The White Countess
Dirección: James Ivory
Guión: Kazuo Ishiguro
País: UK / USA / Germany / China
Género: melodrama poco inspirado
Duración: 138 min.
Reparto:
Natasha Richardson .... Condesa Sofia Belinskya
Ralph Fiennes .... Todd Jackson
Vanessa Redgrave .... Princesa Vera Belinskya
Hiroyuki Sanada .... Matsuda
Lynn Redgrave .... Olga Belinskya
Allan Corduner .... Samuel Feinstein
Da Ying .... Mr. Gao
Madeleine Daly .... Katya
Dan Herzberg .... Francés
Jean-Pierre Lorit .... Antoine Jacquier
Lee Pace .... Tom Crane
Madeleine Potter .... Greshenka
Pierre Seznec .... cantante ruso
Luoyong Wang .... Liu
John Wood .... tío Peter
Argumento:
Una condesa rusa en el exilio, que se gana la vida en un salón de baile, conoce a un hombre de negocios ciego que le propone un trato.
Comentario:
No sé cómo me atrevo a hacer un comentario de esta película porque me pasé la mitad durmiendo. Así que les voy a hacer una crítica de oído, porque no la vi, sólo la escuché.
"La condesa rusa" es una película con ciertas pretensiones, es decir, pretenciosa. Va de relato dramático de una época y unas gentes determinadas en una situación histórica (exiliados en Shangai en los tiempos de entreguerras) y lo hace con lentitud y vacuidad. La película no tiene prisa porque no va a ningún sitio.
Damas de compañía rusas
El film empieza en medio de una historia (las mujeres exiliadas de cuyo pasado apenas sabemos nada) y acaba en medio de otra (la condesa exiliada de cuyo futuro no sabemos nada). Osea, que no tiene ni principio ni final, ni empieza ni acaba.
Pero, ¡qué poco inspirado estaba James Ivory cuando dirigió "La condesa rusa"!
En el apartado de interpretaciones decir que es una lástima que un buen papel femenino como es el de la exiliada y venida a menos condesa, abocada a la prostitución por su propia familia y despreciada por ellos quede desdibujado y superficial, a pesar de caer en manos de una buena actriz como es Natasa Richardson.
Ralph Fiennes nos ofrece más de lo mismo. Es el paciente inglés redivivo, con ese pasado trágico que le atormenta y que nadie conoce, con lo que todo su sufrimiento queda oculto para el público. Encasillado en papeles de época, el actor inglés parece encontrarse a gusto en la piel de sufrido héroe romántico y no hace demasiados esfuerzos por dotar de dimensión su interpretación.
La tía Olga no tiene compasión / La princesa Vera no se entera de nada
La familia de Natasha Richardson, la de verdad, también participa en el film. Su madre, Vanessa Redgrave interpreta a su tía en un papel bastante invisible, y su tía Lynn Redgrave es la suegra de la protagonista y la que más destaca en el reparto por su aire egoista y cruel que sintetiza muy bien a una mujer enfrentada a unas circunstancias difíciles que las supera haciendo lo que sea necesario y sacando la parte más despiadada de su personalidad.
El final de la película es especialmente cargante, con los protagonistas dando vueltas y vueltas por la ciudad atacada para nada. Son escenas que no llevan a ninguna parte y no se sabe si los protagonistas van o vienen.
En la parte final, el ciego Fiennes me pusó nerviosísima, deambulando por ahí, en busca de problemas de última hora.
Tío, no nos fastidies la película, que es de amor, y no una tragedia, y si, hasta ahora, no ha pasado nada, no vayas a jugarte el tipo durante los últimos quince minutos y acabe la cosa en melodrama.
Ralph entre bayonetas
Destacar la escena de las bayonetas, por su tono entre surrealista y cómico.
La banda sonora, de tan discreta y sutil, es prácticamente inexistente, lo que contribuye al tono amuermado y falto de ritmo del producto.
En definitiva, película lenta y confusa, con una realización que no sabe dar ritmo a la historia ni hacerla medianamente interesante. Los protagonistas resultan muy tibios en su interrelación que, inesperadamente, acaba convirtiéndose en una historia de amor incomprensible.
Happy End