El Cultural -Magazine de El Imparcial

miércoles, 15 de febrero de 2006

El día de mañana (2004)

The Day After Tomorrow

Cartel de la película

Dirección e historia: Roland Emmerich
Guión: Roland Emmerich y Jeffrey Nachmanoff
Música: Harald Kloser y Thomas Wanker
Duración: 124 m. USA

Reparto: Dennis Quaid (Jack Hall), Jake Gyllenhaal (Sam Hall), Emmy Rossum (Laura Chapman), Dash Mihok (Jason Evans), Jay O. Sanders (Frank Harris), Sela Ward (Dr. Lucy Hall), Austin Nichols (J.D.), Ian Holm (Terry Rapson), Kenneth Welsh (Vice presidente Becker), Perry King (presidente Blake)

Argumento:

Película sobre meteorología chunga que prevé un cambio climático en ocho semanas, y se queda larga.


Comentario:

El día de mañana es una película ecologista, catastrofista y esperanzadora.

Desde su comienzo, cuando se escucha la melancólica música de Harald que ya nos augura la tragedia que vamos a presenciar, y se nos inserta, sin ningún pudor, un primer plano de la bandera USA que acojona, se siente el tono épico de la película.

La primera escena ya nos sitúa en el reino de lo absurdo-imposible, con un Dennis Quaid saltando sobre las simas de hielo cual corzo asustado. Así nos advierten de que es un hombre que no se rinde ante lo imposible, un superviviente, vaya, y nos preparan para aceptar posteriores hazañas.

En fin, que a los nueve minutos de película ya había echado la primera cabezadita.

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Dennis intenta advertir al mundo


La historia nos muestra una serie de señales, repartidas por todo el globo, de que se acerca el fin del mundo, en este caso, una nueva era glacial.

Para empezar, un tornado se lleva el cartel de las montañas de Hollywood, el edificio de Capital Records es destruido y un autobús cae encima de un Porsche. Se van sentando así las bases del discurso ideológico del filme. ¿Qué le habrán hecho los productores de la Meca del Cine a Emmerich para que se ponga tan vengativo?

Aquí, se inserta una efectista escena de un trabajador de la limpieza que no se entera del paso del tornado, porque lleva los cascos puestos, y al abrir una puerta se encuentra mirando el abismo y la ciudad destruida.

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Las aguas se tragan la Libertad, los americanos tiemblan de la impresión


Como ya he confesado que eché varias cabezaditas a lo largo de la película, no me cuesta reconocer que pudo ser ese el motivo de que no me empapase bien de lo del modelo paleo-climático de Dennis Quaid que anunciaba un drástico cambio en la climatología y, sobre todo, no cogí la profunda explicación científica que justifica el argumento y existencia de esta peli, o sea sé, ¿por qué llega tan rápido el susodicho cambio climático?

El día de mañana juega con el terror que provoca ver lo cotidiano y seguro destruido: el agua anegando los edificios emblemáticos de Nueva York... La imagen de la Estatua de la Libertad tragada por las aguas debe haber puesto los vellos como escarpias a más de un norteamericano. A mi, en cambio, esas escenas del Nueva York destruido y bajo metros de hielo y nieve me parecen muy estéticas y bellas, de lo mejor de la película, junto al barco navegando por el centro de la ciudad.

“Cuando la tormenta haya pasado, habrá una nueva edad de hielo” asegura Dennis Quaid en una dramática escena que no le acercó ni un ápice al Oscar.

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Dennis no se rinde. ¡Mi héroe!



El filme tiene la sutileza de una estampida de paquidermos a la hora de lanzar su mensaje, sólo les faltaba habérnoslo entregado por escrito con la entrada al cine.

Hay que evacuar el norte de los USA y huir hacia México. Pero los mexicanos cierran la frontera y los yanquis tienen que cruzar el Río Grande ilegalmente, como “espaldas mojadas”. Por si andamos demasiado espesos y no nos hemos dado cuenta de la ironía de la situación, nos lo cuentan por televisión, a través de la voz de la verdad y el conocimiento, un periodista.

El mundo se ha vuelto patas arriba. Sólo los países del Sur, en vías de desarrollo, se salvan del hielo y la destrucción. Ahora son poderosos, los USA condonan la deuda (¡qué remedio!) a los países Latinoamericanos para que abran sus fronteras y acojan todo ese movimiento migratorio que se ha creado. Son poco sutiles los yanquis lanzando profundos mensajes de mea culpa.

Como no se puede hacer una película de esta envergadura sin personalizar, allí están Dennis y su hijo para hacerlo todo más humano y cercano a la audiencia. A pesar de que él mismo ha pronosticado el brutal descenso de temperaturas, Quaid sale en busca de su prole, porque se lo prometió, y cruza la helada Nueva York hasta conseguir encontrarle en la Biblioteca ¿del Congreso? En la que un grupo de inteligentes supervivientes se ha atrincherado y sobrevive a costa de quemar la más grande creación de la Humanidad: sus libros. Página a página, los eruditos volúmenes son destruidos para dar calor al grupo de elegidos.

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Los superdotados sobreviven


La temperatura desciende 10º C ¡por segundo! ¡Y luego nos quejamos de la olita de frío que nos ha llegado aquí!

Y ¿por qué queman libros, que arden tan rápido, en lugar de madera?, se preguntarán ustedes. Los encierran en una biblioteca para que tengan combustible. ¡Los norteamericanos han encontrado al fin una utilidad a tantos libros! No, no. La destrucción de los libros es un símbolo de esperanza y renacimiento. Tenemos que sacrificar toda nuestra cultura y los logros humanos para sobrevivir y empezar de nuevo.

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Dennis y la bandera de fondo


Al presidente norteamericano no le meten demasiada caña. No se le responsabiliza de haber desoído los consejos del experto Quaid al principio (fue culpa de su vicepresidente, que luego hereda su cargo) y se queda en la Casa Blanca hasta el último momento, con lo cual la comitiva presidencial queda atrapada por la nieve y como un ciudadano más, no sobrevive.

La subtrama de la historia la protagoniza Dennis Quaid que hace lo necesario para salvar a su vástago, Jake Gyllenhaal pre-Brokeback Mountain, que aquí representa a toda la Humanidad (o a los norteamericanos, que viene a ser lo mismo). Si puede salvarlo a él, puede haber esperanza para los humanos.

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Haciendo la ola


“La Humanidad sobrevivió a la última Edad de Hielo, sobreviviremos a esto si podemos aprender de nuestros errores”. Dennis Quaid se aleja suaaavemente del Oscar.

Pero nuestro protagonista tiene principios (“Le hice una promesa a mi hijo y la voy a cumplir”), que es de lo poco que realmente importa en esos momentos, la integridad que hace de las personas seres humanos. “¿Quién es?” le preguntan a Gyllenhaal cuando aparece Dennis. “Mi padre”, contesta ilusionado. Y así acaba la edad de hielo y llega el sol y la esperanza para la Humanidad.

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Barco desbocado



Escenas:
La película juega con la bandera de Estados Unidos, que deja de ondear y se congela, como metáfora de la destrucción del poder del gobierno USA.

Interesante escena del mendigo enseñando a los niños superdotados a utilizar el papel para abrigarse.

Ese super perrito que no siente el frío y presiente los cambios climatológicos.

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El sol de la esperanza ilumina Nueva York




*** Valeya ***

Comentarios

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  • Fecha: miércoles, 15 de febrero de 2006
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  • Hora: 18:59

Autor: Thersuva

Valeya: ¡Me ha encantado tu comentario!

Sobre todo lo que dices sobre la forma de mostrar el mensaje, tan masticadito que hay que tener muy pocas luces para no captarlo.

¡Qué maravilloso ejercicio de humildad por parte de los USA!... Aunque claro, por si acaso nos ponen a todos en el mismo saco y también Europa, y cualquier país de esos desarrollados, se ve en la obligación de descender a los "infiernos" para sobrevivir (léase Sudamérica o África). Ah, sí, qué lección es para todos nosotros, y que amables los norteamericanos al hacernos ver que cualquiera puede verse en la calle ( y condonar una deuda multimillonaria, absurdo donde lo haya en un mundo que habrá de comenzar de cero) y recibir una cura de humildad.

  • Fecha: miércoles, 15 de febrero de 2006
  •  | 
  • Hora: 19:08

Autor: Thersuva

Otra cosa que me ha encantado es la explicación que le das a la quema de libros. ¡Genial! Aunque no se me había ocurrido, ahora me parece la única posible.

Y es que los despropósitos que meten en los guiones con la finalidad de dar espectacularidad y "emoción" a las películas ya no tienen límite.

Resaltaría una escena "muy emocionante", cuando Sam-Gyllenhaal queda bajo el agua tras hablar por teléfono y tarda un ratito en salir mientras su amiga Laura-Rossum se preocupa por él y le llama a gritos, ¡como si el protagonista pudiera palmar a media película!

En cuanto a Laura, me sorprende que una persona que sabe que alguien con hipotermia no debe subir de temperatura muy rápido porque se arriesga a un ataque no sepa que una herida se puede infectar y causar fiebre... Vamos, anda, que si querían que Sam sea un héroe amoroso y meritorio podrían haber buscado otro método, que utilicen el cerebro un poco.

  • Fecha: miércoles, 15 de febrero de 2006
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  • Hora: 19:23

Autor: reginairae

A mí también me ha gustado el comentario, y además, coincido en muchas de las cosas que dices.
La película me gustó, claro, como todas las de catástrofes, jeje, porque tiene casi de todo tipo de destrucciones: pedrisco, inundación, maremoto, heladas, tornados... Sin embargo, también la encuentro simplista en su mensaje, aunque tiene la estructura típica de estas peliculas, donde siempre hay un sabio o científico que avisa de que algo malo va a ocurrir, pero las autoridades no le hacen ni caso por motivos económicos (como en Dante's Peak o en el Coloso en LLamas, bueno, en casi todas las de este estilo).
En esta película ocurren cosas muy absurdas, como por ejemplo, que el padre vaya en persona a rescatar a su hijo a través de un EEUU totalmente helado, sin pensar que quizás eso también es su sentencia de muerte, y la de sus amigos. Es muy típico de los americanos: el héroe anónimo capaz de increibles hazañas...

  • Fecha: miércoles, 15 de febrero de 2006
  •  | 
  • Hora: 19:27

Autor: reginairae

La escena de los libros la interpreto como tú. Creo que significa que cuando está en juego la vida, nada más tiene importancia, ni la cultura, ni nada, que eso son cosas accesorias, pero la supervivencia es lo primero, además de ser un modo de borrar el pasado para empezar de nuevo totalmente limpios de historia.
También como suele suceder en estas historias, siempre hay gente que no hace caso de la recomendación del protagonista, y decide irse por su cuenta, con lo cual van directos a la catástrofe y a la muerte.
El barco navegando por la calle esa es bastante improbable, sobre todo por la falta de calado de la susodicha calle, que además, tenía el fondo todo lleno de coches y demás.
Y los lobos para rematar...
En fin... que pena lo qu eles pasó a los ingleses, buaaaaa

  • Fecha: miércoles, 15 de febrero de 2006
  •  | 
  • Hora: 19:41

Autor: Thersuva

Vaya, Reginairae, me has “quitado” el comentario sobre el absurdo de Jack en busca de Sam (por cierto, ¿os habéis fijado en qué nombres tan USA les han puesto? puagh), y sobre todo el hecho de que el tío se lleve gente y todos sean sacrificables para que él salve a un hijo que en esencia ya está a salvo por haber seguido sus instrucciones.

La mayoría de las cosas que pasan quizá no sean creíbles, pero qué bellas imágenes las del barco avanzando por la ciudad, los edificios y las paredes congelándose, todo blanco y con ese ruido estremecedor... emocionante.

Que si la Libertad, que si la bandera, de verdad que tienen que haber llorado en los cines los sensibles norteamericanos.

Pese a que le saco punta a muchas de sus incoherencias, me parece una película muy lujosa, con imágenes estéticamente muy bellas y, desde luego, mucho mejor que la mencionada "Un pueblo llamado Dante's Peak", aburrida donde las haya.

  • Fecha: miércoles, 15 de febrero de 2006
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  • Hora: 23:04

Autor: Valeya_B

Chicas... ¡no me toquéis al heróico Dennis...! ¿Qué clase de padre sería si no corriese a rescatar a su vástago? Demonio

  • Fecha: miércoles, 15 de febrero de 2006
  •  | 
  • Hora: 23:07

Autor: Valeya_B

Irae, lo de sacar a los lobos... se habrían escapado del zoológico, digo yo, vamos, porque non van a bajar desde el Polo! Por lo tanto, es creíble.

Lo del barco es un golpe de efecto que me gustó pero desde luego, no puede haber calado para que navegue por las calles, ¡lástima!

  • Fecha: viernes, 17 de febrero de 2006
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  • Hora: 20:40

Autor: Thersuva

Apoyo la explicación de Valeya, que recuerdo haber visto unos lobos nerviosillos en jaulas, seguro que se fugaron del zoo, tenían hambre y Gyllenhaal les pareció apetitoso...normal... Angelito

  • Fecha: sábado, 18 de febrero de 2006
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  • Hora: 0:31

Autor: Invitado_arberiano

Hola, yo también he visto la película. Soy faaaan de Gyll y me pareció que los lobos le pegaban un muerdo a su personaje.

¿Me podriáis decir en qué parte le mordieron? ¿Fue en la cacha? ¿Se llevaron el cacho?

  • Fecha: sábado, 20 de enero de 2007
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  • Hora: 1:36

Autor: Invitado_arberiano

Goood film!