El Cultural -Magazine de El Imparcial

viernes, 29 de septiembre de 2006

Drácula (1958), por la Condesa Beltane (Capítulo II)

Capítulo II

Carte artístico inglés



(sigue...)

Ella, bajo una aparente inocencia, pregunta sobre su novio expresando su deseo de verlo pronto. Ni Mina ni Arthur le dicen entonces la verdad; se despiden de ella. Una vez que se van de la habitación hay un primer plano de la enferma que mira la puerta de una forma que nos hace pensar, ¿qué ocultas pillina?, y es que efectivamente en cuanto Mina y Arthur se van, se levanta de la cama, abre la puerta de cristales que da al exterior, se acerca nuevamente hacia su cama, se quita el crucifijo, lo guarda en el cajón de su mesita y se vuelve a tumbar en la cama a esperar... ¿a quién? Premio para el que acierte... pues a Drácula efectivamente, que irrumpe al poco tiempo en la habitación, se dirige hacia la “inocente” Lucy y el resto ya nos lo imaginamos.

Drácula prepotente
Drácula ordena y manda


Nos situamos ahora en la habitación de Van Helshing encontrándole sentado en una silla subrayando mientras escucha lo más significativo del diario de Harker y escucha su propia voz producida por un fonógrafo, en la que nos descubre las distintas formas de acabar con un vampiro. Han llamado a la puerta, se incorpora y se dirige a la mesa para apagar el fonógrafo, aparato que es utilizado en la obra de Stoker principalmente por el doctor Seward para hacer constancia de determinados sucesos a modo de diario como símbolo de modernidad y que en la película viene significar algo similar. Drácula es un ser de avanzada edad, no se nos facilita la exacta pero si ha logrado sobrevivir durante tanto tiempo habrá que emplear otro tipo de métodos, eso sí combinando la modernidad con la tradición. Se nos presenta por tanto a un estudioso metódico que apuesta igualmente por el futuro.

Al abrirse la puerta, descubrimos a uno de los empleados del hotel (supongo) que viene para cumplir el recado por el que lo había reclamado. Entonces el doctor le entrega una carta;luego vuelve pone a grabar la serie de conclusiones a las que ha llegado. Tiene la firme decisión de encontrar a Drácula y destruirlo. Esto es la eterna lucha del bien contra el mal en su forma más tradicional, frente a un enemigo localizado, tenemos al firme representante del bien que no cejará en su empeño para terminar con la amenaza que supone su existencia. Por si todavía teníamos alguna duda, esta perogrullada tiene su razón de ser si miramos hacia las formas más recientes de cine, donde los aparentes malvados ya no lo son tanto y el supuesto bueno resulta que es el malo, y si no que se lo pregunten al Drácula de Coppola donde Van Helsing aparece tan desquiciado que dan ganas de encerrarlo en un manicomio y a Drácula dejarlo que se lie con Mina por la pena que da el pobre; y es que el chico no era tan malo, resulta que estaba felizmente rejuntado con su Elisabeta de su vida y corazón, le jugaron una mala pasada, la tontilla se suicidó creyendo que había perdido a su principito y al volver el principito en cuestión enloqueció y se volvió vampiro por amor (¿esto no nos recuerda a un inmortal de un tal Shakespeare?). Pero esta es otra historia...

El cartel italiano de la peli
Cartel italiano


¿ Por donde íbamos... ? Ah, sí; volvemos a la casa de los Holmwood, concretamente a la habitación de Lucy que está siendo reconocida por el doctor Seward. El pobre no sabe muy bien lo que le pasa a la muchacha, tal vez sea anemia... sí, sí... se oye un correteo y llega una niña seguida por la criada, que resulta ser la madre de la criatura, esto se descubre más adelante: pregunta si puede ver a la tía Lucy. Le dicen que no porque todavía está enferma, entonces le pregunta al doctor si sabe que le pasa. El colega se tira un farol y le dice que sí, a lo que la niña alega “ Y entonces ¿por qué no la pone bien? “ je, je, je a la niña se la lleva su madre pero el palo se lo ha dado, la lógica infantil.

Después de esto el bueno de Seward le dice que si lo prefiere puede consultar a otro doctor, Mina no contesta, despide al doctor y recibe en ese momento la carta de Van Helshing. Mina va a ver a Van Helsing que se estaba preparando para llevarle los objetos de Harker y le comunica su deseo de que reconozca a Lucy porque padece una enfermedad parecida a la anemia a la que el doctor Seward no sabe como poner remedio. Rápidamente, Van Helsing se interesa y va a ver a la paciente, que se encuentra en su cama tan tranquila. Empieza ha hablarle de Harker, el doctor se da cuenta de las marcas del cuello pero le sonríe amablemente y Lucy le hace saber que conoce la muerte de Harker y que lamenta que haya venido para nada, a lo que Van Helshing contesta que su visita no ha sido inútil; abandonan la habitación y Mina se muestra muy preocupada por la tranquilidad de Lucy al conocer la muerte de su prometido. A Van Helsing empiezan a preocuparle otras cosas. Le da la lista de cosas que debe hacer si quiere que su cuñada viva: primero debe cerrar todas las ventanas excepto un pequeño ventilador para que la susodicha no se ahogue, luego debe adornar la habitación con flores de ajos y no debe retirar las flores ni abrir las ventanas aunque la enferma lo pida porque si lo hace morirá. Se marcha con la promesa que a la mañana volverá.

Carol Marsh fue Drácula
Lucy es la víctima de Drácula.



El método para combatir al vampiro o al menos repelerlo durante un tiempo es el mismo que nos narra Stoker en la novela y como comprobaremos más adelante se muestra igualmente ineficaz para Lucy, porque aunque la defensa es buena un buen contraataque es mejor y es precisamente el factor que utiliza el conde para burlarse de las medidas de seguridad que imponen a sus víctimas. En el libro la medida falla por el poder sobre los elementos y las bestias que tiene el conde, y en la película, por el poder que tiene sobre Lucy, quien en medio de la noche tira uno de los jarrones que tenía sobre su mesita a lo que la criada entra asustada y entonces Lucy le pide desesperadamente que le quite las flores y abra las ventanas porque se está ahogando, la ilusa le hace caso y las quita y efectivamente a la mañana siguiente aparece muerta y es que más le hubiera valido atarla y amordazarla.

Michael Gough
Michael Gough, trabajó para la Hammer, antes de ser el criado de Batman


Nos encontramos entonces en la habitación de Lucy, tenemos al doctor Seward completamente aturdido por la impotencia de no haber ayudado a su cliente, y a Mina y Arthur abrazados llorando la pérdida. Entra la criada también muy consternada con una tarjeta de visita, se trata del doctor Van Helhing que entra rápidamente sin esperar invitación e inspecciona a Lucy; luego se dirige a los señores de la casa y pregunta a Mina si hizo lo que le pidió. Contesta Arthur afirmativamente y bastante malhumorado; entonces interrumpe la criada para decir que ella había quitado las flores y abierto la ventana porque Lucy se lo pidió y se echa a llorar. Van Helsing guardándose las ganas de pegarle un buen chillido a la mujer, suspira y le pregunta la hora en que metió la pata: sobre la media noche; las cosas le cuadran a la perfección. Arthur le pide que se marche porque bastante dolor ha traído a su casa pero Van Helsing no se da por vencido y le pide que lea el diario de Harker.

No se sabe exactamente el tiempo que pasa pero es el suficiente para comprender que Arthur ha leído el diario; se encuentra en el salón de su casa cuando la criada informa que un policía ha traído a su hija. Entra el policía con la niña de la mano. El policía dice que la encontró perdida y asustada, y la niña cuenta que se perdió; Mina la coge en brazos y le pide que sea más específica: entonces le cuenta que estuvo jugando con la tía Lucy. Ahora las cosas parece que le cuadran a Arthur, que aprovecha esa misma noche para ir al cementerio y comprobar la veracidad del diario. Por otro lado vemos a la niña buscando a Lucy, quien acecha tras un árbol. Se acerca a la niña, la coge por la mano y, esta, al notar la frialdad de la mano se lo hace saber: no olvidemos que los vampiros al ser seres no muertos tienen además de una mortal palidez, un tacto frío, un color de labios bastante sonrojado en contraste de la blancura de los dientes, que se muestran naturalmente afilados y un desagradable aliento, sino que se lo pregunten al Harker del libro. Todos estos elementos, excepto el del aliento, aparecen tratados en la película y en el resto de la series sobre vampiros que realizara la Hammer así como otra serie de características claves como la falta de reflejo en un espejo que aunque no aparezca en esta ocasión si lo hará con bastante frecuencia en las demás.

Cómo dueleeeee
Los vampiros no son religiosos...


Lucy se dirige con la niña hacia el cementerio, diciéndole que le va a llevar a un lugar muy bonito para jugar, sí precioso. Allí la niña detiene a Lucy y le dice que está cansada que se quiere ir a su casa y es entonces cuando la nueva vampira se dispone a morder a la niña. En ese momento Arthur que estaba expiando cerca interrumpe llamando a su hermana por su nombre, esta se incorpora y se dirige rápidamente hacia su hermano mostrando sus colmillos y alargando sus brazos, pero es interrumpida nuevamente por un brazo que sostiene un crucifijo y va retrocediendo asustada por la imagen del objeto sagrado sostenido por Van Helshing, quien termina por ponérselo en la frente y provocarle una quemadura tan grande como la cruz que hace la hace gritar de dolor y huir hacia su tumba sita en un panteón. Este es un episodio muy parecido al protagonizado en el libro por Arthur, el doctor Seward el doctor Van Helsing. Lucy vampirizada y un niño pequeño. La diferencia en el comportamiento de los sexos se traslada también a los vampiros, ya que las mujeres vampiro eligen como víctima preferentemente a los niños. Lo corrobora la actitud de Lucy y el caso de las tres vampiros de la obra de Stoker, cuando Drácula les proporciona como alimento a un niño de corta edad de lo que Harker fue testigo cuando imprudentemente se puso a husmear por el castillo, aunque su preferencia no desdeñe la oportunidad de cenar a una persona madura ya sea hombre o mujer, eso sí los vampiros “novatos” comienzan por atacar a familiares y conocidos ya sean hombre o mujer.



(continuará...)

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