El Cultural -Magazine de El Imparcial

miércoles, 02 de agosto de 2006

Munich (2005)

Munich

Munich

Dirección: Steven Spielberg.
Guión: Tony Kushner y Eric Roth; basado en el libro de George Jonas.
Género: Thriller, drama.
País: USA. 2005.
Duración: 164 min.

Reparto: Eric Bana (Avner), Daniel Craig (Steve), Ciarán Hinds (Carl), Mathieu Kassovitz (Robert), Hanns Zischler (Hans), Geoffrey Rush (Ephraim), Ayelet Zurer (Daphna), Omar Metwally (Ali), Ami Weinberg (General Zamir), Michael Lonsdale (Papa), Valeria Bruni Tedeschi (Sylvie), Yvan Attal (Tony), Lynn Cohen (Golda Meir).


Argumento:

Durante las Olimpiadas de 1970, celebradas en Munich, un comando del grupo terrorista Septiembre Negro secuestra a los integrantes de la expedición israelí en la Villa Olímpica. La operación se salda con una masacre en el aeropuerto de Munich. El gobierno israelí decide entonces vengarse de quienes organizaron el atentado y recluta un equipo con prerrogativas para cazar a varios blancos en Europa. Uno a uno los terroristas e instigadores van cayendo, pero también el grupo se cuestiona la utilidad y moralidad de su misión.


Comentario:


Munich es una película casi más interesante desde el punto de vista del contenido que de la forma. Y además, debido al conflicto nunca terminado de Israel-Palestina, cobra una inquietante actualidad. No quiero decir que la forma sea mala, al contrario, sino que el "mensaje" se impone de tal forma que es casi imposible que alguien quede indiferente a lo que se cuenta.

Por otro lado, esta película contiene muchos elementos simbólicos que la convierten en un cuento moral, más que en un fiel retrato de los acontecimientos históricos. A este respecto, he leído que Spielberg ha cambiado las personalidades y algunos hechos relacionados con el grupo israelí en aras del mensaje que quiere transmitir y por obvios motivos cinematográficos.

Europa, violento campo de batalla
Con los protagonistas, viajamos por toda Europa...


Aunque se ha acusado al director de ponerse de parte de Israel y justificar sus actuaciones, nada más lejos, al menos según mi opinión. Yo creo que Spielberg da caña a ambos lados por igual y a ambos los "justifica". Puede decirse que es una película que busca la "objetividad" y que permite que diversas opiniones sobre el conflicto se manifiesten, para que sea el espectador el que se forme su idea.

Los personajes sirven también al simbolismo: está el jefe de la misión que accede a ella como una forma casi de seguir la línea paterna (es hijo de un héroe, y se lo recuerdan a cada momento); también está el personaje interpretado por el nuevo James Bond, Daniel Craig, que es el creyente sin fisuras en la justicia que emana de sus actos; en otro lado, la "conciencia" y la "duda" la pone Ciaran Hinds, en una excelente interpretación. Otro de los participantes van evolucionando desde la certeza hacia la duda (y para ello alude a sus creencias judías y dice que "eso" no fue lo que enseñaron, que no es el "estilo judío de hacer las cosas"), incluido el protagonista principal, Eric Bana, que llega incluso a comportamientos paranoicos, de locura persecutoria, como un símbolo de todo un país, Israel, rodeado de enemigos.

El grupo de vengadores
Preparando la venganza


La estructura de la película es lineal, pero intercala estratégicamente un falso flashback que poco a poco va contando lo que sucedió en la Villa Olímpica, y que fue disparador del resto de la historia. Y digo falso flashback porque el personaje principal no puede recordar algo que no vio personalmente, y solo cabe la posibilidad de que se trata de un "recuerdo inventado" o bien que el director use este recurso para apoyar su mensaje, dejando al margen la credibilidad de la técnica. Y en efecto, ese flashback es más importante de lo que parece, aunque llegue a su culminación durante un acto sexual, algo en principio chocante: mientras Eric Bana hace el amor con su mujer le llegan los recuerdos de la carnicería que tuvo lugar en el aeropuerto de Munich y que a lo largo de la película no se había mostrado.

Son unas escenas totalmente elocuentes y resumen del mensaje del film. En ellas se contempla el terror tanto de rehenes como de terroristas ante la muerte segura, las miradas emocionadas que intercambian los de los dos bandos, el palestino que mira con pena y espanto a sus víctimas que también lo miran suplicantes, antes de dispararles a bocajarro... Escenas emotivas y que ponen al aire el sinsentido del enfrentamiento, y el plano de igualdad en el que situa Spielberg a víctimas y terroristas.

Pero no es la única escena donde sucede esto: en un momento de la película, tiene lugar un encuentro casual (e inverosímil, todo hay decirlo) entre los miembros del comando israelí y un grupo terrorista de los árabes. Los primeros fingen ser de la ETA, del IRA, etc... es decir terroristas europeos de corte revolucionario. Para sorpresa del espectador, todos los terroristas confraternizan, escuchan música juntos (otra escena simbólica: Craig quiere poner música occidental; un árabe, música de su tierra, y así estén un tira y aflloja hasta que al final llegan a un "acuerdo" y ponen una música que les gusta a ambos), e incluso los dos líderes intercambian ideas en una conversación reveladora, donde el palestino dice que lucharán hasta la muerte por una tierra a la que tienen derecho, que ellos no son como el IRA y esos que "siempre pueden regresa a un hogar", y habla de los abusos y torturas de los judíos sobre su pueblo; mientras que el israelí defiende que es una lucha perdida, etc, etc...

La muerte engendra más muerte
Atentados selectivos


Spielberg juega a incomodar al espectador al no pintar a los blancos de este comando israelí como terribles asesinos, tal y como haría cualquier otro director norteamericano, a fin de quitarle importancia a su muerte, cuando no justificarla. Algunas de las víctimas parecen personas amables y agradables: hay un traductor de las Mil y una Noches que habla alegremente en la calle de su trabajo a varias personas que lo escuchan con placer y aire risueño, y es asesinado sin piedad cuando regresa de la compra, en una escena que te hace dudar sobre quién es el "malo". No, no hay malos ni buenos, eso es lo mejor de la película. Cuando Eric Bana conversa amigablemente con un árabe en la terraza de un hotel (el árabe es descrito con suma amabilidad) y poco después le pone una bomba que lo deja partido en cachitos, nos sentimos realmente perplejos e incómodos. Lo mismo que cuando en "venganza" por la caída de uno de los suyos ejecutan friamente a una mujer y la dejan desnuda y expuesta, para mayor humillación. Para más inri, al comando se le imponen al principio unas normas de actuación con cierto aire de código de honor (no matar civiles, etc) que poco a poco se van transgrediendo sin querer, como si Spielberg quisiera decir que ni siquiera una justificación "moral" o "ética" ("nosotros somos mejores porque matamos selectiva y no indiscriminadamente") sirve para arreglar lo que ya está mal de origen.

Inteligentemente, Spielberg intercala entre asesinatos "selectivos" noticias de televisión que ven los personajes, donde queda constancia delas "respuestas" de los comandos islámicos, con masacres en aviones, aeropuertos... y que contribuyen a hacer dudar aún más a los miembros del equipo sobre la utilidad de lo que hacen: cuando ellos matan uno, los otros matan por centenares en una espiral de violencia que nunca termina. Más actual imposible.

El mundo atónito ante lo que sucede
La televisión, implacable informador de la masacre


El gobierno de Israel no queda nada bien parado en esta película. Incluso se acusa de mentirosa a Golda Meier, entonces primera ministra. Los servicios secretos son realmente terroríficos y carecen de escrúpulos, hasta el punto de que el propio líder del comando se siente amenazado por ellos. Una ejemplificación del Miedo al que conduce una vida de violencia y continua amenaza, y el Miedo empuja a la sospecha y a la crueldad con los vecinos.

Israel da mala imagen
Golda Meir opta por la venganza como "política"


Entre las cuestiones que más han sorprendido en esta película está la inclusión, rarísima en Steven Spielberg, de un par de escenas de sexo (matrimonial, eh, por supuesto), dos desnudos frontales y dosis elevadísimas de violencia explícita (se ven miembros amputados colgados de un ventilador y mucha sangre). Quien espere ver una película edulcorada de las típicas de este autor, va listo.

Al final, tu patria verdadera es tu familia
Inevitables escenas familiares entre tanta violencia: el amor y la familia como verdadero "hogar"


A nivel técnico y formal, destaca una fotografía que imita conscientemente las películas y la estética de los años setenta, un poco grisácea, lúgubre y nada alegre. Las escenas de tiroteos son muy naturales, nada de coreografías espectaculares ni preparadas como suele ser habitual en beneficio del espectáculo: todo tiene un aire como de documental muy logrado, tanto que las escenas de archivo reales que se intercalan al inicio no desentonan del resto de la película.

Los actores están bien, sobre todo los secundarios, porque Eric Bana no transmite mucho. En el elenco aparecen nombres como el de Ciaran Hinds, que es uno de los mejores, (visto como Julio César en "Roma", la exitosa serie de HBO), el clásico en este blog Yvan Attal o el conocido Mathieu Kassovitz (Amelie, Amén, etc). También el inquietante Geoffrey Rush, en un papel ingrato.

Actores europeos y americanos, reparto internacional
Mathieu Kassovitz y Eric Bana


Entre los defectos que se le pueden achacar es una longitud excesiva (es muuuy laaargaaaaaaaaaa, demasiado), cierta repetitividad (preparación del asesinato, entrevista con el contacto que les da los datos, ejecucion, etc, y así sucesivamente), algunas escenas inverosímiles o chocantes (la citada reunión de la "internacional terrorista", el polvete del final, con tétricas imágenes de muertes y explosiones: a ver quién se "inspira" con tales fantasías...) y un personaje que parece fuera de lugar (el abuelete rodeado de miles de familiares y ninitos alegres en una casa de campo que parece sacada de la Casa de la Pradera, y que es en realidad una especie de mafioso que vende datos de personas para que las maten)...

Algunas de estas cosas se pueden perdonar si no olvidamos que es una película con "mensaje". En el último fotograma, tras la conversación política y filosófica entre el protagonista y el enviado de los servicios secretos israelíes (que rechaza la hospitalidad de su interlocutor, al haberse este exiliado a Estados Unidos) vemos una imagen impactante que sin duda debe de haber removido muchas conciencias en los americanos: cuando los dos hombres se van, cada uno por su lado... las Torres Gemelas nos recuerdan una vez más el terrorismo. ¿Acaso quiere decir Spielberg que actuaciones como la de Israel, venganzas y asesinatos selectivos, son las mismas que las de USA con los árabes y las Torres son la "respuesta" a una política equivocada? Que cada uno interprete lo que quiera...

Comentarios

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  • Fecha: jueves, 03 de agosto de 2006
  •  | 
  • Hora: 13:28

Autor: Cinefilo

No he visto la película pero espero verla, tiene que estar bien...caida de mandibulascaida de mandibulas
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http://mundillotveinternet.blogcindario.com

  • Fecha: miércoles, 16 de agosto de 2006
  •  | 
  • Hora: 16:03

Autor: Valeya_B

Pues Munich si que me apetece verla. No he querido leer todo tu artículo por si desvelas demasiado del argumento... Angelito

Me alegro de que te haya gustado el trabajo de Ciaran Hinds, ya que es un buen actor poco conocido fuera de Inglaterra

  • Fecha: miércoles, 16 de agosto de 2006
  •  | 
  • Hora: 18:22

Autor: Thersuva

Has hecho bien, Valeya, Reginairae cuenta de todo... aunque de todas formas habrá que verla. Angelito