The others.
Dirección, guión y música: Alejandro Amenábar.
País: España.
Año: 2001.
Duración: 104 min.
Reparto: Nicole Kidman (Grace), Alakina Mann (Anne), Fionnula Flanagan (Sra. Bertha Mills), James Bentley (Nicholas), Eric Sykes (Sr. Edmund Tuttle), Elaine Cassidy (Lydia), Christopher Eccleston (Charles), Renée Asherson (anciana), Alexander Vince (Victor Marlish), Keith Allen (Sr. Marlish), Michelle Fairley (Sra. Marlish).
Argumento:
Tres personas llegan a la mansión de Grace, una mujer que vive allí con sus dos hijos pequeños, para ofrecerse como criados, ya que todo su servicio se ha ido misteriosamente. Desde el primer día, Grace pone al corriente a los recién llegados de las estrictas normas de la casa: no se puede abrir una puerta sin cerrar la anterior, no se pueden descorrer las cortinas debido a que los niños son fotosensibles y podrían morir, etc, etc... Al tiempo, ella desea el regreso de su marido, que está desaparecido desde la guerra... La niña dice ver a un niño llamado Víctor en su cuarto, y no será el único signo de la presencia en la casa de "otros"...
Comentario:
Una película de fantasmas de corte muy clásico, incluso excesivamente clásico, y con una vuelta de tuerca final o "sorpresa", no del todo original, pero impactante y que soporta varios visionados, no como otras...
Todo el aspecto formal y artístico está muy bien cuidado, empezando por los decorados, la ambientación, el vestuario, los peinados, la caracterización; también desde el punto de vista cinematográfico se aprecia una gran calidad. El guión es bastante sólido teniendo en cuenta el tema que trata, la intriga va in crescendo de un modo inteligente y dosificado, y sin tomar al espectador por estúpido, algo típico de ciertas películas de miedo, sobre todo americanas. Hay algunos "sustos", pero no son constantes y están metidos con naturalidad. Lo más interesante es el carácter simbólico de la historia, que encierra el relato de la culpa por un crimen horrible.
La acción de la película transcurre en los años cuarenta después de la II Guerra Mundial en una Isla del Canal de la Mancha. Existe una sola localización, que es la impresionante mansión donde vive Grace con sus hijos. Esta casa aparece constantemente rodeada de niebla, siendo este fenómeno atmosférico no solamente un detalle de ambientación, sino incluso simbólico, ya que al final, cuando se produce la revelación del secreto que encierra, la niebla por fin desaparece. Su importancia se pone de manifiesto sobre todo en una escena en al que Grace, tras presentir la presencia de seres extraños en su hogar, sale de la casa en busca de un sacerdote. Avanza por el bosque, pero como anticipa la señora Mills, el ama de llaves, no puede llegar muy lejos, pues la niebla se espesa a su alrededor impidiéndole ver nada.
En esta casa siempre hay niebla
En esta película el componente atmosférico es notable. En el exterior esas brumas, y en el interior, la oscuridad, que también se relaciona con la psicología (la "oscuridad", "oscurantismo" o "ignorancia" en que vive la protagonista, que se niega a "ver la luz"). No solo Grace vive en "tinieblas" físicas sino también morales o psicológicas. Está sumida en un sentimiento de culpa tan grande por una mala acción pasada que incluso es incapaz de recordarla, y se niega a admitirla, recreando un mundo imaginario en el que envuelve a sus hijos. El "oscurantismo" se matiza por las enseñanzas religiosas que inculca a los niños, sobre el limbo, el infierno, historias de niños santos como Justo y Pastor que fueron mártires... Todo eso tiene un gran simbolismo, y también el que la niña se revele contra tales creencias, quizás como una manera de "despertar" del engaño en que vive su madre.
Resulta inquietante la inversión que se produce en el tema de "historia de fantasmas", donde los invasores del espacio vital no son muertos sino vivos. Como a estas alturas todo el mundo ha visto la película y conoce el final, no creo que pase nada si digo que esta película es una especie de historia de fantasmas contada desde el punto de vista de estos, algo así como "Bitelchus", de Tim Burton, pero en serio, por supuesto. Amenábar no parece tener un estilo propio sino que imita a los grandes del género, y eso lo hace muy bien. Absorbe todos los tópicos y códigos genéricos, aplicándolos con maestría, aunque sin mucha personalidad.
Nicole y Amenábar
El retrato que de Grace hace la Kidman es el de una mujer un poco desequilibrada, muy exigente, capaz de todo, que purga sus culpas con una excesiva preocupación por sus hijos. Su aspecto, quizás adrede, recuerda mucho a la apariencia de actrices clásicas como Grace Kelly (curiosa similitud en el nombre). No puede negarse la grandísima influencia de Hitchcock en el cine de Amenábar y en esta película en particular. Incluso hay alguna escena que me ha recordado a alguna peli del inglés, con la Kidman gritando o avanzando entre tinieblas con el candelabro, muy "decimonónica"
Con el candelabro
El otro personaje importante es el de Fionulla Flanagan, que encierra la clave de la película. Está muy bien, muy desasosegadora.
Foto macabra de dos de los criados
Los niños, en especial la niña, hacen creíbles sus personajes. Son muy naturales.
Niños escondiéndose de "los otros"
Los demás personajes aparecen poco rato, y no aportan mucho.
Cuando ves la película conociendo el final, detectas ciertas ambigüedades en el guión, que no lo invalidan ni menoscaban, pero que son un poco extrañas. Por ejemplo, cuando se produce la sesión de espiritismo y la medium pregunta a la niña cómo la mató su madre, ella parece contarle al oído a la medium todo, como si fuera consciente del hecho. Tal vez, la niña siempre supo que estaban muertos o no... Eso no me ha quedado muy claro. Tampoco la razón por la cual los criados, si pretendían hacer ver a Grace la verdad, esperaron tanto tiempo para decírselo. Naturalmente, se puede objetar que si así fuera no habría película, jajaja.
Nicole kidman, protagonista absoluta