El Cultural -Magazine de El Imparcial

domingo, 06 de agosto de 2006

La Mancha Humana (2) (2003)

The Human Stain

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Dirección: Robert Benton
Guión: Nicholas Meyer; basado en la novela de Philip Roth.
Países: USA y Alemania. 2003.
Duración: 106 minutos

Reparto:

Anthony Hopkins (Coleman Silk), Nicole Kidman (Faunia Farely), Ed Harris (Lester Farely), Gary Sinise (Nathan Zuckerman), Wentworth Miller (Coleman joven), Jacinda Barrett (Steena Paulsson), Harry Lennix (Sr. Silk), Anna Deavere Smith (Sra. Silk), Clark Gregg (Nelson Primus), Lizan Mitchell (Ernestine).

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Paseo en coche

Argumento:

Nathan Zuckerman (personaje habitual en la obra de Philip Roth) relata la vida de su amigo Coleman Silk a partir del accidente que sufren éste y su acompañante, Faunia Farely.

Comentario:

Contada desde el punto de vista de Nathan, éste relata tanto la historia de su amigo como sus propias impresiones (y a veces fantasías) sobre sus circunstancias.

Así, mientras escribe la novela que será un homenaje a Coleman, el escritor habla también de sí mismo. Algunas de las escenas que rememora no se las ha podido contar nadie, ni siquiera la hermana de su amigo o Lester Farely, por lo que recurre a su imaginación, a veces romántica, para plasmar ese monólogo de Faunia con un cuervo o su opinión de que Silk le contó a la joven su secreto.

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Amigos

Todos los personajes de la película: Coleman, Faunia, Nathan y Lester, son seres solitarios, traumatizados, con un pasado de secretos y tragedias.

Nathan, que transcribe las vidas de otros, vive en una cabaña, alejado del mundo y la realidad, aislado voluntariamente, sin escribir ni vivir, hasta que conoce a Coleman y éste le hace confidente de su vida.

Silk es un hombre que se ha reinventado a sí mismo hasta convencerse de que el pasado no existió. Despedido absurdamente cuando estaba a punto de jubilarse por un comentario (“oscuros fantasmas”) calificado de racista por estar dirigido a dos estudiantes negros a quienes no conocía, se niega a demostrar que no lo es.

Es entonces, al final de su vida (y en un paisaje igualmente invernal), cuando conoce a Nathan y Faunia.

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Nathan


De pronto Coleman parece erigirse en salvador. Saca a Nathan de su hibernación dándole un tema de que escribir y se enamora de Faunia (‘Este no es mi primer amor, no es mi gran amor, pero es mi último amor’), igualmente reticente a abandonar su sufrimiento.

Decidido a vivir su última oportunidad, Coleman ignora las amenazas de Lester, ex marido de Faunia (veterano de Vietnam que padece estrés postraumático), aparente villano que oculta a un ser tan atormentado y solitario como los demás.

En apariencia se trata de contar lo que es capaz de hacer una persona para sobrevivir y ser libre. Coleman se reinventa a sí mismo renunciando a su pasado, vida y familia. Quizá por eso no intenta defenderse de la acusación de racismo, pese a tener un argumento aparentemente incuestionable sobre su inocencia. Personalmente me da la impresión de que no habla porque la acusación es cierta.

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Lamentablemente la película falla por todas partes.
Los flaskbacks al pasado de Silk (otra de esas cosas que no puede conocer Nathan) parecen un pegote, aunque sirven para mostrar cierto retorcimiento de su personalidad. De joven presenta a la novia a su madre y en la actualidad invita a Nathan a cenar con él y Faunia sin decírselo, como si deseara observar sus reacciones y poner a prueba lo que sienten por él.

Sin embargo, el mayor fallo está en la elección del reparto. Es difícil creer que Kidman se sienta físicamente interesada por Hopkins, aunque se pueda justificar como la atracción de dos almas doloridas.

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Bailando

Además ella, descrita por Roth como una mujer de bajo nivel cultural, casi analfabeta, está demasiado bella, resplandeciente, dificultando más aún la credibilidad del improbable romance, a pesar de ser precisamente Kidman y Harris los que parecen más comprometidos con sus personajes y realizan las interpretaciones más intensas y conmovedoras.

Hopkins parece ajeno a todo y Sinise (en la novela ambos de la misma edad) demasiado distante en su papel de cronista y forzado en esa escena de baile reticente con Silk también presente en el libro.

Así, la película, como la obra original, resulta fallida, algo pretenciosa y artificial, cuyas buenas intenciones se difuminan entre demasiados fallos de todo tipo.


Otro artículo sobre La mancha humana en este blog


*** T ***

Comentarios

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  • Fecha: miércoles, 09 de agosto de 2006
  •  | 
  • Hora: 15:30

Autor: Valeya_B

Thersuva, no sé qué decirte que no haya dicho ya en mi artículo...

Veo que eres ás benévola con tus apreciaciones de la obra... esta. No dudo del tormento y porofundidad de los personajes pero la película no resulta interesante, en mi opinión, desde ningún punto de vista. Ardiendo

  • Fecha: domingo, 13 de agosto de 2006
  •  | 
  • Hora: 15:26

Autor: Thersuva

Bueno, Valeya, que gustar no me gustó demasiado, eh. Angelito

A veces es el aburrimiento el que lleva a "profundizar" en los motivos argumentales etc, por no dormirse más que nada.

  • Fecha: domingo, 13 de agosto de 2006
  •  | 
  • Hora: 19:50

Autor: reginairae

No dan muchas ganas de verla, y eso que es de las pocas recientes de Nicole Kidman que no he visto... Tampoco he leído la novela, aunque una vez estuve a punto de sacarla de la biblioteca, antes de saber siquiera que había película... Más que nada porque era de un autor de prestigio.