Carmen
Dirección: Vicente Aranda.
Guión: Joaquín Jordá y Vicente Aranda; basado en la novela de Prosper Mérimée.
País: España.
Año: 2003.
Duración: 115 minutos
Reparto: Paz Vega (Carmen), Leonardo Sbaraglia (José), Jay Benedict (Prosper), Antonio Dechent (El Tuerto), Joan Crosas (Dancaire), Joe Mackay (Teniente), Josep Linuesa (Lucas), William Armstrong (Fray Carmelo), Julio Vélez (Señorito), Emilio Linder (Aristóteles).
Argumento:
Carmen es una pasional cigarrera sevillana que siente atracción por el sargento Don José, un navarro un poco tímido y virginal que trata de no dejarse llevar. Pero cuando Carmen protagoniza una pelea con agresión, es detenida, y él la deja escapar, será degradado a soldado raso. A cambio, recibe los favores de la mujer, quien lo inicia en el sexo. Pero la relación será muy tormentosa, porque Carmen es una mujer "liberada", y Don José un poco pacatillo, y para colmo devoto de una virgen. Así no pueden congeniar, y él irá matando uno a uno a los amantes de Carmen, incluido su marido, como buen cristiano, después de haberse echado al monte como bandolero.
Comentario:
¿Cómo es posible que una película con un argumento de partida interesante y ardiente sea tan fría como un cubito de hielo? ¿Cómo se pueden narrar relaciones sexuales supuestamente tormentosas y apasionadas que dejen helado al espectador? Pues eso es lo que ha logrado Vicente Aranda, que sigue con su estilo de siempre: buena factura técnica, excelente ambientación, mucho erotismo (en este caso, más bien desnudos femeninos)... pero larga, eteeeeernaaaaa, y en algunas partes plomazo aburrido, lenta, sin casi peripecias, y con muchas escenas repetitivas (como los desnudos, ejem, en los que Carmen, en la misma posición, de espaldas, se quita el vestido...). Falla la progresión dramática.
Detienen a Carmen por alborotadora; en la fiesta
La verdad es que media hora menos de metraje o incluso más corte le hubieran venido que ni pintada a la película, que tiene un ritmo cansino y soporífero y cuyo visionado solo se sostiene por ver cómo va matando el pusilánime de Don José a los amiguitos de Carmen, que es retratada más que como una mujer libre como una prostituta.
Algunas escenas son ridículas, como cuando la madura madame del puticlub donde va la Carmen con sus amiguitos se tira sobre Don José con intenciones libidinosas.
Lo de que el mismo Prospero Merimée vaya contando la historia podría tener su gracia, pero no está muy bien metido, y resulta un poco forzado que siempre se encuentre con los protagonistas de la historia en los lugares más insospechados. Vamos, que tenía un ojo el Merimée este que no veas...
La película está contada además en flashback, con don José a las puertas del patíbulo así que las pocas personas que no conozcan la historia ya se imaginan que la Carmen o algún otro "muere de forma no natural".
Como es típico en Vicente Aranda, el sexo es el motor de la historia, aunque es muy descafeinado y soso, limitándose a desnudos de espalda o alguna teta suelta por ahí. Los hombres, ni que decir tiene que también se ven de espaldas cuando se les ve.
Sexo soso
En la película no queda de manifiesto de forma adecuada cómo es arrastrado Don José al límite de la pasión. De hecho, parece imposible que un personaje como ese pueda sentir ningún tipo de pasión. Es muy parado y no transmite nada de fuerza ni de personalidad, solo da imagen de pelele y de estúpido total.
Carmen tampoco me ha convencido demasiado, pero está mejor que el soso de Sbaraglia. Todas sus actuaciones parecen demasiado arbitrarias.
Carmen muestra sus encantos, ejem
Como el original seguro que peca de lo mismo no mencionaré los tópicos de la atracción que inspiran a las mujeres los toreros, ejem, el mito del bandolero honrado que no mata y demás.
Don José, de militar a fuera de la ley, ole la grasia andalusaaaaa...
Una película tan fallida como la de "Juana la loca", pero menos aburrida, aunque lo es mucho. Seguro que cualquiera de las millones de versiones de la obra de Merimée es más entretenida.
Como curiosidad ésta es una de las pocas, por no decir la única, que se basa en la novela y no en la ópera de Bizet, de gran éxito aún en nuestros días... "¡Toreadooooor, toreaadooooor...!"
Otra curiosidad: hay un
libro de investigación de Concha Calleja donde se habla de la Carmen real y de lo alejada que estaba del mito romántico
Puntuación: 4