miércoles, 16 de agosto de 2006
El sonido del trueno (2005)
A sound of thunder
Dirección: Peter Hyams.
Guión: Thomas Dean Donnelly, Joshua Oppenheimer y Greg Poirier; adaptado por Thomas Dean Donnelly y Joshua Oppenheimer; basado en el relato de Ray Bradbury.
Género: Acción, ciencia-ficción.
Países: USA, Alemania y República Checa.
Año: 2005.
Duración: 103 min.
Reparto: Edward Burns (Travis Ryer), Catherine McCormack (Dra. Sonia Rand), Ben Kingsley (Charles Hatton), Jemima Rooper (Jenny Krase), David Oyelowo (Oficial técnico Payne).
Argumento:
En el futuro, existe una tecnología para viajar al pasado, que es utilizada con fines comerciales, pero bajo unos estrictos protocolos: no se puede llevar nada al pasado, ni traer nada de allí, no se puede salir de un camino prefijado ni alterar nada en absoluto lo que allí se vea. Para garantizar la seguridad, todos los viajes recreativos de safari de dinosaurio se graban convenientemente. Y siempre muere el mismo dinosaurio, una y otra vez. Pero cuando dos alocados millonarios son llevados al pasado, ocurre algo imprevisible... Al regreso de la operación... el mundo empieza a cambiar.
Comentario:
Otra película más sobre el tema del viaje el tiempo, un tema, que aunque manido, siempre despierta el interés, y las fantasías del ser humano, como por ejemplo lo hace el de la inmortalidad.
En esta ocasión se ha ido a lo fácil, a la simple aventura y adaptación de un relato archifamoso de Ray Bradbury que se centra en las consecuencias que tendría una mínuscula alteración del mundo pasado en el futuro.
Más bichos raros, híbridos entre simio y reptil (sic)
Desde el punto de vista científico, y aún a pesar de mis escasos conocimientos en este terreno, la película parece bastante insostenible. Parte de la premisa de que alterando el pasado se altera el presente. Hay controversia respecto a esto, pero aceptando que fuera verdad ¿por qué los cambios acontecen gradualmente y justo después de que ellos lleguen de regreso si se supone que los cambios evolutivos deberían estar sucediendo desde el preciso instante en que se alteró el sistema? En la película se alude a unas supuestas ondas de tiempo que van afectando primero a los organismos más sencillos, como plantas e insectos, luego a animales complejos y finalmente, con la última onda, (ya que fuimos los últimos en aparecer sobre la tierra) llegan los cambios al ser humano. Lo que resulta realmente chocante, incluso si esto fuera cierto, es que empiezan a salir plantas, bichos raros, etc, e incluso sucede la terrible transformación del ser humano, pero... las construcciones,edificios, ciudades, etc, siguen en pie... ¿Cómo puede ser eso posible si no existía el hombre para crearlas?
El héroe, en lucha contra el tiempo, nunca mejor dicho
Recientemente ha surgido un modelo cuántico que explica que es imposible la famosa paradoja temporal del viajero que va al pasado y mata a sus padres, impidiendo así su nacimiento. Con ese crimen solo se evitaría la concepción del viajero en esa nueva realidad creada, mientras que las otras infinitas realidas seguirían existiendo, incluida aquella de donde el viajero proviene, a la cual, al parecer, no podría volver.
Así que esta película no se pude tener en cuenta desde el punto de vista científico, aunque es comprensible que use estos recursos "entendibles" por el público.
Solo ellos dos pueden parar esto...
Los personajes son tan típicos y tópicos como de costumbre. Hay un científico aguerrido y guapo que se ha vendido al jefe de la empresa de viajes en el tiempo por "una buena causa" (recopilar sangre de especies animales extinguidas para poder clonarlas) y que ejerce el rol de acción también. Luego está la científica a quien han robado la idea para el mal, y que se opone con todas sus fuerzas a los viajes en el tiempo (es una especie de activista del ecologismo espacio-temporal).
Ben Kingsley hace un papel inusual en su carrera, quizás necesitado de dinero o algo así. Su personaje repele y su interpretación tampoco es demasiado atinada: resulta algo gesticulante.
Vaya peluquín le han puesto al Kingsley
Luego, como es lógico, hay un grupito de "ayudantes del bueno" cuya misión se intuye que es la de ir muriendo poco a poco.
La estructura de la película es bastante obvia: viaje en el tiempo que no sale según lo previsto y carrera contra el reloj para modificar el error que nos mande a todos a la porra. Se nota que la historia no tiene mucho contenido, ya que en la parte central se rellena demasiado con las apariciones de los monstruos (agresivos todos ellos) que ha creado la evolución alternativa. Hay algunos toques de humor tontorrón, agresiones de bichos, el típico personaje que herido de muerte se sacrifica para que los demás puedan escapar... y toda una suerte de situación ya muy vistas...
Todos los bichos de esa realidad alternativa... son agresivos.
La apariencia general de esta obra, de un director otrora reputado en el género, es la de una película menor, de serie B o Z, con efectos especiales un poco toscos (cuando aparece el dinosaurio por primera vez se corrobora la sospecha: parece un dibujo), y un look contradictorio y chocante. Se ve que no se han esforzado mucho por crear un futuro original, sino que más bien han tomado detalles de un sitio y de otro y lo han mezclado todo de un modo caótico. Así por ejemplo, algunos personajes visten exactamente como nosotros en nuestra época actual, otros, los empresarios, como hombres de los años treinta, con sombreros y amplios abrigos, etc... No hay una "moda" lógica. Y por si eso fuera poco, para crear más extrañeza, los edificios tienen un aire al Coruscant de Star Wars o algo así.
Bueno, aunque la película sea mala, a mí me ha entretenido, pero solo porque me gusta el género de fantasía, que si no... Lo mejor que se puede decir de ella es que carece de pretensiones.
Dirección: Peter Hyams.
Guión: Thomas Dean Donnelly, Joshua Oppenheimer y Greg Poirier; adaptado por Thomas Dean Donnelly y Joshua Oppenheimer; basado en el relato de Ray Bradbury.
Género: Acción, ciencia-ficción.
Países: USA, Alemania y República Checa.
Año: 2005.
Duración: 103 min.
Reparto: Edward Burns (Travis Ryer), Catherine McCormack (Dra. Sonia Rand), Ben Kingsley (Charles Hatton), Jemima Rooper (Jenny Krase), David Oyelowo (Oficial técnico Payne).
Argumento:
En el futuro, existe una tecnología para viajar al pasado, que es utilizada con fines comerciales, pero bajo unos estrictos protocolos: no se puede llevar nada al pasado, ni traer nada de allí, no se puede salir de un camino prefijado ni alterar nada en absoluto lo que allí se vea. Para garantizar la seguridad, todos los viajes recreativos de safari de dinosaurio se graban convenientemente. Y siempre muere el mismo dinosaurio, una y otra vez. Pero cuando dos alocados millonarios son llevados al pasado, ocurre algo imprevisible... Al regreso de la operación... el mundo empieza a cambiar.
Comentario:
Otra película más sobre el tema del viaje el tiempo, un tema, que aunque manido, siempre despierta el interés, y las fantasías del ser humano, como por ejemplo lo hace el de la inmortalidad.
En esta ocasión se ha ido a lo fácil, a la simple aventura y adaptación de un relato archifamoso de Ray Bradbury que se centra en las consecuencias que tendría una mínuscula alteración del mundo pasado en el futuro.
Más bichos raros, híbridos entre simio y reptil (sic)
Desde el punto de vista científico, y aún a pesar de mis escasos conocimientos en este terreno, la película parece bastante insostenible. Parte de la premisa de que alterando el pasado se altera el presente. Hay controversia respecto a esto, pero aceptando que fuera verdad ¿por qué los cambios acontecen gradualmente y justo después de que ellos lleguen de regreso si se supone que los cambios evolutivos deberían estar sucediendo desde el preciso instante en que se alteró el sistema? En la película se alude a unas supuestas ondas de tiempo que van afectando primero a los organismos más sencillos, como plantas e insectos, luego a animales complejos y finalmente, con la última onda, (ya que fuimos los últimos en aparecer sobre la tierra) llegan los cambios al ser humano. Lo que resulta realmente chocante, incluso si esto fuera cierto, es que empiezan a salir plantas, bichos raros, etc, e incluso sucede la terrible transformación del ser humano, pero... las construcciones,edificios, ciudades, etc, siguen en pie... ¿Cómo puede ser eso posible si no existía el hombre para crearlas?
El héroe, en lucha contra el tiempo, nunca mejor dicho
Recientemente ha surgido un modelo cuántico que explica que es imposible la famosa paradoja temporal del viajero que va al pasado y mata a sus padres, impidiendo así su nacimiento. Con ese crimen solo se evitaría la concepción del viajero en esa nueva realidad creada, mientras que las otras infinitas realidas seguirían existiendo, incluida aquella de donde el viajero proviene, a la cual, al parecer, no podría volver.
Así que esta película no se pude tener en cuenta desde el punto de vista científico, aunque es comprensible que use estos recursos "entendibles" por el público.
Solo ellos dos pueden parar esto...
Los personajes son tan típicos y tópicos como de costumbre. Hay un científico aguerrido y guapo que se ha vendido al jefe de la empresa de viajes en el tiempo por "una buena causa" (recopilar sangre de especies animales extinguidas para poder clonarlas) y que ejerce el rol de acción también. Luego está la científica a quien han robado la idea para el mal, y que se opone con todas sus fuerzas a los viajes en el tiempo (es una especie de activista del ecologismo espacio-temporal).
Ben Kingsley hace un papel inusual en su carrera, quizás necesitado de dinero o algo así. Su personaje repele y su interpretación tampoco es demasiado atinada: resulta algo gesticulante.
Vaya peluquín le han puesto al Kingsley
Luego, como es lógico, hay un grupito de "ayudantes del bueno" cuya misión se intuye que es la de ir muriendo poco a poco.
La estructura de la película es bastante obvia: viaje en el tiempo que no sale según lo previsto y carrera contra el reloj para modificar el error que nos mande a todos a la porra. Se nota que la historia no tiene mucho contenido, ya que en la parte central se rellena demasiado con las apariciones de los monstruos (agresivos todos ellos) que ha creado la evolución alternativa. Hay algunos toques de humor tontorrón, agresiones de bichos, el típico personaje que herido de muerte se sacrifica para que los demás puedan escapar... y toda una suerte de situación ya muy vistas...
Todos los bichos de esa realidad alternativa... son agresivos.
La apariencia general de esta obra, de un director otrora reputado en el género, es la de una película menor, de serie B o Z, con efectos especiales un poco toscos (cuando aparece el dinosaurio por primera vez se corrobora la sospecha: parece un dibujo), y un look contradictorio y chocante. Se ve que no se han esforzado mucho por crear un futuro original, sino que más bien han tomado detalles de un sitio y de otro y lo han mezclado todo de un modo caótico. Así por ejemplo, algunos personajes visten exactamente como nosotros en nuestra época actual, otros, los empresarios, como hombres de los años treinta, con sombreros y amplios abrigos, etc... No hay una "moda" lógica. Y por si eso fuera poco, para crear más extrañeza, los edificios tienen un aire al Coruscant de Star Wars o algo así.
Bueno, aunque la película sea mala, a mí me ha entretenido, pero solo porque me gusta el género de fantasía, que si no... Lo mejor que se puede decir de ella es que carece de pretensiones.

