Hostel
Dirección y guión: Eli Roth.
País: USA, 2005.
Duración: 95 min.
Género: Terror.
Reparto: Jay Hernandez (Paxton), Derek Richardson (Josh), Eythor Gudjonsson (Oli), Barbara Nedeljáková (Natalya), Jana Kaderabková (Svetlana), Jan Vlasák (Empresario alemán), Rick Hoffman (Cliente norteamericano), Jennifer Lim (Kana), Keiko Seiko (Yuki), Lubomir Bukovy (Alex), Jana Havlickova (Vala), Takashi Miike (Miike).
Argumento:
Dos americanos viajan por Europa en busca de diversión. En el camino conocen a un islandés que se une a su viaje. Cuando en Amsterdam les recomiendan un albergue lleno de mujeres ansiosas de hombres, ellos no lo piensan, y se lanzan hacia la aventura. Pero no todo será como se imaginan, por supuesto (parece mentira que sean tan idiotas)
Comentario:
Película de serie B que intenta hacerse pasar por algo más que eso, utilizando el reclamo del nombre de Quentin Tarantino, lo cual puede llevar a engaño. Tarantino solo "presenta" la película, y es productor ejecutivo. El director es un tal Eli Roth, cuya obra más conocida es "Cabin Fever". Sin embargo, los actores son todos desconocidos.
Uno de los americanos
Bien es verdad que estéticamente, la fotografía y todo eso (el envoltorio) no es chapucero como en el resto de producciones de esta índole (me refiero a la serie B, no al terror), sin embargo, en conjunto resulta notablemente insatisfactoria para quien busque algo más que vísceras y sangre, morbo y crueldad gratuita. De todas formas, yo creo que a los amantes del gore les dejará también insatisfechos, ya que las escenas sádicas están muy dosificadas y tampoco son para "morirse", ejem, aunque la osadía de lo que se relata sí que llega bastante lejos, más incluso que películas como Saw (a mi modo de ver, claro)
Mochileros
El argumento es lo peor, lo más inconsistente y risible. A ver, dos americanos que se van de "mochileros" por Europa buscando sexo (¿Acaso en América no hay mujeres o qué?). Es que, como de costumbre, se da una imagen de Europa como un paraíso de libertinaje, con miles de mujeres que se ofrecen encantadas a los americanos, donde hay drogas por doquier, etc, etc.
Nenas monas que enganchan a los incautos
Por si eso no fuera bastante estúpido, se habla de paises como Eslovaquia como si fueran tierras sin ley, donde cualquier tipejo puede montar en una fábrica, un lugar casi público, un centro de torturas, muy concurrido, con montones de coches esperando afuera para entrar a dar caña a jóvenes turistas (se cotizan más o menos los torturados según nacionalidades, como no: los más caros, los americanos), con la policía en connivencia... Se llega a decir que en Eslovaquia las mujeres están ansiosas de hombres porque los suyos murieron en la "guerra". Pero, ¿qué guerra hubo en Eslovaquia, por Dios, si se separó pacíficamente de Chequia hace muchos años? Será que confunden Eslovaquia con Eslovenia o alguna república báltica... Y por otra parte, describen ese país con unos tintes tan tétricos que parece una república del Este, pero de la Guerra Fría o más para atrás, nada que ver con la realidad actual. Es más, incluso hay pandillas de niños, como los gamines colombianos, que van por ahí atacando a la gente, robando y matando... pero que se dejan comprar por unos ¡chicles! Es delirante. Además, una cosa que me parece muy irreal de las películas es la facilidad con la que la gente confía en auténticos desconocidos...
¿Por qué se fían de todo el mundo?
En la primera parte de la película hay sexo, drogas y frivolidad a raudales; esa parte es tirando a aburrida, y lo malo es que se prolonga bastante. La cosa se anima un poco cuando llegan a Eslovaquia, a ese famoso albergue que da título a la película, y donde aparece el centro de torturas, una especie de parque temático donde los ricos van a dar rienda suelta a sus instintos de carnicero. Al parecer forman parte de un club de "caza" que les graba un tatuaje como acreditación. En ese lugar se puede ver de todo: gente a la que perforan con un taladrador, sierras de cadena cortando manos, vómitos, cortes de cabeza, ojos colgando de las órbitas... Realmente espeluznante es la escena cuando agarran a uno de los chicos y lo arrastran por un pasillo y va viendo al otro lado de las puertas abiertas a diversos jóvenes sometidos a torturas de lo más rebuscado, chillando y gritando. Hay mucha efusión de sangre, es que es como un matadero.
En el edificio siniestro
Adivinen qué hacen en esta silla...
Lo peor no es que se muestren estas imágenes, sino que en la película tampoco profundizan en la naturaleza de ese gusto del ser humano por hacer daño a sus semejantes, aunque sí que se apunta brevemente, en la conversación que mantiene uno de los clientes con el joven, un atisbo de motivo: el sexo ya le aburre porque vaya donde vaya, una mujer es una mujer (son todas iguales, vamos); pero eso otro... es algo inolvidable. En resumen, que se sugiere una escalada en la búsqueda de emociones fuertes quizás provocada por la permisibilidad. Pero el director no ahonda en el tema más interesante, el que podría haber dado motivos de reflexión.
Síiii, era eso...
Empresarios en busca de emociones fuertes
El único punto de interés es saber si escapará el protagonista de aquel lugar y cómo. La escena de la estación me ha recordado a las películas de fugas de la II Guerra Mundial, con el huido esquivando a los nazis y tratando de subir al tren. Hay un giro final donde se plasma la venganza del joven, pero la verdad es que no sorprende mucho.
Estética sádica
Delirante, típica y tópica, con guión pobre e incoherente... Solo apta para muy fans del género y personas sádicas de por sí. No es aburrida del todo, pero tampoco pasa nada si no se ve. Esto de los psicópatas, como las casas encantadas y los fantasmas, ya cansa.