The skeleton key
Dirección: Iain Softley.
País: USA.
Año: 2005.
Duración: 104 min.
Género: Thriller sobrenatural.
Reparto: Kate Hudson (Caroline Ellis), Gena Rowlands (Violet Devereaux), John Hurt (Ben Devereaux), Peter Sarsgaard (Luke), Joy Bryant (Jill), Maxine Barnett (Mama Cynthia), Fahnlohnee Harris (Hallie), Marion Zinser (Mujer en pantano), Trula Marcus (Enfermera Trula), Tonya Staten (Enfermera Audrey).
Argumento:
Carolina, una chica que se dedica a cuidar enfermos terminales en un asilo, contesta a un anuncio de un periódico donde se ofrecen 1.000 dólares a la semana por atender a un moribundo. Acude al lugar, una mansión en los pantanos de Nueva Orleáns, que atesora una truculenta historia. La dueña de la casa le entrega una llave maestra que supuestamente abre todas las puertas, pero la de la buhardilla se le resiste. Por supuesto, a ella le pica la curiosidad, sobre todo desde que se entera de que el señor Devereaux, el inválido, se quedó así, tras una visita ese sitio… Pronto se dará cuenta de que hay muchas cosas raras y peligrosas en esa mansión.
Comentario:
Película menor dentro del género de las casas encantadas, pero que quizás por su falta de pretensiones se ve sin molestia, e incluso con agrado e interés, pese a pecar de cierta previsibilidad en cuanto a la naturaleza del misterio y de los personajes. Un punto a favor es que aunque parte del misterio se ve venir, el director juega con esa desventaja y ofrece un giro final algo más sorpresivo.
Algo oculta la llave de marras
En lo demás, pues es más de lo mismo: casa oscura y tenebrosa con una historia macabra a sus espaldas (hace noventa años dos criados negros, matrimonio, practicantes de la magia negra, fueron colgados por sus amos por enseñar a los niños de la casa esas artes; luego esos dos hermanos vivieron en la casa hasta su muerte en los años sesenta, con sospechas de incesto, etc, etc); típicas tormentas de rayos y truenos, que curiosamente son siempre de noche; apagones de la luz; un personaje que cuenta la historia de los criados mediante unos flashbacks estilo videocliplero, y asegura que hay fantasmas (por esa razón han quitado los espejos, ya que los espíritus se ven reflejados en ellos); una protagonista escéptica que poco a poco va creyendo (qué remedio); apariciones repentinas de personajes para dar el típico susto; etc, etc…
Buscando en el baúl de los recuerdos
La película empieza un poco lento, pero mantiene la intriga, con los clásicos golpes de efecto, por ejemplo, cuando el inválido, que supuestamente no se puede mover, trata de escapar por el tejado, y escribe en una sábana las palabras “help me” (ayúdame); y también cuando la chica entra por primera vez en el desván y encuentra los elementos de la magia negra y las fotos de los dos niños y los dos criados, además de un disco con un hechizo grabado por el negro asesinado años atrás; las informaciones de que las anteriores cuidadoras, negras, en su mayoría (es un detalle importante) se iban de la casa al poco tiempo.
La protagonista es bastante tópica: chica escéptica en las cosas de lo sobrenatural que tiene un sentimiento de culpa debido a que no pudo atender a su padre en la hora de su muerte, y eso le lleva a cuidar a otros enfermos terminales. La evolución hacia la creencia está bien llevada y resulta creíble, a través de sus investigaciones, tanto con ayuda de una amiga suya enfermera, como las entrevistas que mantiene con otros personajes informadores (la antigua cuidadora, una bruja, etc).
Rituales mágicos y vudús
La interpretación de Gena Rowlands y John Hurt como los miembros de ese matrimonio es buena, sobre todo la de él, limitada por su carácter de inválido, aunque transmite adecuadamente fragilidad y terror.
La chica y la señora, con el viejo inválido al fondo, que si pudiera hablar…
El joven abogado, en cambio, resulta bastante soso y poco carismático, y además, en cuanto aparece ya se imagina uno que tiene que ver mucho en la historia (aunque a mí me ha sorprendido la manera en qué lo hace, al menos en parte).
El abogado
El guión parece bastante coherente, y lleno de detalles que al final encajan y tienen su explicación, aunque se aprecian otros que resultan más chirriantes (sobre todo la actitud de cierto personaje respecto a otro, que al conocerse la realidad, el espectador puede pensar que era solo para crear falsas sospechas o algunos otros detalles que al echar la vista atrás quedan como en el aire) El final es impactante, y no demasiado halagüeño para ciertos personajes, ejem. Lo que más me ha gustado es que las cosas no son lo que parecen…
No es J. K. Rowling preparándose para escribir el último libro de Harry Potter, sino Kate Hudson luchando contra lo sobrenatural
Para fans del cine de terror o más bien de misterio, un poco desaprovechados algunos de sus planteamientos, pero que puede hacer pasar un rato entretenido a quien no exija demasiado.