El Cultural -Magazine de El Imparcial

miércoles, 21 de diciembre de 2005

Sin motivo aparente (2002)

The House on Turk Street / No Good Deed

Cartel de Sin motivo aparente

Dirección: Bob Rafelson
Guión: Christopher Canaan y Steve Barancik;
basado en una historia de Dashiell Hammett
Fotografía: Juan Ruiz-Anchia
País: USA, 2002
Duración: 103 minutos

Reparto:

Samuel L. Jackson: Jack Friar
Milla Jovovich: Erin
Stellan Skarsgård: Tyrone Abernathy
Doug Hutchison: Hoop
Grace Zabriskie: Mrs. Quarre
Joss Ackland: Mr. Quarre
Jonathan Higgins: David Brewster

Argumento:

Jack Friar, un policía a punto de irse de vacaciones, recibe la visita de su vecina para pedirle que busque a su hija adolescente que se ha escapado con un chico. Con sólo una foto de ambos huidos para empezar las pesquisas, el detective se acerca a la calle Turk donde ayuda a una mujer mayor que se ha caído a la puerta de su casa. La acompaña dentro y así, por casualidad, se ve metido en los planes de fraude de un grupo de malhechores.

¿Servirá con un poco de limón?

Jack necesita su insulina

Comentario:

“Sin motivo aparente” es una película intimista sobre el destino que, en clave de cine negro, nos acerca a una serie de perdedores que se encuentran en un momento determinado de sus vidas. Es la historia de un hombre corriente en una situación extraordinaria.

Jack Friar es un detective de policía diabético que lleva una vida anodina y solitaria en la que lo único a destacar es su pasión por el violonchelo. Su torpeza y mala suerte se ven subrayadas cuando se ve envuelto, sin pretenderlo, en las fechorías de un grupo de delincuentes que creen que está detrás de ellos.

La película tiene un arranque interesante, jugando con el destino y la suerte, y un protagonista que lleva una vida monótona a la que se ha acostumbrado. Samuel L. Jackson se adapta bien al papel de un hombre que controla mucho sus emociones y se pasa media película atado a una silla. Su miedo a implicarse en la situación en la que se ve inmerso le hace cerrar los ojos, literalmente, para no ver el rostro de su captor cada vez que escucha su voz, y así evitar que peligre su vida. Sólo hacia el final de la historia parece tomar las riendas y dominar la situación.

La entrada de Friar en la casa de los delincuentes abre sugestivas perspectivas al sumergirnos en una situación que roza el surrealismo y donde reinan los personajes excéntricos, como los ancianos Quarre, Grace Zabriskie y Joss Ackland, que proporcionan un contrapunto entre cómico e inquietante en esta película en la que nadie acaba bien.

Jack ayuda a una dulce ancianitaLos Quarre son muy simpáticos. ¡Quédate a tomar un té, Jack!¿Qué me ha pasado?

Jack Friar no tarda mucho en descubrir dónde se ha metido

El detective es hecho prisionero y, a partir de ese momento, la mayor parte de la acción transcurre en interiores (la casa, el banco, el coche), lo que llega a producir una cierta sensación de agobio y claustrofobia que ralentiza el desarrollo de la historia pero acerca al espectador y al protagonista, que se convierte en un secundario llevado de aquí para allá como un fardo.

Es a manos de sus captores cuando Jack Friar muestra su vulnerabilidad, ya que está a punto de sucumbir a la falta de insulina, recurso que sirve como excusa y detonante de la relación romántica entre el policía y su captora, Erin, dando lugar a una escena erótico-musical digna de recordarse.

¿Me enseñas a tocar el chelo, Jack?

Jack y Erin en un tórrido interludio

Erin es una pianista rusa, que llegó a Estados Unidos engañada y, desde entonces, es la compañera de un delincuente que la utiliza para sus intrigas. Asimismo, ella manipula a todos los hombres a su alrededor para llevar a cabo su propio plan que, básicamente, es sobrevivir. Mujer de corazón compasivo, pero dormido, cuando descubre que el policía que la banda tiene prisionero y a su cargo es también músico, parece despertar su antiguo yo y se siente inmediatamente atraída hacia él. Milla Jovovich la interpreta como una Verónica Lake moderna, sin su glamour pero con un toque de vulgaridad y mayor expresividad, aunque su ordinariez en ciertos momentos es demasiado obvia. Otra actriz en su lugar hubiera podido dotar de mayor profundidad a un personaje que, en sí, tiene muchos matices e incluso dramatismo.

¡Stellan pone cara de malo y Milla se asusta!

A Erin, las cosas no le están saliendo como esperaba

Stellan Skarsgård compone un villano inquietante en su frialdad pero que no tiene oportunidad de mostrar demasiados aspectos de su personalidad. Su Tyrone es un siniestro delincuente que, de algún modo, se ve rodeado de un grupo de ineptos y psicópatas y al que las cosas empiezan a ir mal cuando coge prisionero a Friar.

“Sin motivo aparente” está basada en el relato corto de Dashiell Hammett, “La casa de Turk Street”, con varios cambios y añadidos que hacen de la película una historia mucho más interesante que el relato original, que se quedaba en la acción de la casa y mostraba unos personajes muy tópicos.

En definitiva, película algo lenta, que se alarga demasiado, resulta a ratos poco creíble en las escenas con el detective atado a la silla, y forzada en la interpretación de algunos de los personajes, como el loco Hoop, o la exagerada Erin, que parece creer que enseñar pierna la hace muy sexy.

Tyrone se está poniendo de los nerviosHoop ya está muy, muy nerviosoA ver si convenzo a este descerebrado de que haga lo que yo quiero.
¡Estos delincuentes van a acabar muy mal!

Comentarios

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  • Fecha: miércoles, 21 de diciembre de 2005
  •  | 
  • Hora: 18:11

Autor: Thersuva

Valeya:

Me ha gustado tu análisis de la película, sobre todo en el protagonismo que atribuyes a Erin, en lo que no me había fijado. Si al principio parece una película coral, es cierto que poco a poco es ella quien toma las riendas de la situación, brillando con luz propia.

De todas las escenas demasiado largas la que más me sobra es la de tres de los personajes en el coche en la parte final, que se hace, además de eterna, innecesariamente repetitiva, aunque sea el momento en que Friar por fin decide “despertar” de su letargo.

En cuanto a este personaje me gusta lo que ya mencionas de cerrar los ojos para no ver a Stellan, ¿cómo una forma de cobardía o de supervivencia? A mí me parece una reacción inteligente.

  • Fecha: miércoles, 21 de diciembre de 2005
  •  | 
  • Hora: 18:13

Autor: Thersuva

Un detalle que también comentas, la enfermedad del policía, ¿no está resuelto con poca credibilidad? ¿Por qué no dice él lo que le pasa? ¿Pretende dejarse morir? Si es para que Erin lo descubra y vaya a su casa a buscar la insulina con el consiguiente hallazgo del violonchelo que, como resaltas, lleva a una de las mejores escenas de sexo/seducción vista en una película, ¿no queda algo forzado? Creo que esta escena está mal resuelta.

  • Fecha: miércoles, 21 de diciembre de 2005
  •  | 
  • Hora: 18:54

Autor: Valeya_B

Thersuva,

Sí, a mi se me hace evidente que la protagonista es ella, a pesar de que no venga la primera en los créditos y de que no sea una actriz demasiado buena.

Es cierto que la escena de la insulina y los motivos por los que él no dice nada no están claros. Quizá es su misma pasividad o falta de asertividad la que le lleva a callarse ¿esperando que las cosas se solucionen antes de que le pase nada? ¿O no quiere darles un arma en su contra?

  • Fecha: miércoles, 21 de diciembre de 2005
  •  | 
  • Hora: 23:06

Autor: Valeya_B

Supongo que el hecho de que Jack Friar cierre los ojos es una forma de protegerse, como dices, y lo mejor que puede hacer.

La escena del violonchelo está muy bien pero Milla Jovovich la sobreatúa, diría yo.

Además, sí que está algo forazada, parece que no hay nada lógico que lleve a ese momento. Él bien podría decir no, y no enseñarle a tocar el violonchelo, porque parece poco creíble que ella le suelte de la silla y él no intente escapar porque le debe una (ya que ella le salvó la vida dándole su insulina).

En cualquier caso, una película interesante que se rodó en sólo 33 días (estilo Clint Eastwood!). Fumador

  • Fecha: jueves, 22 de diciembre de 2005
  •  | 
  • Hora: 18:28

Autor: Thersuva

En esta película, como en la mayoría, los personajes toman decisiones (lo de la insulina, enseñarle a tocar el violonchelo) que no son lógicasa vistas desde una perspectiva realista, pero es cosa de aceptarlo.

Esto se demuestra también en cuanto a Tyrone, al que defines como “un villano inquietante en su frialdad pero que no tiene oportunidad de mostrar demasiados aspectos de su personalidad” y al que yo veo como alguien superado por las circunstancias.

...

  • Fecha: jueves, 22 de diciembre de 2005
  •  | 
  • Hora: 18:31

Autor: Thersuva

Él tiene sus prioridades bien definidas, como su negativa a que maten gente, algo cuando menos inusual en un cine que casi presume de su arquetipo de malos descerebrados, lo malo es la gentuza de que se rodea. Mientras él controla sus emociones (la “visita” de Erin a David, para la que les concede quince minutos) tiene que “trabajar” con toda esos seres emocionales, caprichosos y descontrolados, y así le va al pobre.

Por cierto, creo que el guión no mantiene su personalidad. En su última escena exhibe un comportamiento irracional que no es coherente con lo demostrado hasta entonces. Claro que en este tipo de historias, como decía, prima el castigo al delincuente sobre la credibilidad argumental.

  • Fecha: sábado, 14 de enero de 2006
  •  | 
  • Hora: 0:03

Autor: Invitado_arberiano

¡Me encantó esta película!

  • Fecha: sábado, 27 de octubre de 2007
  •  | 
  • Hora: 1:31

Autor: Invitado_arberiano

Buena película.