V for Vendetta
Dirección: James McTeigue.
Guión: Los Hermanos Wachowski; basado en la novela gráfica creada por Alan Moore y David Lloyd.
Países: USA, Reino Unido y Alemania.
Año: 2005.
Duración: 132 min.
Género: Acción, drama, thriller.
Reparto: Natalie Portman (Evey), Hugo Weaving (V), Stephen Rea (Finch), Stephen Fry (Deitrich), John Hurt (Adam Sutler), Tim Pigott-Smith (Creedy), Rupert Graves (Dominic), Roger Allam (Lewis Prothero), Ben Miles (Dascomb), Valerie Berry (Bane), Sinead Cusack (Delia Surridge), Nathasha Wightman (Valerie), John Standing (Lilliman).
Argumento:
En una Inglaterra futura, sometida a un duro totalitarismo, surge un vengador llamado V que usa una máscara con la efigie de Guy Fawkes, el hombre que quiso volar el parlamento de Londres en el siglo XVII.
Comentario:
La verdad es que pensaba que esta película iba a ser una fantasmada de acción y futurismo tipo Matrix. Los trailers la vendían como tal, y sabiendo encima, que era la adaptación de un cómic, me esperaba lo peor. Sin embargo, la película me ha gustado bastante, sobre todo porque, a diferencia de muchas películas de acción moderna, tiene un contenido, unos personajes con trasfondo y un mensaje muy actual e incluso subversivo. También es verdad que hay algún alarde de lanzamiento de cuchillos a cámara lenta y pelas "matrix", pero son breves y muy puntuales.
Vaya trajecito
En la película se narra la venganza de un hombre y también su intento por cambiar el régimen establecido mediante actos de terrorismo espectaculares. En ella destaca la ambigüedad del personaje de V, que llega a cometer actos cuanto menos discutibles. Es cierto que normalmente en una historia de venganza el público empatiza con el vengador, sobre todo si hay un caso de injusticia clara, como aquí. Sin embargo, ya no tengo tan seguro que se puedan comprender las acciones de este personaje en relación con el de Evey (no se puede revelar para no incurrir en spoiler) y que realmente, te hacen poner en duda la bondad o persona de V, aunque tales actos sean en "beneficio" de la joven, como una manera de hacerle tomar conciencia de su valor como persona y de su poder individual. Pero lo verdaderamente subversivo es que el héroe sea un terrorista, ahí es nada, que vuela edificios oficiales con valor simbólico...
Contra el Estado
Porque uno de los temas principales de la película es precisamente la importancia del invididuo en su relación con el estado. La rebelión de un hombre puede cambiar el statu quo, según parece, y generar una duda razonable en la sociedad acerca de los gobernantes, que les permita oponerse a ellos y despertar de su sueño.
Resultan inquietantes las ideas que se desprenden de la película. Un estado que sacrifica libertad individual a cambio de seguridad ante amenazas que no son del todo reales, recuerda a la situación actual, donde nos venden un supervillano llamado terrorismo islámico que pone en peligro democracias enteras. De hecho, en la televisión, parece que siempre están dando noticias de una supuesta guerra civil en USA, y de otros sucesos terribles. En el film, se llega a afirmar que tales amenazas son actos del gobierno que tienen como fin intimidar y justificar esa pérdida de libertades. Y se subraya la importancia superlativa de los medios de comunicación, manipulados y sometidos al gobierno, como instrumento para adormecer y dominar a las masas. Es un tema subversivo y muy interesante. La película hace pensar. Es curioso que tres de las víctimas de la venganza de V representen a tres poderes fácticos como son la ciencia (una doctora), la religión (un obispo), y los medios de comunicación (el presentador estrella de la televisión). En esta película, casi todo tiene un significado simbólico. También está el escabroso tema de que V utilice el terrorismo (normalmente arma de los malvados) para llamar la atención sobre sus ideas.
Dos que cambian de forma de pensar en su trato con V
El personaje de V, como dije antes, es ambiguo y algo teatral. Sabemos que toma la máscara de un personaje real que además es un símbolo de la rebelión del individuo contra el Estado, muy bien elegido, por cierto. Además, también tiene un sentido práctico. Hay algunos detalles que lo emparentan con el Fantasma de la Opera (el enmascarado que vive para la venganza, en un subterráneo acondicionado como hogar) y otros personajes malditos. Como vengador, es implacable y no se deja conmover. Quizás su verborrea resulta algo forzada y anticuada, pero tiene un punto de atractivo, aunque a veces sea algo pesado: es un hombre que colecciona objetos prohibidos por el gobierno, antigüedades y objetos hermosos, y le gusta el cine en blanco y negro.
En la Vcueva jaja
V
Más interesante si cabe es Evey, la joven, hija de represaliados que se adapta al sistema para sobrevivir. Se nos cuenta muy bien su transformación de resignada o acomodaticia a rebelde. Es el personaje que más evoluciona, y lo hace de un modo verosímil, y gradual, mostrándose también sus dudas e intentos de traición a V. Incluso su cambio de look tiene un razón de ser y su simbolismo.
Evey y su transformación
Evey toma conciencia
Otro personaje con gran importancia en la trama es el policía interpretado por Stephen Rea que recuerda un poco a los de películas políticas de los años setenta. Poco a poco también va poniendo en duda al sistema, pero desde dentro.
John Hurt, como el hombre fuerte, casi un Gran Hermano, de ese totalitarismo, resulta algo histérico.
Parecen nazis modernos, amparados por la religión y las buenas costumbres.
Técnicamente la película está muy bien construida. Vamos conociendo la tragedia de V de manera gradual, a través de flashbacks cortos pero elocuentes. Algunas escenas son realmente bonitas, como el diálogo entre V y una de sus víctimas, una doctora, a la que promete que tendrá una muerte dulce. La fotografía es estupenda y saca mucho partido de los decorados.
Fuerza a través de la unidad, unidad a través de la fe
Si se le puede buscar algún pero tal vez sería un final algo naïf o ingenuo, pero no carece de su punto de emotividad. Otra cosa que tampoco me gustó mucho fue la escena de la parodia televisiva, que me pareció muy larga y con poca gracia. Sin embargo, en otros momentos, el humor y el surrealismo están muy bien introducidos. No hay que olvidar que toda la ambientación recuerda a una época actual, a un Londres que no difiere mucho del que conocemos.
Todos somos V
Una película recomendable.
Cartel con ciertas reminiscencias soviéticas o de grafismo revolucionario