Tale of a Vampire
Dirección y guión: Shimako Sato
País: Reiuno Unido, 1992
Género: Terror
Duración: 92 minutos
Reparto:
Julian Sands .... Alex
Suzanna Hamilton .... Anne/Virginia
Kenneth Cranham .... Edgar
Marion Diamond .... Denise
Michael Kenton .... Magazine Man
Catherine Blake .... Virginia niña
Alex va de vampiro romántico
Argumento:
Alex va todos los días a la biblioteca a preparar un trabajo. Un día conoce a Anne y comienza a seguirla.
Comentario:
Película de vampiros que juega a ser atípica, se desarrolla en pocas localizaciones y con aún menos personajes.
Los lugares son la biblioteca en que comienza, la fábrica vacía en que duerme Alex, la casa de Anne y las calles de Londres, nocturnas, vacías, de un azul gélido, por las que se desliza Alex en sus cacerías nocturnas.

En la biblioteca conoce a Anne
Todos estos espacios están bien ambientados, sobre todo la enorme biblioteca poblada de libros antiguos, de esas que casi se puede sentir el olor del cuero y donde se reúnen los principales personajes como si fueran una familia.
Ahí está la bibliotecaria que conoce a sus escasos visitantes, desde XXX y su ratón (quizá trasunto a Renfield) al misterioso Alex, un joven callado, tímido, nocturno, que sólo parece reaccionar cuando contratan a Anne, desarrollando un afán de seguirla, acompañarla con el paraguas y apenas hablar...
Alex tiene una imagen byroniana, de negro desde el abrigo hasta el chaleco, cual héroe romántico, sensible y atormentado, que se completa con la fábrica abandonada en que pasa sus noches, amueblada únicamente por una cama de blanca pureza iluminada por múltiples velas asentadas entre los barrotes.

Anne se parece demasiado a una tal Victoria
Sin embargo, Alex no es lo que aparenta. Aunque se pasa la película vagando sin rumbo bajo el frío y la lluvia en plan llorar un amor perdido, es un vampiro implacable y sucio, que ataca a sus víctimas con violencia, estrella cabezas contra las paredes y se alimenta de la sangre que brota a borbotones como si estuviera bebiendo de un botijo, sin importarle que le manche la ropa.
Además carece de habilidades sociales, mostrándose incapaz de relacionarse normalmente con quienes le rodean, lo que se nota sobre todo cuando le da por salir a tomar algo con Anne, que le lee la mano, pronosticándole una larga vida, lo que, a saber por qué, le hace reaccionar violentamente.
Parece un caballero romántico que auxilia a damas indefensas
Anne, que pasaba por allí y está toda la película despistada entre no saber cómo reaccionar a los arrebatos de Alex y su doble papel de amada perdida y repuesto de segunda, carece de personalidad, siendo su única utilidad la de cebo para fines poco claros.
EL tercero en discordia es un hombre misterioso, madurito, vestido a la antigua, aparentando ser un nuevo Van Helsing, que se dedica a poner a Anne en contra de Alex leyéndole inocuos pasajes del famoso diario que da título a la película.

Tiene malos modales comiendo
Así, entre asesinatos brutales (no aptos para almas sensibles, y que incluyen a varias personas y animales entre las víctimas), en que aparecen “misteriosamente” muertos ante Alex, que ni sabe lo que pasa ni le importa, obsesionado en chupar el dedo de Anne sin tener mayormente otras intenciones visibles hacia ella, se consume la mayor parte del minutado.
Y llegamos a un final “sorpresivo” inevitablemente decepcionante, en que los breves y escasos flashbacks no sólo no aclaran gran cosa del pasado de Alex, sino que ni siquiera despiertan interés, pese a algún detalle macabro que acaba enlazando la historia de Alex con el poema de Edgar Allan Poe “Annabel Lee” que se escucha al final en boca del misterioso enemigo de Alex, para que nos quede claro dónde ha buscado su inspiración el guionista.

De verdad que es un romántico
Indecisa entre lo romántico y lo gore, la película deja un final abierto a una segunda parte, para algunos, que, afortunadamente, parece que no se realizó.
Citas
Alex: “Hay cosas que no se pueden destruir”
Anne: “Se refiere al amor”
Alex: “Al dolor”
Alex: “Es agradable pasear entre los muertos por la mañana”.
Alex: “Puedes vivir como un ser humano o puedes vivir eternamente como una bestia inmortal”.

Esto no acaba muy bien
Poema y biografía selecta de Poe que pueden ser Spoiler
ANNABEL LEE
Muchos, muchos años atrás,
en un reino junto al mar
vivía una doncella a quien quizá conozcáis,
llamada Annabel Lee,
que tenía en la vida un único afán:
amarme y ser amada por mí.
Aunque no éramos más que niños,
en el reino junto al mar,
nos amábamos con un amor tan pleno,
yo y mi Annabel Lee,
que los alados serafines del cielo
lo codiciaban para si.
Fue por esta razón que, tiempo atrás,
en el reino junto al mar
de una nube sopló un viento que heló
a mi hermosa Annabel Lee.
Entonces llegó su patricio tutor
y la separó de mí
para encerrarla en un sepulcro
en el reino junto al mar.
Los ángeles, infelices en el cielo ulterior;
nos envidiaban a ella y a mí,
y fue por eso (como saben todos
en el reino junto al mar)
que de esa nube nocturna un viento sopló
hasta helar a mi Annabel Lee.
Pero era tanto más fuerte nuestro joven amor
que el de toda la gente de allí,
que el de gente mayor y más sabia, ¡oh, sí!
que ni los ángeles del cielo ulterior
ni los demonios bajo el mar
podrán separar mi alma del alma
de la hermosa Annabel Lee.
Pues la luna, al brillar; me invita a soñar
en la hermosa Annabel Lee;
y al salir los luceros veo los ojos certeros
de la hermosa Annabel Lee;
y así paso, tendido a su lado, las noches,
velando a mi amada, mi amor; mi consorte,
en su sepulcro junto al mar,
el mar que ruge por ella y por mi.
Edgar Allan Poe (1849)
Biografía escogida:
Edgar Allan Poe (1809-1849) se casó con su prima Virginia en 1836, cuando ella tenía 13 años y él 27.
Durante su matrimonio, y con el consentimiento de Virginia, se relacionó con varias poetisas.
Virginia falleció de tuberculosis en 1847, a los 24 años, y Poe escribió el poema “Annabel Lee” (1849) para ella.
Cuando estaba a punto de casarse con su primera novia, Sarah Almiar Royster, también viuda, sufrió un delirium tremens (era adicto al alcohol y al láudano) y falleció, el siete de octubre de 1849.
Annabel Lee en inglés
¿Ya he dicho que Alex se cree un romántico?
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