Men, Women and Dogs (2001)
Reparto:
Bill Bellamy: Jeremiah
Daniel Pino: Clay
Niklaus Lange: Eric
Heather Stephens: Michelle
Mike Damus: Royce
Linus: Betsy
Bart: Wolfgang
Transcurre en Los Ángeles, 12 episodios
Argumento:
Cuatro amigos se pasan la vida intentando ligar chicas nuevas, y lo consiguen, y luego se van al parque o a la playa a pasear a sus perros y contárselo unos a otros. ¡Dios los cría y ellos se juntan!
Comentario:
Estaba una noche yo zapeando cuando en la 2, de TVE, encontré una serie. Había perros, y había hombres. Y me enganché.
Y que conste que sólo veo esta serie para no perderme Miradas 2, de la 2, de TVE, que, claro, no se sabe nunca cuando va a empezar.
La serie narra las peripecias (por no decir claramente los ligues) de Eric, Jeremiah, Clay y Royce (los hombres), además de Betsy, Wolfgang, (los perros y perras), y la novia de Eric, Michelle. Aunque poca peripecia tienen los perros, aparte de servir como excusa para el coqueteo. Si exceptuamos a Betsy, que es perro, osea perra, aparte.
Los perros son de diferentes razas, lo que sirve para enfatizar la personalidad de cada uno de los protagonistas.
Los chicos son:
Eric: surfero, vive con una perra y una novia, y ellas le comparten, a regañadientes, es verdad, pero le comparten. A lo largo de la serie, ambas hembras han tenido más de un encontronazo, que si “yo te como la lentilla”, que si yo te grabo en secreto a ver qué haces cuando no estoy en casa... En fin, lo normal entre hembras que compiten por la atención del mismo macho. Eric tiene a
Betsy, la perra estrella, sólida, obcecada e inamovible, como el cortito de su dueño.
¡Betsy es una cacho perra!
Jeremiah: cocinero en un restaurante, no se corta de ligar con sus clientas descaradamente. No repite con una mujer ni de casualidad. Jeremiah es negro, y tiene el perro... grande. Wolfgang. Mezcla de San Bernardo y Golden Retriever.
Jeremiah es feliz así, ¡qué le vamos a hacer!
Clay: el mejor amigo de Jeremiah y el romántico de la pandilla, o tímido, o lo que sea (desde que una mujer le destrozó el corazón). Vamos, que no se come una rosca. Su perrito, en cambio, liga constantemente, mucho más que él, no vayas a comparar. ¡Y se liga chicas bien majas!
Clay es un alma romántica que liga menos que su perro
Royce: ¿qué se puede decir del pesetero Royce? Es uno de los que más liga. Su éxito más espectacular ha sido una roñosa con la que se divertía escapando de los restaurantes sin pagar y con la que hablaba de dinero en pleno acto sexual. Una joya de muchacho, evidentemente. Este no tiene perro, pero acompaña a los amiguetes en el paseo a ver si alguna dueña de perro “cae” en sus redes.
Michelle: la única mujer fija del grupo. Novia de Eric, ¡qué suerte, vaya! Tiene que adaptarse a la perra de él y demuestra una cierta paranoia al respecto, que si “la perra se ha comido mi lentilla adrede”, que si “se ha dormido con su culo en mi cara”. En fin, menudencias. Al final, le pone una webcam para pillarla in fraganti destrozando sus cosas, pero Betsy, la chucha, se da cuenta y la desenchufa.
No se lleven a equívoco, aquí no hay ningún Cimarro. A estos chicos les define perfectamente la palabra rijosillos. Resulta incomprensible que puedan ligar tanto. Quizás por eso, porque nadie se los creyó, la serie no duró mas que una temporada, y los cuatro últimos episodios ni siquiera fueron emitidos. ¡Qué lástima, vaya!
La única pregunta que me ha hecho plantearme esta serie es ¿cómo demonios se llaman los personajes? Y eso, ¡después de haberla estado viendo durante seis días! Gracias a internet, ahora lo sé.
En definitiva, una serie de culto.
¡Qué poco les duró la serie!
Crítica:
Pues si, he empezado a ver esta serie hace unos días, pero ayer ya no la vi, porque terminó 10 minutos antes de la hora a la que debería haber empezado. ¡No me lo podía ni “de” creer! Y no sólo me perdí ese episodio, sino que me perdí también el siguiente, porque lo emitieron después, y yo pensaba que era el que ya habían dado por adelantado.
Y es que la 2 (y también la 1ª) de TVE, ¡me hace cogerme unos rebotes...!
¿Es que en TVE pretenden que esté toda la noche/el día pendiente de la pantalla a ver si coincide que veo la serie que me interesa?
Así trata TVE a las series americanas, como meros productos de relleno en su programación.
Porque, vamos a ver, ¿por qué me tengo que perder yo una serie tan mala? ¿Por qué así lo quiere la 2, de TVE? No me parece razón suficiente, la verdad.