After the Sunset
Dirección: Brett Ratner.
Guión: Paul Zbyszewski y Craig Rosenberg; basado en un argumento de Paul Zbyszewski
País: USA, 2004.
Duración: 94 min.
Género: Comedia, acción.
Reparto:
Pierce Brosnan (Max Burdett), Salma Hayek (Lola), Woody Harrelson (Stan), Don Cheadle (Mooré), Naomie Harris (Sophie), Chris Penn (Fence), Russell Hornsby (Jean-Paul), Troy Garity (Luc), Kate Walsh (Sheila), Michael Bowen.
Argumento:
Una pareja de ladrones retirados recibe la visita del policía al que vencieron tentándoles con la posibilidad de un último robo que aseguran no van a cometer.
Lola y Max trabajando
Comentario:
Comienza con una escena que sirve para presentar a los personajes. Desde los hábiles ladrones y pareja Max y Lola realizando su último robo (un valioso diamante), hasta el agente del FBI, Stan; al que vencen (y ridiculizan) una vez más.
Después, la película cambia de escenario y ritmo para zambullirse en el color y calor de una isla caribeña donde la pareja se ha retirado a vivir de las rentas.
Mientras Lola parece satisfecha con la vida apacible que llevan, Max aún siente la llamada de la acción, por lo que la “inoportuna” aparición de Stan, tentándole con la posibilidad de robar un último diamante, le revitaliza.
La trama se apoya sobre todo en el enfrentamiento entre ambos hombres, mostrando la supuesta lucha de ingenios entre ellos mientras Lola, que conoce a su hombre, le insta a no cometer el robo: están retirados y además es una trampa.
Max y Stan en la cama
Lamentablemente, la historia está demasiado vista y se le da un tratamiento rutinario. Además, la leve química entre Brosnan y Harrelson va disminuyendo progresivamente pese a la relativa “gracia” de escenas como la excursión de pesca (asesinato de un tiburón e intercambio de crema solar incluidos) o aquella en que los compañeros del federal y la policía que gusta a Stan los sorprenden en la cama... creando situaciones que no explotan en todo su potencial.
Ni siquiera el afán algo patético de Stan por pillar a Max cometiendo el robo para recuperar su autoestima está llevado con habilidad, resultando finalmente una persecución poco ingeniosa en que las diversas seducciones a que el ladrón somete al policía carecen de garra, mucho menos ingenio.
Igual suerte corre el hampón local que contrata a Max para robar el diamante y que apenas complica la trama, conociéndose de antemano su cometido.
Qué bonito es el amor
Ambas mujeres tienen personajes secundarios (pese a que Hayek va antes que Harrelson en los títulos de crédito) y algo tradicionales: mientras Lola está satisfecha con su aburguesamiento, Sophie tiene problemas para librarse de su ex.
Al menos Lola entiende los gestos de Max casi sin palabras y reaccionar de forma inteligente apoyándole e incluso salvándole en alguna ocasión, y la policía es eficiente en su trabajo.
La película es más anodina que mala y apenas se puede resaltar que muestra bellos paisajes y personas atractivas, sobre todo ellas, mientras sobre los hombres recae el peso de la comedia.
Sophie es una buena policía y Stan su sospechoso
Flojea sobre todo el final absurdo, convencional y conservador, pero entretiene y no parece tener grandes pretensiones.
Las interpretaciones están a la altura del argumento, aunque se agradece ver a Brosnan algo más relajado (menos tieso) que de costumbre y se lamenta que se incida tanto en la belleza de Hayek en bikini.
Harrelson es la parte cómica y al delincuente de Cheadle casi no se le ve.
Curiosidades:
Brosnan vuelve a rodar en el escenario de una obra del arquitecto Frank Gehry, como hizo en el Museo Guggenheim de Bilbao para “El mundo nunca es suficiente”(World is not enough) 1999 cuando aún era Bond, James Bond...
Pierce Brosnan se mueve por los edificios de Gehry como por su casa
*** T ***