Internet nunca deja de darme sorpresas. Hoy mismamente he descubierto una palabra nueva que añadir a mi vocabulario cibernético:
blogonovela.
Al parecer se trata de una narración (ficticia) en capítulos (como una novela, claro) donde se narra en tiempo real la peripecia vital de un personaje que cuenta en primera persona. No es lo mismo que hago yo publicando on line los capítulos de mi extensa novela
"Adorando a un Dios Desconocido". Más bien se trata de un género nuevo y propio del entorno donde se publica, es decir, propio del formato blog de internet, que combina el arte del diseño con el ingenio de los textos.
Al parecer inició este género un tal Hernán Casciari, un argentino residente en Barcelona (España) con la blogonovela
"Diario de una mujer gorda" Eso ocurrió en 2003. Desde entonces, ha publicado varias blogonovelas más como
"Diario de Letizia Ortiz", contando las vicisitudes de la Princesa de Asturias, ejem,
Juan Dámaso, vidente, o la revolucionaria
"Mi querido Klikowsky". Sobre esta última cabe decir que Globomedia, una productora televisiva, realizó su emisión en formato serie de TV al tiempo que en el formato Blog se publicaban los capítulos en internet. Esta serie se estrenó en ETB (televisión vasca) el 29 de agosto de 2005, y trata de un argentino que se enamora de una chica de Eibar y se va a vivir al País Vasco. En el blog de Hernán se puede leer
sobre la emisión
Sobre las características de la blogonovela he encontrado este extracto de un artículo de la enciclopedia libre
Wikipedia:
"1. La blogonovela está escrita en primera persona. El único narrador debe, necesariamente, contar la historia con su propia voz, porque se trata de un género de literatura hiperrealista, muy cercano al epistolar, en donde no cabe la figura del narrador externo.
2. La trama ocurre siempre en tiempo real. Por tanto, no son válidas las elipsis, ni un transcurso del devenir diferente al de la fecha de publicación. La trama no permite comenzar un capítulo con la frase: Seis meses después…, porque se estaría rompiendo un pacto tácito de verosimilitud temporal.
3. El protagonista se reconoce como gestor del formato. Esto es fundamental, porque si el narrador no fuese conciente de estar utilizando un weblog para contar la historia, el lector no sabría quién está enviando esta información a la red.
4. La realidad afecta el devenir de la trama. Los personajes viven en un aquí y un ahora; por tanto, lo que ocurra realmente en su ámbito (hechos políticos, catástrofes naturales, etc.) repercute sensiblemente en el relato.
5. El protagonista “existe” fuera de la trama. Esto indica que los lectores tienen el derecho de conversar con el personaje principal desde un sistema de comentarios, y éste, eventualmente, tiene la obligación de hacerse presente y responder; y
6. El autor no aparece mencionado. De hecho no existe un autor, sino hechos contados por un narrador omnisciente. Entonces, y al menos en los ámbitos ficcionales del formato en que se desarrolla la trama, no hay elemento alguno que indique que la historia no sea real."
Así pues, se trata de algo similar a lo que yo hacía con el
Imparcial de Arberia, relatando hechos ficticios como si fueran reales, a modo de creación literaria o humorística, solo que un cierto hilo narrativo, y un narrador.
El propio Hernán Casciari en esta entrevista explica mejor en que consiste su logro:
Entrevista con el autor
Realmente, siempre hay nuevos campos para la creación artística...