Night watch - (Nochnoi dozor)
Dirección: Timur Bekmambetov.
País: Rusia.
Año: 2004.
Duración: 116 min.
Género: Ciencia-ficción, terror, acción, thriller.
Guión: Sergei Lukyanenko y Timur Bekmambetov; adaptado por Timur Bekmambetov y Laeta Kalogridis; basado en la novela de Sergei Lukyanenko.
Reparto: Konstantin Khabensky (Anton Gorodetsky), Vladimir Menshov (Boris Geser), Valery Zolotukhin (Padre de Kostya), Maria Poroshina (Svetlana), Galina Tunina (Olga), Viktor Verzhbitsky (Zavulon), Aleksei Chadov (Kostya), Zhanna Friske (Alisa), Ilya Lagutenko (Andrey), Dima Martynov (Egor).
Argumento:
En la noche de los tiempos la fuerzas del Bien y del Mal se enfrentaron en una gran batalla, que se saldó con una tregua: a partir de entonces, ninguno de los dos bandos obligaría a los humanos a seguir sus credos. Para asegurar la tregua, se creó un grupo de vigilantes, los guardianes de la noche y los guardianes de la luz. Cada vez que se descubre a un "otro" (un humano dotado de poderes excepcionales) éste debe elegir bando. Pero existe una profecía que anuncia que cuando el Gran Otro (un elegido con grandes poderes) cambie de bando, entonces será el momento de otra gran batalla apocalíptica...
En el Moscú de los años ochenta, Anton, abandonado por su esposa, contrata a una bruja para hacerle magia negra. La bruja le dice que ella está embarazada y que también matará a su bebé (que es de otro hombre). Pero durante el ritual, los guardianes de la noche detienen a la bruja, y le revelan a Anton que es un "otro", y que debe eligir, y él elige el Bien...
Comentario:
Película rara, rara, rara...
Ya para empezar, es rusa, lo cual hace sospechar de cierta excentricidad. No es normal ver películas rusas en los circuitos comerciales, y menos de estos temas y patrocinadas por grandes compañías estadounidenses como Fox.
La épica de la lucha entre el Bien y del Mal
El tema no es muy original (la lucha del bien y del mal, blabla), pero es que es además la historia está contada de una manera tan estrafalaria y "vanguardista", que a veces te pierdes, y sobre todo, pierdes el interés. Se hace algo aburrida por momentos. Y es que pese a eso que he dicho de no es original el tema, la historia sí podría serlo si estuviera bien contada, con menos alardes, explicando mejor de qué va la cosa, y con un estilo menos pretencioso y videoclipero, que llega a agobiar.
Anton es un guardián de la noche atormentado
No obstante, hay algunos detalles que la destacan de las películas similares de USA. Por ejemplo, parecen querer introducirse más en la psicología de los personajes y las emociones, intento fallido, por supuesto, pero intento al menos. En este aspecto podrían haber sacado más punta a la relación entre Anton y Egor (padre e hijo, aunque no lo saben), a los posibles remordimientos de Anton por lo que le hizo a su ex-mujer, o la de la mujer maldita y su madre.
Esta atrae la mala suerte ¡no dejes que te mire!
Algunos detalles me gustaron, aunque dentro de un conjunto muy mal trabado y aburrido.
Por ejemplo, la "penumbra", un estado fantasmal en que entran los personajes donde cambia la percepción de las cosas y donde no se puede estar mucho tiempo so pena de ser devorado por la oscuridad; los vampiros que son invisibles y solo se pueden ver como un reflejo en el espejo (al contrario que los vampiros clásicos); la mujer maldita que trae la mala suerte, y la muerte a aquellos a los que mira, sin ella saberlo; la ambigua y tenue línea que separa a los "buenos" de los "malos" (incluso Anton, de los buenos, es amigo de uno de los "malos", que lo ayuda; cuando dicen que el vampiro asesinado era un "buen chico"...); la lechuza que se transforma en mujer; el vórtice de desgracia que se levanta sobre la mujer maldita...
Anton y Egor, relación paternofilial estilo Star Wars... y no digo más, jaja.
De todas formas, la película resulta demasiado larga y con un desenlace con poquísima fuerza y emoción y además algo absurdo (incluso parece abierto, rumores de trilogía, arggg), aunque lo peor es que a lo largo de la trama no se mantiene una mínima tensión dramática. Una pena, de verdad, porque con este tema se podría sacar algo de mucho más fuste.
Vampira ansiosa de sangre a la que le ofrecen un traguito...
Los efectos especiales, bueno, no están mal; pero las peleas y batallas algo confusas. La primera batalla, en el puente, recuerda a obras épicas estilo "El Señor de los Anillos", e incluso a obras famosas de la cinematografía rusa, con primeros planos de rostros, y luego los lances.
Simbolismo: las fuerzas del mal y las del bien tratando de convencer al ser humano
Algo que también llama la atención son las dosis de violencia y sangre que destila la película, con peleas muy salvajes, manos hundiéndose en pechos, cuchilladas, vamos, de todo, jaja.
En resumen, solo se salvan algunas escenas muy concretas, la atmósfera lúgubre y apocalíptica (con los cuervos volando sobre Moscú, los insectos, la penumbra, etc...)
Egor, víctima de la penumbra
Otros carteles
