The Dark
Dirección: John Fawcett.
País: Reino Unido.
Año: 2005.
Duración: 93 min.
Género: Terror.
Guión: Paul Tamasy y Stephen Massicotte; basado en la novela "Sheep" de Simon Maginn.
Reparto: Maria Bello (Adelle), Sean Bean (James), Sophie Stuckey (Sarah), Abigail Stone (Ebrill), Maurice Roëves (Daffyd).
Argumento:
Una madre divorciada lleva a su hija a Gales para que pase una temporada con su ex marido. En ese lugar, junto al acantilado, se levantó un monolito conmemorativo de pasadas tragedias: el líder de una secta condujo a sus fieles al suicidio en el mar. Al parecer la secta creía en los viejos mitos galeses, uno de los cuales hablaba del Annywn, u Otro Mundo. Para recuperar uno de los muertos había que entregar uno de los vivos. La idílica y algo aburrida vida en la costa galesa se ve perturbada por la desaparición de Sarah, la hija de la pareja, en el mar... Desde entonces, la madre atormentada, cree ver por doquier señales de su hija, y lo que es más inquietante, rastros de otra niña, muerta años atrás, víctima de la inmolación sectaria...
Comentario:
Una película del subgénero de "fantasmas con niño", en la que casi la única novedad es la referencia a la mitología galesa y la ubicación (una agitada costa con acantilados, lo cual le da un toque evocador). En todo lo demás, es lo mismo de siempre y casi con el final de siempre. En ella se pueden encontrar situaciones y temas ya vistos en otras obras similares, con lo cual hay poco lugar para la sorpresa.
La típica niña inquietante
De todas formas, comparándola con otras semejantes, mantiene mejor el tipo. Se centran bastante en las relaciones familiares, el dolor por la pérdida de un hijo, el remordimiento por malas acciones pasadas, sentimiento de culpa, deseo de vencer a la muerte.... Sin embargo, incluso en eso profundizan poco. Más interesante se vuelve cuando retoman la trama sobre el Annywn, las pistas que sigue la madre, obsesionada con su deseo de hacer regresar a la hija perdida, los recuerdos del pasado (la inevitable investigación que sigue la madre en la no menos típica hemeroteca, viendo periódicos antiguos y fotos, etc, etc). A este respecto, los espacios están bien utilizados, como esas playas y costas, tan solitarias, y la casa y sus desvanes y zonas ocultas.
Misterioso predicador
El ritmo es lento, aunque tampoco hubiera exigido mayor velocidad: usa un tono intimista, más que el típico de "terror". A veces introduce algunos flashbacks para mostrar aspectos de la relación entre la madre y la hija, algo difícil, y marcada por un episodio de violencia (una bofetada). También, en flashback, se narran acontecimientos vividos por los sectarios y el criado de la casa, que es quien narra.
Las ovejas también son atraídas al abismo
En algunos tramos se abusa de efectos videocliperos para sugerir escenas de apariciones, pero bueno, eso se puede pasar por alto. Lo malo es que abre posibilidades que no se aprovechan del todo, como la trama del pastor que lideró la secta o más descripción del Annywn. Me gustó el viaje a ese lugar, la manera de atravesar la "puerta", y el cambio de iluminación y fotografía con que se muestra la tierra de los muertos, un lugar, desolado, pero muy cercano, nuestro mismo mundo real, pero en otro plano más gris y triste. También están bien utilizadas las ovejas, como metáfora de los sectarios que se dejaron llevar, y que luego se utilizan también para matizar el mal que se desata sobre la costa (mueren ante la presencia del ser maligno)
Más que dar miedo, puede inquietar, aunque tampoco gran cosa. Le falta emotividad y pasión, es demasiado fría teniendo en cuenta lo que relata. Lo único que, como casi todas las películas de este género, te da rabia que termine tan mal.
Sufrimiento materno-filial
Sean Bean, el actor más conocido del reparto está bien, aunque es algo florero. La protagonista femenina es la que lleva el peso de la acción y la que hace moverse la trama. Él más bien ejerce el rol del conformismo ante la muerte de la hija, y también, por qué no decirlo, del realismo, al negarse a aceptar (al menos al principio) las "fantasías" a las que cree que se aferra su mujer.
Sean Bean, el único medianamente conocido de la película
En el fondo, se trata de un canto a la institución familiar, un estudio (superficial) de las relaciones paterno-filiales y de la necesidad del ser humano ( por muy muerto que esté) de gozar de un hogar cálido y amoroso.
No me aportó mucho, la verdad.