El Cultural -Magazine de El Imparcial

sábado, 02 de diciembre de 2006

La Reina (2006)

The Queen

La Reina


Dirección: Stephen Frears.
Países: Reino Unido, Francia e Italia.
Año: 2006.
Duración: 97 min.
Género: Biopic, drama.

Reparto: Helen Mirren (reina Isabel II), Michael Sheen (Tony Blair), James Cromwell (príncipe Felipe), Sylvia Syms (la reina madre), Alex Jennings (príncipe Carlos), Helen McCrory (Cherie Blair), Roger Allam (sir Robin Janvrin), Tim McMullan (Stephen Lamport).
Guión: Peter Morgan.

Argumento:

El laborista Tony Blair es elegido primer ministro. Se avecina un cambio en la venerable Gran Bretaña. Poco después, tendrá que hacer frente a su primer desafío importante: lady Di, azote de la Familia Real, muere en accidente de tráfico en París. La Reina se niega a rendirle honores de estado, siguiendo la tradición y el protocolo, pero la reacción popular desborda todas las previsiones... La Monarquía llega a peligrar... Tony Blair y Elizabeth R. se enfrentan...


Comentario:

No se trata de una película "documental" al pie de la letra. Es decir, sí que está ambientada en los sucesos que tuvieron lugar alrededor de la muerte de Lady Diana Spencer, nuera de la Reina de Inglaterra, por todos conocidos (y se dice que está basada en conversaciones reales, etc), pero el significado de la película trasciende el mero hecho biográfico.

Elizabeth R


Se inicia con el triunfo de Tony Blair, como representante de una nueva corriente de modernización, un cambio que quiere afectar a todas las instancias, pero que la Reina contempla con la misma indiferencia de siempre. El primer choque entre ambas formas de ver el mundo (el afán de cambio, y el deseo de tradición y perpetuación de costumbres arcaicas) se manifiesta en la escena en que Tony y su esposa van a presentarse ante la Reina, luego de ganar las elecciones. Los Blair se sienten abrumados por las lecciones de protocolo que les dan: deben hacer reverencias en ciertos momentos, luego estrechar manos, incluso hay una obligación de que hable la Reina primero, etc... Ya desde el principio de la película hay un tono de sutil comedia, que se exacerba en esta escena, cuando Cherie entra a saludar a la Reina y hace una reverencia como burlona. Isabel II, por su parte, ya había previsto que la avisaran a los quince minutos para librarse del "trámite". Esta escena es importante porque marca la diferencia entre los dos personajes principales, que son Tony y la Reina. Al final de la película, que tiene una estructura circular, volvemos al mismo punto, pero con un desenlace bastante diferente... (entra el secretario de la Reina para recordarle que han pasados los quince minutos, pero ella le dice que se va a pasear con el Primer Ministro) Entre el choque inicial y la comprensión y tolerancia final, asistimos a la variación de posiciones de ambos personajes, que evolucionan de un modo coherente.


Tony se pliega al protocolo
Arrodillado... luego será ella la que se arrodille...



Hay que decir que el guión es muy bueno, y está lleno de sutilidad, no solo en su mensaje, sino también en el humor que antes mencionaba. Los diálogos entre Tony y la Reina no son nada banales; más que hablar de la monarquía, su significado en un mundo moderno, etc, parecen hablar de la fuerza de los medios de Comunicación, del valor del "símbolo" (¿Por qué no hay una bandera a media asta en Buckinham?), del "gesto" (¿Por qué la reina no habla, por qué se ha ido a Balmoral en lugar de rendir pleitesía a la difunta?), de la manipulación de las masas (un asesor de Blair se inventó el título de "princesa del pueblo" aplicado a Diana), del sentimentalismo desatado opuesto a los buenos valores del estoicismo... Dos filosofías, dos formas opuestas de ver la vida. El peso de los medios queda de manifiesto en la película de modo continuo: los personajes están todo el rato viendo cómo evoluciona la situación a través de la televisión y de los titulares de la prensa, observan la reacción de la gente, las quejas porque la familia real no se une al "dolor" de las masas, un dolor que la Reina, aunque no se dice claramente, pero se intuye, interpreta como falso. Es incapaz de comprender algo así. De hecho, no recuerdo qué personaje es el que lo dice, pero se menciona que la Lady Di que adora el pueblo cual si fuera una diosa no es la misma Lady Di que ellos conocían. Todo es "imagen", y la Reina se siente descolocada cuando la imagen que le reclama el pueblo no coincide con la que ella creía que deseaban (que fuera fuerte, no mostrara sus sentimientos en público, tal y como le enseñaron)

Reina


Ante la muerte de Lady Di, un personaje no muy querido en la familia real, la reacción de los Royals, es seguir el protocolo al pie de la letra: ella no era alteza real, luego no merece más que un funeral privado. Pero pronto la gente empieza a llevar flores ante el palacio real, a dar muestras de apego a la difunta, y poco a poco también de odio y desprecio hacia la monarquía. Se aprecia que el Príncipe Charles intenta una aproximación a Blair y a sus intentos modernizadores, en oposición a la rigidez y tradición que representa su madre. Incluso pronuncia una dura frase en relación a ella ("si dejamos que se encargue la funeraria real, la meterán en una caja de cartón" o algo así). Blair a través de sucesivas llamadas a la Reina trata de hacerla entrar en razón. El pueblo pide su cabeza, da igual lo que ella quiera, está para ofrecer ese espectáculo a las masas. La película en este aspecto es demoledora. La Reina por fin cede, regresa de Balmoral y rompe el protocolo al acercarse a las flores y a la gente que homenajea a Diana. Una de las escenas más duras es cuando la Reina está leyendo los mensajes de las flores, donde la insultan gravemente (incluso de tener las manos manchadas de sangre) y luego ella se da la vuelta y sonríe (para no mostrar sus verdaderos sentimientos). E inmediatamente el pueblo se vuelca con ella (una niña le da unas flores y le dice que no son para Diana sino para ella)


El fervor popular
Ante las flores de Diana



Lo más interesante de la película, aparte de la crítica, es que muestra a personajes públicos y archiconocidos, inalcanzables, en ambientes domésticos. Una buena parte de las escenas tienen lugar en los ámbitos más domésticos de los hogares de la reina y de Tony Blair. Vemos a Elizabeth en bata, viendo la televisión, o leyendo el periódico; o a los Blair sirviendo el desayuno a los niños mientras se discuten asuntos de estado. Así pues, esos seres míticos son personas como otras cualquiera, viene a decirnos el director, y sin embargo... El mísmisimo Tony Blair que al principio bromeaba con su esposa (radical antimonárquica) sobre los aires que se daban los Royals, al final discute con ella. Ha llegado a admirar a Elizabeth, que es coherente con su forma de pensar, independientemente de las modas. Como ella le dice a Tony, ha visto pasar a 50 primeros ministros (le recuerda cuando se le presentó Churchil) Hay algo en ella que despierta la admiración y el respeto.

Cazando en Balmoral
De cacería


En la narración se intercalan escenas de archivo (algunas falsas, en donde aparecen los actores; otras verdaderas, las que se refieren a Diana Spencer) que van poniendo rápidamente en antecedentes a los espectadores. Quizás son escenas muy rápidas y sin explicación. El asunto es tan conocido que, al menos hoy en día, sobran más aclaraciones. No sé si en el futuro será así. En todo caso, son casi como flashes, escenas sueltas de Diana en el yate con Dodi, su amante; y en diversas situaciones, muy breves. Se aprecia una diferencia en la fotografía, como para que se note que son imágenes "reales" (también es así en las falsas imágenes de archivo)


El primer ministro
Tony Blair


En realidad, todo el aspecto técnico, fotografía, decorados, vestuario, ambientación... está muy cuidado. El trabajo de dirección de Frears es estupendo, con algunas escenas muy bonitas y bien planificadas (algunas en Escocia y Balmoral). Podría haber caído en el "documentalismo" típico de los biopics, pero la película tiene un tono bastante artístico.

Hellen Mirren, como Isabel II, hace un gran trabajo también. No sabemos si la Reina es así, pero el personaje está bien construido, y transmite una personalidad concreta. Tiene carisma. La muestra dura, fría, y digna, pero capaz de desplomarse (como cuando se queda aislada en medio de un río en Escocia y se echa a llorar, y se le aparece el ciervo, que luego abatirán los cazadores) Igualmente dan el pego Tony Blair y sobre todo su esposa, la simpática (y deslenguada) Cherie, que casi podría pasar por la original. El resto del reparto está bien también, especialmente Sylvia Syms, la Reina Madre, que junto con el príncipe Felipe, representan la parte más conservadora de la monarquía. Como curiosidad esta actriz hizo de Margaret Thatcher hace años. De todas formas, el guión reparte muy bien los diálogos entre todos ellos de forma que cada cual transmita un aspecto del mensaje que se quiere transmitir.

Hellen conoce a la Reina personalmente... Miren que regalito le dio cuando fue a verla, jeje
Helen Mirren, dama del Imperio Británico, en grado de comandante, desde 2003


Aunque la película no aburre en ningún momento y resulta muy interesante, quizás se le podría achacar que es algo "sosa" en el sentido de que faltan escenas desgarradoras, etc, pero bueno, está muy bien.

Comentarios

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  • Fecha: sábado, 02 de diciembre de 2006
  •  | 
  • Hora: 15:02

Autor: Britty

God save the Queen!!!!

  • Fecha: sábado, 02 de diciembre de 2006
  •  | 
  • Hora: 15:11

Autor: Invitado_arberiano

Tony, boy, don´t do that! Don´t kneel in the presence of Lizzie!

Stand up, man! Ardiendo

  • Fecha: viernes, 08 de diciembre de 2006
  •  | 
  • Hora: 16:40

Autor: reginairae

Tony se pone de rodillas por un motivo protocolario jaja, pero todo en esta película es simbólico. Do you understand? Sonrisa Gigante

I love the British way of life AmorAmor !!!!!

  • Fecha: miércoles, 21 de febrero de 2007
  •  | 
  • Hora: 22:02

Autor: Invitado_arberiano

maldita reina!!!! Muchas risas