El Cultural -Magazine de El Imparcial

martes, 27 de diciembre de 2005

Supermán (1978)

Superman: the movie


Superman I

Director: Richard Donner
Guión: Robert Benton, David Newman, Leslie Newman, Mario Puzo (Basada en el cómic del mismo título)
Música: John Williams
País: UK, USA 1978
Duración: 143 min

Reparto: Christopher Reeve, Marlon Brando, Margot Kidder, Gene Hackman, Terence Stamp, Glenn Ford, Trevor Howard, Ned Beatty, Jackie Cooper

Argumento:

Jor-El, un sabio del planeta Krypton, descubre que el sol rojo que los ilumina pronto causará su destrucción, pero nadie le cree. Al tiempo, tres rebeldes son juzgados por tratar de derrocar el régimen, y condenados a vagar por el espacio aprisionado en una especie de cárcel de cristal. El líder de la rebelión maldice a Jor-El y a su descendencia. Antes de que el planeta estalle, Jor-El envía a su hijo recién nacido al planeta Tierra a bordo de una nave, que cae sobre un sembrado en la América profunda, donde es recogido y adoptado por un matrimonio maduro y sin hijos. Pero desde el principio, ellos saben que su misión no es quedarse en el campo.
Cuando el padre muere, Clark, el nombre humano del extraterrestre, se enfrenta a su pasado y descubre el fin de su llegada a la tierra.
Tras doce años de aleccionamiento en el Polo Norte, viaja a la ciudad de Metrópolis, donde empieza a trabajar de periodista en el Daily Planet, y allí empezar su carrera de benefactor, solo entorpecida por el villano megalómano Lex Luthor.


Comentario:

Aunque antes hubo varias versiones cinematográficas del famoso cómic de Superman, esta es la película emblemática del personaje hasta nuevo aviso (y a la espera de que se estrene en mayo de 2006 “Superman Returns”).

Superman vuela
Christopher Reeve era un superhombre.


De hecho, puede considerarse como una de las películas de superhéroes más exitosas y populares, y una de las menos fallidas del género, de todos los tiempos. Es difícil comentar un filme como este que pertenece a ese escaso grupo de películas que se convierten en un fenómeno en sí mismas, en algo que trasciende incluso el cine, un acontecimiento global y creador de un mito solo parangonable a “Lo que el viento se llevó” (salvando las distancias), “La guerra de las galaxias”, “ET” y similares.

Recuerdo cuando se estrenó (y la segunda parte también) el derroche de “merchandising” que inundaba las tiendas, relacionado con esta película, aproximado al de “Star Wars” (de lejos, que Lucas en este tema siempre ha sido insuperable)
Porque si “La guerra de las galaxias” significó un giro total a lo que habían sido las películas espaciales o de ciencia ficción, recuperando el espíritu de aventura o de “space opera”, Superman fue la dignificación de las adaptaciones de los cómics de superhéroes, reservado a la serie B o directamente despreciadas.

Superman
Mito de Superman recuperado para el cine


Se trata de una gran superproducción, por supuesto, que tuvo hacer uso de los famosos estudios ingleses de Pinewood, de los más grandes del mundo, para el rodaje de algunas de sus escenas. También se contó con auténticos monstruos de la interpretación como Marlon Brando, Glenn Ford o Gene Hackman (que aunque hace del villano Lex Luthor en los créditos aparece en primer lugar), a los que se unieron dos semi-desconocidos como los desafortunadísimos (en la vida real) Christopher Reeve y Margot Kidder, en los papeles de Superman/Clark Kent y la periodista Lois Lane. Tal sería el éxito de la película que los rostros de esos dos actores han quedado indisolublemente unidos a los de sus personajes.

La película se divide en tres partes claramente definidas:

La primera, protagonizada por la estrella Brando, cuenta los orígenes familiares de Superman, en su planeta, con sus padres, y genera una subtrama que se retomará en Superman II, con la enemistad entre su padre y el general rebelde al que condena. Al parecer, Superman II contenía muchas escenas que deberían haber ido en la I y que luego no se filmaron. La ambientación y decorados del planeta Krypton es quizás un poco “psicodélica” o extraña. Resulta difícil de creer que ningún planeta pueda ser así, con gente viviendo en su interior, y en unas habitaciones con formas tan minimalistas. Tras la destrucción del planeta vemos a Supermán niño viajando a través del espacio durante tres años hasta llegar a la Tierra.

Marlon Brando sacó muuuucho dinero de esta película
Jor-el, es Brando. Fueron muy comentados sus elevados honorarios.


La segunda parte cuenta brevemente la adopción de Supermán por sus padres humanos y su juventud, llena de frustraciones (sabe que es el más fuerte, pero tiene que quedar siempre de segundón, por ejemplo, limpiando los cascos del equipo de fútbol americano), aunque no se priva de hacer algún alarde (competir a la carrera con los trenes, etc). El poco carisma del actor que interpreta al joven Clark, merma un poco el interés de esta parte, que no obstante, es la más emotiva. El mítico Glenn Ford crea un personaje muy entrañable, y la verdad es que siempre me emociono cuando muere y también en el entierro. Esta parte termina con la decisión de Clark de irse en busca de su destino al Polo Norte, donde un holograma de su verdadero padre le instruye sobre todo lo que debe aprender para ayudar a los humanos.

Glenn Ford es el padre de Superman. Él y su mujer llevaban años esperando un hijo
los padres humanos de Supermán


La tercera parte es la que cuenta los avatares de Clark en su trabajo como periodista, su relación con Lois Lane y la trama del enfrentamiento con el villano Luthor.

Estos dos nunca lograrán dominar el mundo

Luthor y Otis


Toda la película, pero sobre todo las dos primeras partes, tienen un marcadísimo toque religioso-filosófico y unas segundas lecturas bíblicas evidentes. De hecho, Supermán puede considerarse casi un Mesías, un trasunto de dos personajes esenciales en la historia de las religiones como son Moisés y Jesucristo. Del primero se toma la parte de su salvación de la matanza y el hecho de ser adoptado por otros padres, que es puesto a salvo a bordo de una “nave” o vehículo; del segundo, su misión como “luz” para los humanos. Varios diálogos remarcan esta condición religiosa: Marlon Brando sería una especie de Dios, que dice enviar a los humanos a su hijo único y primogénito (como Dios mismo, vamos) aduciendo que los humanos quieren ser un gran pueblo pero necesitan una guía, una luz que les muestre el camino. Más cristiano imposible. Resultan igualmente reveladores los pensamientos que tiene Lois Lane cuando Supermán la lleva de vuelo sobre la ciudad. Ella se dice que está en compañía de un Dios. Claro está que Supermán, a diferencia de otros superhéroes, es casi todopoderoso: vuela, es indestructible, ve a través de los objetos, tiene un superoído, e incluso es capaz de ¡resucitar a los muertos alterando el tiempo! Pero está dotado de una gran carga moral: no miente, solo hace el bien, aunque tiene la encomienda de no inmiscuirse en la historia de los humanos. Es quizás el paradigma del héroe perfecto, o del hombre ideal, ya puestos, aunque ni siquiera sea de este planeta. Batman actúa movido por la cólera y la venganza; Spiderman es un estudiante pobretón con muchos problemas; los X-men y los Cuatro fantásticos, son mutantes sin quererlo, unos despreciados y otros admirados, pero son todos humanos.

Superman es casi un dios, una criatura todopoderosa
En los brazos de un Dios



Para enfrentarse a una criatura tan magnífica está el villano Lex Luthor, cuya actuación, pese a lo despreciable de sus efectos (matar a millones de personas) no deja de ser la de un alivio cómico. Es muy difícil encontrar peligroso a Lex Luthor, cuando se pasa la película haciendo chistes y remarcando su megalomanía y egolatría, tan machaconamente que termina resultando gracioso o cargante, según se mire. Los malvados de esta película caen demasiado bien: Otis es un estúpido (parece mentira que Lex lo haya contratado y confíe en él para las misiones) y la señorita Teshmaker incluso rescata a Supermán. En una película seria, esto representaría un gran fallo y un problema, pero Supermán I, tiene muchísimo de comedia o de tragicomedia. El plan del villano es realmente perverso, eso sí: destruir California, usando la falla de San Andrés, y hacerse rico de paso, con la revalorización de los terrenos desérticos que ha comprado en la zona; sin embargo, parece muy poco creíble, no solo su intención, sino incluso la manera en que lo lleva a cabo, en unas escenas más cómicas que otra cosa, en las que sus ayudantes manipulan los misiles de una caravana del ejército (con demasiada poca seguridad, ejem) y engañan a los militares.

Este villano es un cachondo

Luthor y la kriptonita


Christopher Reeve (recientemente fallecido) hace suyo el personaje, tanto el del falsamente torpe Clark (aunque también resulta difícil de creer tanta torpeza) como el de Supermán. Lo que es increíble es que nadie lo reconociera cuando iba sin capa. Al parecer, se guió para su interpretación por la de Cary Grant en “La fiera de mi niña”.

He leído que la decisión de elegir a Margot Kidder como Lois Lane fue algo discutida en su época, debido a que no la encontraban demasiado agraciada físicamente. Al parecer, el deseo de los productores era mostrar que una mujer corriente podía estar con un héroe. La interpretación de la moderna y un poco acelerada periodista es estupenda. La Kidder tiene un aire de excentricidad que le va bien al personaje (una “excentricidad” real, pues padece de psicosis maniaco-depresiva y de ciertas alteraciones psicológicas), y también borda las escenas cómicas. Su relación y química con Christopher Reeve son perfectos, y el romance, insinuado y sutil, resulta muy agradable.

Margot Kidder ha tenido muy mala suerte en la vida: una enfermedad mental, un accidente de coche que la tuvo inválida dos años... Menos mal que ahora parece recuperada
Lois Lane


Gene Hackman es naturalmente, la estrella, y sus diálogos con los ayudantes torpes, son de lo mejor de la película.
Se echa de menos una mayor participación de Jim Olsen y del director del periódico Daily Planet, que aparecen un poco desdibujados.

En cuanto a los efectos especiales, que llamaron mucho la atención en su época, pues decir que muchos se han quedado un poco desfasados, sobre todo las escenas de los vuelos, aunque la carga simbólica se mantiene. Las escenas de destrucción son muy típicas de los años setenta, con las maquetitas y todo eso, pero resultan aceptables.

Maqueta del planeta Krypton

Krypton es muy raro


Mención aparte, la banda sonora, archiconocida, de John Williams, que transmite toda la fuerza del mensaje épico y trascendental, y que contribuyó, probablemente en un porcentaje altísimo, al éxito de la película.

Como curiosidad, el autor del guión es Mario Puzo, el escritor de “El padrino”.

Supermán es una película que representa la esperanza en una vida mejor, encarnada por un líder salvador que rescate a la humanidad de su oscuridad; también revela los sueños más profundos del ser humano: el deseo de omnipotencia, el ansia de volar, de trascender de la condición mortal y débil.

En resumen, un filme emblemático de la historia del cine, con una música espectacular, una segunda lectura religiosa muy apreciable, con un protagonista de gran corazón, pese a lo sobrehumano de su naturaleza, que resulta cercano y entrañable, un gran tono de comedia, incluida la parte del villano, quizás demasiado parca en acciones y aventuras, y con algunos detalles incongruentes o no muy bien explicados (¿por qué la kriptonita afecta a Supermán solo por ser de su planeta? ¿Por qué Lois Lane “resucita” cuando Supermán gira alrededor de la tierra y regresa al pasado? ¿Es posible alterar el tiempo haciendo eso?), pero que ha creado un mito de nuestro tiempo. Una de las películas más famosas e importantes de los años 70, y con mayor carga mitológica y mitomaníaca.

La parte del guión no filmada por Richard Donner fue retomada en 1980 por Richard Lester en Supermán II, más espectacular y con mayores dosis de comedia aún, y también de romance…

Comentarios

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  • Fecha: miércoles, 28 de diciembre de 2005
  •  | 
  • Hora: 18:53

Autor: Invitado_arberiano

Me gustó la música de esta película, especialmente el tema de amor. Creo incluso que tenía letra, aunque no recuerdo haberlo oído cantado. Era "Can you read my mind?" .

Christopher Reeve estaba impresionante.

  • Fecha: miércoles, 28 de diciembre de 2005
  •  | 
  • Hora: 19:44

Autor: reginairae

La música es fantástica, y la adecuación del actor Christopher Reeve a su personaje raras veces se ha visto en la historia del cine: él "es" supermán.

Curioseando por ahí en internet he visto una página donde hablan de esa canción que citas, aunque lo que transcriben parecen los pensamientos que tiene Lois mientras va con él volando. A lo mejor es que ese monólogo es la letra de la canción.
http://superman.ws/fos/themovie/mind.php

  • Fecha: jueves, 29 de diciembre de 2005
  •  | 
  • Hora: 19:37

Autor: Thersuva

Me ha gustado mucho la "lectura" bíblica de la película.

Es el tipo de cosas en que ni me fijaba antes al ver las pelis, y esta hace muchos años que no la veo.

La recuerdo con cariño, desde la maravilla que suponía ver volar a Superman, que ahora aprecerá poco natural, hasta Christopher Reeve, que fue mi héroe durante un tiempo.

Si no lo hubieras dicho tú lo diría yo, Reeve es Superman.

Hubo otros actores que lo interpretaron antes y después. Sin ir más lejos en series como "Lois & Clark" o "Smallville", aunque en esas no da la sensación de estar viendo al héroe, sino a Clark.

Ahora que está por estrenarse una nueva versión de la película, de nuevo con un actor desconocido, no sé si me apetece verla. Angelito