sábado, 07 de octubre de 2006
Tirante el Blanco (2005)
Tirante el Blanco
Dirección: Vicente Aranda.
Guión: Vicente Aranda; basado en la novela "Tirant Lo Blanc" de Joanot Martorell.
Países: España, Reino Unido e Italia.
Año: 2005.
Duración: 120 min.
Género: Aventuras, romance.
Reparto: Caspar Zafer (Tirante el Blanco), Esther Nubiola (Carmesina), Leonor Watling (Placerdemivida), Ingrid Rubio (Estefanía), Charlie Cox (Diafebus), Victoria Abril (Viuda Reposada), Giancalo Giannini (Emperador), Jane Asher (Emperatriz), Sid Mitchel (Hipólito), Rafael Amargo (El Gran turco).
Argumento:
El emperador de Constantinopla, ante la amenaza del Gran Turco, llama al caballero Tirante el Blanco para la defensa de la ciudad. El caballero se presenta al frente de sus almogávares. Nada más ver a la hija del Emperador, se enamora, pero los padres de ella jamás aceptarán ese romance, debido a la falta de alcurnia de Tirante. Así que de inmediato se inicia un juego de intrigas y conspiraciones palaciegas en torno a la virginidad de Carmesina, que puede salvar el imperio...
Comentario:
Ya solo leyendo el argumento te imaginas más o menos cómo será la película, y más siendo española, y mucho más estando dirigida por Vicente Aranda, ejem. Sin embargo, he de confesar que no la vi tan chusca como se podría pensar, dado que el tema es la lucha en torno a la virginidad de una doncella.
El guapito de cara, que se enamora de la hija de los emperadores
Lo primero que destaca es la fastuosidad de los decorados (interiores) y sobre todo, del vestuario, que es tan recargado que resulta hasta molesto. Lo segundo, esa manera de hablar, imitación del castellano antiguo que han elegido, y que cuando no te hace reír, te hace preguntarte qué es lo que han dicho o querido decir. Al hilo de este detalle se me ocurre una reflexión: está claro que la gente no hablaba así en la Edad Media; quizás sí de una manera parecida, pero sea como sea, es una estilización o actualización de las verdaderas formas. Si hablaran en VERDADERO castellano antiguo no se entendería casi nada (hay que tener el cuenta el escaso conocimiento de las nuevas generaciones acerca de nuestros clásicos). Siendo así, ¿por qué no actualizarlo todo de una manera coherente e inteligente? Ya sé que es un tema polémico, y que yo misma tengo dudas sobre qué sería lo mejor, pero está claro que una película donde hablan de esta manera aleja al público de la acción descrita.
El bravo soldadito
Otro punto es el argumento. De acuerdo, quizás la novela en que se basa era así, pero... ¿este tema es interesante para las generaciones actuales? ¿O más bien resulta risible? Quiero decir que las formas de comportarse, de pensar, y los intereses y valores de la gente de la Edad Media están bien reflejados en la película (si hemos de creer que los medievales de elevada alcurnia de veras creían y practicaban todo eso del amor cortés, la caballerosidad, etc, etc); así, situaciones como las que se narran, donde se conduce a un caballero a una dama para que la desvirgue, con ayuda de una criada, o las escenas finales, casi de risa, donde el caballero con las piernas rotas necesitan de uno soldados para que le ayuden a fornicar con ella, resultan hoy en día totalmente surrealistas. ¿Hay razón para recrear un tema así?
Pero qué buena planta tiene el Tirante... y cómo la luce...
Una película semejante, donde en principio se mezcla la épica con la intriga palaciega, debería intercalar ambos temas de un modo entretenido y coherente. Sin embargo, la parte de las batallas es, con mucho, lo peor. Para ocultar la falta apabullante de medios (todo el dinero se ha ido en los vestitidos, armaduras y esas cosas) los combates son solventados con escenas en cámara lenta y además borrosas para que se vea lo menos posible. Los ejércitos están formados por cuatro gatos (a destacar los cuchillos jamoneros de los almogávares, que se muestran mucho en la peli) y sus enfrentamientos carecen de emoción o interés. El combate final entre el Gran Turco (el bailaor Rafael Amargo, ejem, en una "gran" interpretación de dos segundos) y Tirante, de rodillas, es tan tonto que casi deseas que mueran los dos.
Los mermados ejércitos moros... (si son cuatro, de verdad, y los cristianos, pocos más)
Estiloso hasta en la guerra, miren qué pose, guaaaaa
Pero todo eso rozaba ya lo lisérgico, ¿para qué hablar del resto del argumento? Como mencionaba arriba, todo se basa en una especie de "American pie" a lo medieval, pero con abundantes escenas de desnudos y eróticas, que sin embargo, te dejan bastante fría: la criada y Tirante metiendo mano a la Carmesina, a modo de trío; la criada colocando a la Carmesina sobre Tirante con las piernas rotas y venga, hala, al tajo (no consumado, bah); la emperatriz ocultando a su amante debajo de la cama cuando entra el rey (esto ya parece de vodevil barato); y la super escena final con ese polvo retransmitido en directo a todo el campamento en el que tienen que sujetar las piernas rotas de Tirante para que se tire (nunca mejor dicho jejej) a la joven, que grita "ay, no, no me hagais daño, mi señor, aaaaaaaay" y cosas por el estilo. Algunos comentarios dicen que es parodia; pues si no lo es es "humor involuntario", porque tiene cada golpe...
Mucho sobeteo libidinoso pero poca "acción"...
En el reparto hay de todo un poco: desde un guaperas con una sola cara de palo (Tirante, alias Caspar Zafer, que no sé quien es), tan unidimensional como un Madelman, hasta una histriónica y desatada Victoria Abril (que no obstante, da un poco de vidilla a la película con sus intervenciones de viuda que enseña las tetas, y otras cosas, ejem, se desnuda y acosa al héroe); las criadas, que tienen un papel muy importante, están bastante bien casi todas; también salva la papeleta la emperatriz de Constantinopla, con ese papel de mujer madura enamorada de un jovencito (que además la corresponde).
Este rey no se entera de nadaaaaaaaaa.
Le ponen los cuernos delante de sus narices y él pse, pse...
La buena ambientación, los vestuarios, el atrezzo (quitando los cuchillos jamoneros), la fotografía y algunos rasgos de dirección, salvan un poco la película del bodrio superabsoluto. Si no eres muy exigente, te deja pse, ni fu ni fa. Incluso puede tener su interés para ver por dónde sale al final. Lo malo es que es algo larga, y tiene un ritmo, digamos, pausado, aunque no llega a aburrir (si te gusta el tema, repito) Además, hasta te puedes reir, con las escenas ya mencionadas o bien con el sueño de Carmesina, donde se le aparece la Victoria Abril volando y girando sobre su eje. Eso no tiene desperdicio...
Por cierto, el cartelito se las trae...
Dirección: Vicente Aranda.
Guión: Vicente Aranda; basado en la novela "Tirant Lo Blanc" de Joanot Martorell.
Países: España, Reino Unido e Italia.
Año: 2005.
Duración: 120 min.
Género: Aventuras, romance.
Reparto: Caspar Zafer (Tirante el Blanco), Esther Nubiola (Carmesina), Leonor Watling (Placerdemivida), Ingrid Rubio (Estefanía), Charlie Cox (Diafebus), Victoria Abril (Viuda Reposada), Giancalo Giannini (Emperador), Jane Asher (Emperatriz), Sid Mitchel (Hipólito), Rafael Amargo (El Gran turco).
Argumento:
El emperador de Constantinopla, ante la amenaza del Gran Turco, llama al caballero Tirante el Blanco para la defensa de la ciudad. El caballero se presenta al frente de sus almogávares. Nada más ver a la hija del Emperador, se enamora, pero los padres de ella jamás aceptarán ese romance, debido a la falta de alcurnia de Tirante. Así que de inmediato se inicia un juego de intrigas y conspiraciones palaciegas en torno a la virginidad de Carmesina, que puede salvar el imperio...
Comentario:
Ya solo leyendo el argumento te imaginas más o menos cómo será la película, y más siendo española, y mucho más estando dirigida por Vicente Aranda, ejem. Sin embargo, he de confesar que no la vi tan chusca como se podría pensar, dado que el tema es la lucha en torno a la virginidad de una doncella.
El guapito de cara, que se enamora de la hija de los emperadores
Lo primero que destaca es la fastuosidad de los decorados (interiores) y sobre todo, del vestuario, que es tan recargado que resulta hasta molesto. Lo segundo, esa manera de hablar, imitación del castellano antiguo que han elegido, y que cuando no te hace reír, te hace preguntarte qué es lo que han dicho o querido decir. Al hilo de este detalle se me ocurre una reflexión: está claro que la gente no hablaba así en la Edad Media; quizás sí de una manera parecida, pero sea como sea, es una estilización o actualización de las verdaderas formas. Si hablaran en VERDADERO castellano antiguo no se entendería casi nada (hay que tener el cuenta el escaso conocimiento de las nuevas generaciones acerca de nuestros clásicos). Siendo así, ¿por qué no actualizarlo todo de una manera coherente e inteligente? Ya sé que es un tema polémico, y que yo misma tengo dudas sobre qué sería lo mejor, pero está claro que una película donde hablan de esta manera aleja al público de la acción descrita.
El bravo soldadito
Otro punto es el argumento. De acuerdo, quizás la novela en que se basa era así, pero... ¿este tema es interesante para las generaciones actuales? ¿O más bien resulta risible? Quiero decir que las formas de comportarse, de pensar, y los intereses y valores de la gente de la Edad Media están bien reflejados en la película (si hemos de creer que los medievales de elevada alcurnia de veras creían y practicaban todo eso del amor cortés, la caballerosidad, etc, etc); así, situaciones como las que se narran, donde se conduce a un caballero a una dama para que la desvirgue, con ayuda de una criada, o las escenas finales, casi de risa, donde el caballero con las piernas rotas necesitan de uno soldados para que le ayuden a fornicar con ella, resultan hoy en día totalmente surrealistas. ¿Hay razón para recrear un tema así?
Pero qué buena planta tiene el Tirante... y cómo la luce...
Una película semejante, donde en principio se mezcla la épica con la intriga palaciega, debería intercalar ambos temas de un modo entretenido y coherente. Sin embargo, la parte de las batallas es, con mucho, lo peor. Para ocultar la falta apabullante de medios (todo el dinero se ha ido en los vestitidos, armaduras y esas cosas) los combates son solventados con escenas en cámara lenta y además borrosas para que se vea lo menos posible. Los ejércitos están formados por cuatro gatos (a destacar los cuchillos jamoneros de los almogávares, que se muestran mucho en la peli) y sus enfrentamientos carecen de emoción o interés. El combate final entre el Gran Turco (el bailaor Rafael Amargo, ejem, en una "gran" interpretación de dos segundos) y Tirante, de rodillas, es tan tonto que casi deseas que mueran los dos.
Los mermados ejércitos moros... (si son cuatro, de verdad, y los cristianos, pocos más)
Estiloso hasta en la guerra, miren qué pose, guaaaaa
Pero todo eso rozaba ya lo lisérgico, ¿para qué hablar del resto del argumento? Como mencionaba arriba, todo se basa en una especie de "American pie" a lo medieval, pero con abundantes escenas de desnudos y eróticas, que sin embargo, te dejan bastante fría: la criada y Tirante metiendo mano a la Carmesina, a modo de trío; la criada colocando a la Carmesina sobre Tirante con las piernas rotas y venga, hala, al tajo (no consumado, bah); la emperatriz ocultando a su amante debajo de la cama cuando entra el rey (esto ya parece de vodevil barato); y la super escena final con ese polvo retransmitido en directo a todo el campamento en el que tienen que sujetar las piernas rotas de Tirante para que se tire (nunca mejor dicho jejej) a la joven, que grita "ay, no, no me hagais daño, mi señor, aaaaaaaay" y cosas por el estilo. Algunos comentarios dicen que es parodia; pues si no lo es es "humor involuntario", porque tiene cada golpe...

Mucho sobeteo libidinoso pero poca "acción"...
En el reparto hay de todo un poco: desde un guaperas con una sola cara de palo (Tirante, alias Caspar Zafer, que no sé quien es), tan unidimensional como un Madelman, hasta una histriónica y desatada Victoria Abril (que no obstante, da un poco de vidilla a la película con sus intervenciones de viuda que enseña las tetas, y otras cosas, ejem, se desnuda y acosa al héroe); las criadas, que tienen un papel muy importante, están bastante bien casi todas; también salva la papeleta la emperatriz de Constantinopla, con ese papel de mujer madura enamorada de un jovencito (que además la corresponde).
Este rey no se entera de nadaaaaaaaaa.
Le ponen los cuernos delante de sus narices y él pse, pse...
La buena ambientación, los vestuarios, el atrezzo (quitando los cuchillos jamoneros), la fotografía y algunos rasgos de dirección, salvan un poco la película del bodrio superabsoluto. Si no eres muy exigente, te deja pse, ni fu ni fa. Incluso puede tener su interés para ver por dónde sale al final. Lo malo es que es algo larga, y tiene un ritmo, digamos, pausado, aunque no llega a aburrir (si te gusta el tema, repito) Además, hasta te puedes reir, con las escenas ya mencionadas o bien con el sueño de Carmesina, donde se le aparece la Victoria Abril volando y girando sobre su eje. Eso no tiene desperdicio...
Por cierto, el cartelito se las trae...

