Caché
Dirección y guión: Michael Haneke.
Países: Francia, Austria, Alemania e Italia.
Año: 2005.
Duración: 115 min.
Género: Thriller.
Reparto: Daniel Auteuil (Georges), Juliette Binoche (Anne), Maurice Bénichou (Majid), Annie Girardot (Madre de Georges), Lester Makedonsky (Pierrot), Bernard Le Coq (Editor), Walid Afkir (Hijo de Majid), Daniel Duval (Pierre), Nathalie Richard (Mathilde), Denis Podalydès (Yvon), Aissa Maiga (Chantal).
Argumento:
Un periodista especializado en literatura, recibe videos en los que aparece una imagen casi fija de su casa, con sus salidas y entradas, acompañados además por dibujos infantiles donde se insinúa cierto derramamiento de sangre. La irrupción de tales videos empieza a desmoronar la seguridad de la familia…
Comentario:
Resulta algo difícil comentar una película como la que nos ocupa, que cuenta mucho más de lo que se ve en pantalla, que para colmo está casi “cifrada” para entendidos y contiene un elevado simbolismo.
Entre libros...
Caché, en una primera lectura, cuenta cómo se pone en evidencia la falsa seguridad de un hogar burgués con la introducción de un elemento sorpresivo y potencialmente amenazador y desconocido. El protagonista sospecha que todo puede tener relación con un oscuro episodio de su infancia, y en lugar de confesarse con su mujer, empieza a mentir y a reservarse datos. La esposa, interpretada por Juliette Binoche, pierde los nevios, al detectar esas mentiras y faltas de confianza, que van poco a poco minando la relación familiar, hecho al que tampoco es ajeno el hijo del matrimonio, que sospecha igualmente de un supuesto adulterio de la madre con un amigo.
Matrimonio puesto a prueba
En un segundo nivel de lectura, se trata casi de una metáfora de la Francia (Europa) actual, que se regodea en su seguridad de fortaleza del bienestar ante las amenazas de lo externo, en especial de la inmigración. Este análisis no es gratuito. El oscuro episodio citado anteriormente tiene como protagonista a un niño de origen argelino (¿sentimiento de culpa francés por su actuación en Argelia?), ahora un hombre, que representa a ese pasado que nunca muere y que llega a estallar en las narices del periodista cuando menos se lo espera. Ese niño, que fue víctima de una mentira, de una falsa acusación que evitó que fuera adoptado por la familia occidental, siempre regresa para recordar la injusticia y provocar el desasosiego, en quienes viven encerrados en una vida idílica (el protagonista vive en una casa que recuerda a un castillo o fortaleza, mientras que el otro, en un bloque de apartamentos, un largo pasillo con puertas numeradas, como símbolo del anonimato de los perdedores…)
Oscuro pasado
El director plasma todo este cúmulo de ideas (en realidad, seguro que se pueden hacer muchas más lecturas) mediante unas escenas larguísimas, lentas y minimalistas, que a veces llegan a exasperar, incluyendo algunos flashbacks, y mezclando las imágenes del video con las de la “vida real”, de manera que a veces unas son indistinguibles de las otras (seguro que eso es otra metáfora de algo, ejem) La película no es nada complaciente con el espectador. Constantemente te preguntas ¿qué pasa? ¿Por qué pasa? ¿Y eso? No hay explicaciones, las tienes que buscar tú mismo.
¿Qué significa esto, a ver, los listos?
El final es sumamente desconcertante, con el protagonista echándose a dormir, como una metáfora de la Europa que ante el problema prefiere “dormir” y no hacer nada. La escena final, unos niños saliendo de la escuela (un niño argelino y otro blanco, que no se cruzan la mirada), también tiene su simbolismo, según me han contado, aunque reconozco que no he conseguido captarlo por mi misma.
En resumen, una película que no gustará a los amantes de las películas de acción y aventuras, pero sí a aquellos que busquen claves en el fotograma más insignificante, y quieran presumir de intelectuales. Para sufrir y crearse mala conciencia.
La película recibió los premios de la Academia Europea de Cine al mejor filme de 2005, al mejor director y al mejor actor, Daniel Auteuil. También el Premio de la Crítica, y el correspondiente al mejor montaje.
Y en ese mismo año, en Cannes, los de Mejor Director y el Premio de la Crítica.
Haneke con sus premios
Entrevista a Haneke