chica buena e ingenua, por no decir "tonta", enamorada perdidamente de un nórdico llamado Jan, que trabaja en una plataforma petrolífera en las costas de Escocia. Contra los deseos del "Consejo de ancianos" de la comunidad, se casa con él, y con él descubre el placer del sexo y el amor más arrebatado. Pero un día Jan sufre un accidente, y se queda inválido. Para satisfacer las fantasías sexuales de su esposo, Bess se humilla a acostarse con otros hombres y luego contárselo. Ella, que habla con Dios, cree que su sacrificio logrará el milagro de curar a su amor...
Comentario:
Segunda película de Lars Von Trier que veo, después de Dogville y ya detecto ciertas similitudes entre ambas. En primer lugar, la estructura en capítulos, en este caso presentados con una imagen y con el fondo musical de una canción cuya letra tiene relación con lo que ocurrirá en esa parte. También hay algunas escenas similares, y una referencia a las campanas, que también tenían su importancia en Dogville. Y sobre todo, la caracterización de la protagonista, una mujer buena, ingenua, que no concibe el mal humano, y que sufre lo indecible a manos de sus vecinos. Igualmente hay un cierto paralelismo entre el personaje del doctor de Rompiendo las Olas y el filósofo Tom de Dogville, ambos enamorados de la protagonista y que quieren "salvarla", aunque en este caso, el doctor era sincero.
Bess espera horas y horas que él llame
La película me ha gustado menos que Dogville, quizás porque para el argumento que tiene me ha parecido larga, y algo lenta en ciertas escenas. La historia en sí es muy sencilla y sin embargo, se alarga bastante, incidiendo en escenas que están repetidas como las diversas visitas de la chica a la Iglesia y sus conversaciones con Dios, en las que cambia de cara y de voz, según escenifica a Dios o a sí misma (como el Gollum de El Señor de los Anillos, una doble personalidad de ese estilo). El aspecto religioso es muy importante en esta película. Bess tiene una fe inquebrantable, y cree en los milagros. De hecho, toda la película es como una recontrucción de la pasión de Cristo, con muerte y resurrección, figuradas, y metafóricas, pero no menos reales. Incluso se permite Lars Von Trier introducir elementos claramente surrealistas, fantásticos o mágicos o como les quiera llamar, al hacer que los trabajadores de la plataforma escuchen campanas que vienen del cielo (Bess se había quejado de que en el pueblo no había campanas en la iglesia en otra escena del principio)
Un amor imposible que empieza con el matrimonio
Otro punto en contra es la caracterizacion de esa heroina que bordea la estupidez y no digo la locura, porque en este aspecto va bien servida. Y no es que sea estúpida por su devoción incondicional al marido, que eso podría ser "amor", sino en sus actitudes. Al menos la interpretación de la Watson va en ese sentido: Bess no tiene muchas luces y ya sufrió de depresiones en el pasado cuando murió su hermano. Es una persona enferma que vive un amor enfermizo.
Ella es un poco... taradita, en fin...
Quizás es por esto por lo que me chirría el "mensaje" de esta película, que en el fondo es un canto al amor llevado a su extremo, incluso al sacrificio más grande e irracional que imaginarse pueda. Una puede admirar el sacrificio por amor, pero cuando lo lleva a cabo una persona que como se observa en la película no está en sus cabales, no puedes tampoco dejar de pensar que es un síntoma de su psicopatía o neurosis o lo que sea. Y sin embargo, el director parece tomar partido a favor de que esa locura no es tal, como se demuestra al final cuando le piden al doctor que diagnostique que enfermedad padece Bess y él dice simplemente: "Bondad". Por esa bondad en querer el bien de Jan antes que el suyo incluso sufre el rechazo de su comunidad, de su propia familia, exceptuando a la cuñada, un personaje que merece mención aparte y que es casi el que más me ha gustado. Hablando de este asunto del rechazo de la comunidad, hay una escena muy similar a otra de Dogville: cuando los niños del pueblo, luego de haber sido repudiada y su entrada a la Iglesia negada, la persiguen y le tiran piedras.
Perversa comunidad
La relación de estas dos mujeres sí que es amor de verdad. Al principio, en la boda, Dodo, la cuñada, lee un discurso donde le dice que la quiere porque fue la única persona que la acogió bien en la comunidad cuando llegó para casarse con su hermano, y que juntas pasaron el dolor por la pérdida del mismo. Están tan unidas que duermen en la misma cama, e incluso se consideran hermanas. Dodo, que además es enfermera y cuida a Jan en el Hospital, vive en primera línea de fuego cómo se va hundiendo en la locura Bess sin poder evitarlo, ni siquiera con sus consejos, bofetadas o advertencias, a veces dolorosas. Como es extraña al pueblo, Dodo tiene más libertad de acción y no se siente sujeta a los dictados de ese Consejo de Ancianos que decide incluso a quién se entierra con servicios religiosos y a quien no. Una comunidad cerrada y asfixiante, casi como la de Dogville.
Amor familiar
La película está rodada cámara en mano, con lo que resulta a veces mareante, y borrosa. Es menos "bonita" que Dogville, donde además, la cámara se estaba más quieta.
Emily Watson vive el personaje, y sufre lo que no está escrito. Su personaje ama a Jan de un modo totalmente sobrehumano. Por cierto, el personaje de Jan encierra una gran ambigüedad. El también la quiere y sin embargo, le pide, le exige que se acueste con hombres y se lo cuente luego para "no olvidar lo que se sentía al hacer el amor". El sexo es importante en esta película. Bess que es virgen, se entrega a Jan en la misma boda, en los lavabos, y luego hay varias escenas entre ellos, donde se ve que ella descubre, casi con sorpresa, el placer. Jan no parece perverso al exigirle ese sacrificio de estar con hombres desconocidos, pero insiste mucho. Cuando ella le cuenta que le ha hecho una paja a un desconocido en el autobús (luego ella salió del bus y vomitó), a él no le parece suficiente. Le dice que eso es una "pantomima", que tiene que ser hacer el amor. Su exigencia atormenta a Bess, que se busca justificaciones en sus charlas con Dios.
Bess lo intenta con el médico, pero este la quiere sinceramente y no acepta. Es más, le parece horrible lo que Jan le exige. Trata de separarlos para salvar a Bess, ignorando el sacrificio que ella ya tiene pensado hacer... Lars Von Trier también mostraba en Dogville un enamorado que no se acostaba con la chica, precisamente por eso, por estar enamorado. Curioso que se sacrifique por alguien que casi la ha "vendido" o "traicionado"...
No me parece una película nada desdeñable. Tiene escenas fuertes y dramáticas, sobre todo al final, y un desenlace desconcertante por lo que encierra de "milagroso". Es muy emotiva, muy dramática. Un relato sobre lo irracional del amor y la fuerza de la fe, que según Lars Von Trier mueve montañas, casi un cuento de hadas con un final muy conmovedor, pero increíble, a no ser que se acepte la existencia de los milagros o el carácter de fábula de este relato extremo, supertrágico que ya ha quedado en la historia del cine.
Lars Von Trier, le gusta hacer sufrir a las mujeres