The Matador
Dirección y guión: Richard Shepard
Producción: Pierce Brosnan, Beau St. Clair, Sean Furst y Bryan Furst
Países: USA, Alemania e Irlanda. 2005
Duración: 90 minutos
Género: Comedia negra
Reparto: Pierce Brosnan (Julian Noble), Greg Kinnear (Danny Wright), Hope Davis (Bean), Philip Baker Hall (Sr. Randy), Adam Scott (Phil Garrison), Dylan Baker (Lovell), Portia Dawson (Guenivere), Jonah Meyerson (Chico de 10 años), Maureen Muldoon (Gretchen), Antonio Zavala (Barman)
Argumento:
Un asesino a sueldo en crisis y un anodino hombre de negocios se encuentran durante una estancia de trabajo en Mexico e inician una bella amistad.
Encuentro en un bar de Mexico
Comentario:
Parece que la película va de amistad y redención...
Para ello se muestra a dos personajes tan opuestos que se diría que es imposible que se entiendan pero que están destinados a comprenderse.
Julian Noble es un asesino a sueldo en crisis, adicto a la bebida y a las jóvenes menores de edad, con escasa capacidad de empatía y dificultades para relacionarse con otras personas excepto mediante chistes de dudoso gusto y mentiras indiscriminadas.
Danny Wright es un hombre aún felizmente casado con Bean, ambos tratando de superar la muerte de su hijo cuatro años atrás y él de conseguir un trabajo que le permita respetarse a sí mismo.

Asesino en crisis
Durante un viaje de negocios (un asesinato, un contrato) en México se encuentran en un bar, una reunión que no puede ir peor debido a las bromas poco oportunas y alusiones sexuales por parte de Julian que asustan a Danny,
Hasta que vuelven a encontrarse en una corrida de toros y Noble, que al parecer está deseando hacer amigos, comienza a jugar a decirle a Wright a qué se dedica. Así, utilizando lo que ocurre en la plaza y el comentario del asesino sobre la muerta digna y noble que se da a los toros, Julian da a Danny una especie de lección magistral sobre su profesión en que se nos ahorra, en un derroche de elegancia y buen gusto, tanto la visión de la muerte del toro como la de los asesinatos del protagonista.

Encuentro navideño
Pasan seis meses y Julian, que sigue fallando en las misiones encomendadas, se presenta en casa de los Wright en plena celebración navideña en busca de su único amigo para contarle sus problemillas profesionales y conseguir su ayuda para solucionarlos.
Escrito así hasta parece que pasa algo, pero sería un error creerlo. De hecho, la primera parte de la película es una sucesión de conversaciones entre los protagonistas supuestamente graciosas en que cada cual abre al otro su corazoncito y que sería difícil de soportar si no fuera por la química existente entre Brosnan y Kinnear, que da "credibilidad" (dentro de lo posible, por supuesto) a la relación entre dos personas en apariencia tan opuestas.

Danny ayuda a Julian
Sin embargo, y aunque la idea inicial no es mala, el guión se niega a profundizar en situaciones y personajes hasta desembocar en un final más o menos soso que incluye una "sorpresa" sobre lo ocurrido entre los dos hombres la última noche que pasaron en México (no, no fue sexo) y la mencionada redención de los susodichos mediante la amistad y todo eso.
A resaltar, además de la mencionada química entre Brosnan y Kinnear, el valor del primero para componer un personaje surrealista y desmadrado que ha perdido (o nunca ha tenido) cualquier sentido del pudor o normas de comportamiento aceptables. A revisar su paseíllo desde el hotel a la piscina vestido sólo con botas, un slip negro y una copa o el momento animadora saltando en el aire con uniforme y pompones. Sin comentarios.

Otras fotos
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