sábado, 22 de abril de 2006
Le secret (2000)
Le secret
Dirección: Virginie Wagon
Guión: Virginie Wagon y Erick Zonca
Duración: 107 min, francia
Reparto:
Anne Coesens .... Marie
Tony Todd .... Bill
Michel Bompoil .... François
Quentin Rossi .... Paul
Jacqueline Jehanneuf .... Madre de Marie
Argumento:
Una vendedora de enciclopedia a domicilio conoce, en horas de trabajo, a un americano en una visita concertada.
Comentario:
Película francesa hasta la médula. Una vendedora feliz en su matrimonio, que está intentando volver a quedarse embarazada porque su marido quiere tener otro hijo, esta vez una niña, se lía con un desconocido porque sí.
Amor a primera vista
Él es un hombre interesante, que no hace nada más que beber vino, francés, bien sûr, sentado en un sillón en postura seductora (ja). Ella se encandila, claro, su vida es tan monótona que hasta eso le parece atractivo.
“Puede venir cuando quiera, Marie” le dice Bill, sobradito el tío.
Bill, el seductor
Y ella vuelve dónde él fingiendo que se olvidó algo allí. ¿De verdad hacen falta excusas?
“Yo lo que quiero es follar”, declaración de principios de la aguerrida vendedora, que engaña a su marido por nada en especial, ya que se declara felizmente casada, y la relación que establece es profundamente superficial y tonta.
Además de esta aparente incoherencia, la película adolece también de cierto racismo manifiesto. A ella le da morbo que él sea negro y a él que ella sea pasiva y esté dispuesta a hacer lo que le digan.
“Me invade”, dice ella de Bill.
Romanticismo made in France
Marie le cuenta a su madre que está liada con un negro, a Bill le pregunta si huele a mujer negra después de estar con él... En fin, ella basa su relación en la diferencia de razas y la atracción que eso le produce, y él está (mal) retratado en un tono muy estereotipado como un salvaje, incluso en las escenas del video que Marie ve donde Bill aparece trabajando (es bailarín), se exhibe haciendo movimientos simiescos y andando con las manos apoyadas en el suelo. Deleznable.
No mires, cariñito
Para darle un nuevo giro cuando el asunto amoroso ya ha sido relatado desde distintas posturas, la película torna en melodrama sin que se sepan las causas.
“Él no cuenta en todo esto”, le dice la vendedora al maridito cuando este se entera del affaire extramatrimonial.
Anodinas interpretaciones de Anne Coesens, como la vendedora aburrida, y Tony Todd, el bailarín americano con un personaje apenas esbozado que resulta vergonzosamente racista.
La conclusión es que el asunto de la esposa es sólo una excusa para meter mal rollo en la pareja y que esta salga reforzada al final, con la inevitable reconciliación, en la que el maridito se tira a la piscina siguiendo a la mujercita. Pelillos a la mar.
En conclusión, Vive le marriage!
La familia feliz
***Valeya***
Dirección: Virginie Wagon
Guión: Virginie Wagon y Erick Zonca
Duración: 107 min, francia
Reparto:
Anne Coesens .... Marie
Tony Todd .... Bill
Michel Bompoil .... François
Quentin Rossi .... Paul
Jacqueline Jehanneuf .... Madre de Marie
Argumento:
Una vendedora de enciclopedia a domicilio conoce, en horas de trabajo, a un americano en una visita concertada.
Comentario:
Película francesa hasta la médula. Una vendedora feliz en su matrimonio, que está intentando volver a quedarse embarazada porque su marido quiere tener otro hijo, esta vez una niña, se lía con un desconocido porque sí.
Amor a primera vista
Él es un hombre interesante, que no hace nada más que beber vino, francés, bien sûr, sentado en un sillón en postura seductora (ja). Ella se encandila, claro, su vida es tan monótona que hasta eso le parece atractivo.
“Puede venir cuando quiera, Marie” le dice Bill, sobradito el tío.
Bill, el seductor
Y ella vuelve dónde él fingiendo que se olvidó algo allí. ¿De verdad hacen falta excusas?
“Yo lo que quiero es follar”, declaración de principios de la aguerrida vendedora, que engaña a su marido por nada en especial, ya que se declara felizmente casada, y la relación que establece es profundamente superficial y tonta.
Además de esta aparente incoherencia, la película adolece también de cierto racismo manifiesto. A ella le da morbo que él sea negro y a él que ella sea pasiva y esté dispuesta a hacer lo que le digan.
“Me invade”, dice ella de Bill.
Romanticismo made in France
Marie le cuenta a su madre que está liada con un negro, a Bill le pregunta si huele a mujer negra después de estar con él... En fin, ella basa su relación en la diferencia de razas y la atracción que eso le produce, y él está (mal) retratado en un tono muy estereotipado como un salvaje, incluso en las escenas del video que Marie ve donde Bill aparece trabajando (es bailarín), se exhibe haciendo movimientos simiescos y andando con las manos apoyadas en el suelo. Deleznable.
No mires, cariñito
Para darle un nuevo giro cuando el asunto amoroso ya ha sido relatado desde distintas posturas, la película torna en melodrama sin que se sepan las causas.
“Él no cuenta en todo esto”, le dice la vendedora al maridito cuando este se entera del affaire extramatrimonial.
Anodinas interpretaciones de Anne Coesens, como la vendedora aburrida, y Tony Todd, el bailarín americano con un personaje apenas esbozado que resulta vergonzosamente racista.
La conclusión es que el asunto de la esposa es sólo una excusa para meter mal rollo en la pareja y que esta salga reforzada al final, con la inevitable reconciliación, en la que el maridito se tira a la piscina siguiendo a la mujercita. Pelillos a la mar.
En conclusión, Vive le marriage!
La familia feliz
***Valeya***




