Kingdom of heaven
Dirección: Ridley Scott.
Países: USA, Reino Unido y España.
Año: 2005.
Duración: 145 min.
Reparto: Orlando Bloom (Balian de Ibelin), Eva Green (Sibylla), Jeremy Irons (Tiberias), David Thewlis (Hospitalario), Brendan Gleeson (Reynaldo), Marton Csokas (Guy de Lusignan), Liam Neeson (Godofredo de Ibelin), Alexander Siddig (Imad), Ghassan Massoud (Saladino), Velibor Topic (Almaric).
Argumento:
El herrero Balian acaba de enterrar a su mujer en tierra no sagrada por haberse suicidado; de pronto, recibe la visita de un caballero, Godofredo de Ibelin, que dice ser su padre y le ofrece irse con él a las Cruzadas. Balian rechaza la oferta, pero cuando asesina a un cura que le dice su mujer arde en el infierno por pecadora, cambia de opinión y pone pies en polvorosa detrás de su supuesto padre. Quiere ir a Tierra Santa para redimir sus pecados y los de su esposa.
Una vez allí, convertido de la noche a la mañana en caballero, se enrolla con la hermana del rey Balduino IV, una tal Sibylla, un poco ligerilla de cascos, que está casada con el templario Guy de Lusignan, muy feo y muy malo, porque quiere hacerle la guerra a Saladino, un moro importante de aquella época, contra los deseos de Balduino, el Rey Leproso; este por el contrario, desea instaurar un Reino de los Cielos, tolerante, multicultural, multirreligioso y superchuli, algo así como Melilla, pero sin inmigrantes saltando el alambre de espino de la valla.. Cuando por fin estalla la guerra, ante la partida del ejército cristiano, deberá tomar el mando para defender Jerusalén de las hordas de Saruman... digo Saladino (pronúnciese como en la película: "salajadín")
Comentario:
(
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Uf, qué película más mala. Aún me ha parecido peor que cuando la vi por primera vez, en el cine. Es lo que tiene la pantalla grande, que a veces disimula más la mediocridad y te hace disfrutar solo de aspectos como la espectacularidad, etc, etc...
Como sería arduo sacar a relucir los doce mil anacronismos y errores históricos de la película (Los acontecimientos parecen suceder en unos días o semanas como mucho, y no a lo largo de años; etc), y no me apetece mucho, me limitaré a lo más evidente y a los aspectos cinematográficos.
Sabe que es su hijo sin la prueba del ADN...
En primer lugar la película es larga. A decir verdad es eterna para lo poco que cuenta. Por no mencionar la cantidad de escenas sobrantes que hay, como esa en la que atacan a Balian un grupo de templarios o cuando el susodicho empieza a trabajar en las tierras que ha heredado de su padre. La batalla final, un "homenaje" al Señor de los Anillos (una mezcla entre el ataque a Helm y el asedio de Gondor) es disparatada. Las catapultas lanzan con precisión milimétrica unas bolas de fuego que estallan como si fueran bombas nucleares. Es un desmadre, de verdad. Más que la Edad Media parece la II Guerra Mundial.
Ataque a Jerusalén... con armas de destrucción masiva.
Carece totalmente de emoción. Tratas de sentir el heroismo y todas esas cosas épicas, el temor de la gente ante la llegada de los enemigos, etc, etc, y nada, es imposible. La empatía con el espectador es nula. Es un puro espectáculo sin sustancia y sin sentimiento. Ni siquiera cuando muere el buenazo (e ingenuo) del Rey Leproso te cae la lagrimilla. Ni con las arengas rimbombantes, sentenciosas y trascendentes de Balian, apelando a la naturaleza de hombres libres que defienden sus tierras y familias (parece muy americano esto)
Liam no permitirá que se lleven a su hijo ante la justicia por esa menudencia de matar a un cura...
La visión simplista que da Scott de las Cruzadas es exasperante. En su afán de no levantar ampollas contra los árabes los pinta de tal manera que salen mejor parados que los cristianos. Ellos son honorables, caballerosos... mientras que los cristianos, los templarios sobre todo (y los miembros de la Iglesia) son malos, mezquinos, cobardes, y pésimos estrategas. Lo más seguro es que en todas partes cocieran habas.
A veces dan ganas de que Saladino entre en la ciudad y termine con todos, especialmente con Orlando...
Pero mucho peor que esto, es la ideología religiosa esquemática y políticamente correcta (por no decir contemporánea) que muestra el personaje de Balian, y el del caballero teutón, de una tolerancia y modernidad sospechosas, apelando a la conciencia individual en detrimiento de la Fe, la iglesia, etc. Una visión de Dios muy poco medieval y notablemente tergiversadora de la mentalidad profundamente cristiana de aquellas épocas. En esto me ha recordado a la novela "Los pilares de la Tierra", donde los personajes pensaban y se comportaban como personas actuales, siendo nacidos en torno al año 1100.
Jeremy Irons es Tiberias (o Tiberiades, que menuda incoherencia de nombres que hay; Tiberias, Tiberiades; Saladino, Salajadín... etc)
El director no comprende cómo pensaba la gente de entonces, no comprende la idea de Dios que tenían; todo lo reduce a la conciencia, el corazón, la tolerancia, la libertad, etc... nociones que muy probablemente no estaban en vigor en aquellas épocas tal y como las conocemos. Incluso la fórmula con la que varios personajes hacen caballeros a otros está despojada de la sacralidad que la impregnaba. En la fórmula original se citaba la defensa de la Iglesia Católica y a varios santos, San Jorge entre ellos.
Las hordas cristianas contras las hordas moras
Orlando Bloom está sosísimo como Balian; no logra transmitir nada. La chica, Eva Green, está bastante mejor, se nota que ella sí es actriz, aunque tiene poco protagonismo, muy poco; ni siquiera en su "historia" de amor con Balian puede lucirse, ya que la interacción de los personajes es mínima (digamos que es un "aquí te pillo aquí te mato" a primera vista). A veces da la impresión de que han cortado escenas o algo. Tampoco se incide en la relación con su hermano, el Rey Leproso, ni mucho menos con su marido. Los personajes son muy esquemáticos, sin personalidad bien definida, y solo tiene algo de presencia el Saladino, casi sin decir nada.
La hermana del rey es un poquillo lanzada y muy discreta en el vestir.
Sibylla y Balian, 'amor' a primera vista
En el afán del director por defender la conciencia individual por encima de todo, incluso del bien común, se le plantea a Balian el siguiente dilema: puede elegir entre que el rey mande matar al marido de Sibylla, uno malísimo que hace matanzas y carnicerías por ahí, y luego casarse con ella, o bien no hacer nada de eso, y permitir que el marido sea rey y vaya a la guerra con Saladino, arrastrando a la muerte a decenas de miles de personas. Balian elige lo segundo, claro...
Balduino IV
Balian luce pectoral
Por otro lado ocurren cosas muy inverosímiles, como que un herrero (alguien que se supone con poca instrucción en aquellas épocas de analfabetismo generalizado incluso entre los nobles) aprenda a manejar una espada con solo agarrarla, sepa de estrategia militar por ciencia infusa y hable con tanta soltura de conciencia y moral, como si fuera un doctor de la Iglesia.
En fin... la película tiene un final atípico
(los "malos" o "antagonistas" ganan), aunque los buenos se salvan y se van a vivir felices y comer perdices, la reina renuncia a serlo por 'amor' y se resigna a ser la mujer de un barón-herrero... todo muy de cuento de hadas y nada de parecido con la vida real y con la Edad Media.
Defendiendo Jerusalén
Las recreaciones de lugares están bien, aunque un poco demasiado infográficas a veces. Las batallas malas, rodadas como es típico últimamente con cámaras lentas y efectos raros, primeros planos, confusión, sangre por todas partes... Bah, una peli muy vacía de contenido y de espectacularidad forzada en algunas escenas. Música similar a la de Gladiator, que no parece pegar mucho con lo que se cuenta.