Hoy en día, el cine de terror se ve reducido a una mera exhibición de vísceras y sangre, donde el factor humano ha pasado a convertirse en mera carnaza para el monstruo o la maldición de turno. Pero hubo una época en la que el cine de terror era algo más que eso. A finales de los cincuenta y durante la década de los sesenta, una productora inglesa, Hammer Films, [...]
Sigue leyendo...