lunes, 03 de septiembre de 2007
Little Children

Imagen

Dirección: Todd Field.
Guión: Todd Field y Tom Perrotta; basado en la novela de Tom Perrotta.
País: USA, 2006.
Duración: 130 min.
Género: Drama.

Reparto: Kate Winslet (Sarah Pierce), Patrick Wilson (Brad Adamson), Jennifer Connelly (Kathy Adamson), Gregg Edelman (Richard Pierce), Noah Emmerich (Larry Hedges), Jackie Earle Haley (Ronald James McGorvey), Phyllis Somerville (May McGorvey), Ty Simpkins (Aaron Adamson), Sadie Goldstein (Lucy Pierce).

Argumento:

Sarah es una joven madre que lleva a su hija al parque. Allí conoce a Brad, un padre sin empleo que se ocupa de su hijo mientras su esposa trabaja. Poco a poco empiezan a intimar, hasta que su relación culmina en adulterio. Mientras tanto, en su barrio residencial pululan otros personajes con sus propios traumas y miserias, como Ronnie, un exhibicionista obsesionado con los niños, y Larry, un ex policía que carga con el peso de haber matado a un chico en un tiroteo... Las vidas de todos se cruzarán e irán engarzando la tragedia...

Comentario:

Lo cierto es que viendo el póster parece que la película va de un adulterio apasionado que amenaza las convenciones de la tranquila comunidad, pero me parece que el tema es bien distinto. En primer lugar, el título original ya da la pista de la importancia que los niños (y por ende la familia) tienen en este relato, con cierto sabor a "American Beauty" e incluso a "Mujeres Desesperadas".

Madre e hija
Maternidad frustrante


Sarah se muestra al principio de la película como una mujer joven y creativa (tiene una licenciatura en Literatura) que vive lo que parece una existencia frustrante y vacía. Va al parque con una niña que le da muchos quebraderos de cabeza por su rebeldía y le impide tener un minuto libre para sí misma. Para colmo, el parque donde se reunen el resto de las madres es como la representación metafórica de ese tedio vital: una de las madres lleva un estricto control horario, tanto para dar la merienda a los niños como para hacer el amor con su marido. El director nos muestra el alejamiento psíquico de Sarah con respeto a esas mujeres vulgares en los primeros fotogramas, con un elocuente alejamiento físico.

Cuando llega un galán el gallinero se alborota...
Grupo de madres


Tanto para ella como para las otras la llegada de un padre (al que apodan el "rey del baile") rompe un poco la rutina y es fuente de fantasías inocentes. Lo cierto es que Brad, "el rey del baile" tiene mucho en común con Sarah. También él tiene una vida frustrante debido a su pérdida de rol masculino (no tiene trabajo, lo mantiene su mujer, que para colmo es muy dominante y le impide incluso poseer móvil o estar suscrito a determinadas revistas). Estos dos personajes principales son los descritos con más profusión, sin embargo, también se atiende con cierto exceso a otros secundarios, cuyas vidas se cruzan con las de los protagonistas. Creo que esto produce un cierto desconcierto al espectador, ya que personajes que en principio parecen "secundarios" de pronto aparecen como los protagonistas, y sin embargo, la historia principal sigue siendo la de Sarah y Brad. Quiero decir que hay una especie de descompensación. Si es una película coral, deberían tener todos el mismo peso en la trama; y si no lo es, los secundarios tienen un protagonismo excesivo. Esto provoca como efecto secundario que la película se alargue mucho. En mi opinión tiene una duración desmesurada para lo que cuenta.

Connely es la superwoman
La mujer que lleva los pantalones


El tono costumbrista, entre lo duro, lo triste, lo trágico y lo cómico, está bien resuelto. Todas las facetas de la existencia se muestran sin pudor. Hay escenas de sexo y desnudos bastante más esplícitas de lo acostumbrado (las escenas de sexo, no los desnudos). Vemos de todo, la masturbación compulsiva del esposo de Sarah frente a la pantalla de su PC en presencia de Kay "la guarra", una mujer que se exhibe en su web; la masturbación del pervertido delante de su cita, una joven con problemas mentales que termina llorando; el "polvo" de Sarah y Brad en el cuarto de la lavadora... Sin caer en lo grotesco ni en lo exagerado se muestran los sentimientos, dudas y problemas de los habitantes de ese barrio. Tampoco hay maniqueismo. Así pues, el delincuente sexual, Ronnie, que está muy bien interpretado, sin paternalismo, en toda su crudeza, parece un ser humano "normal". La cámara no juzga a los personajes. Incluso se hacen paralelismos que ponen en entredicho las nociones del bien y el mal, de lo correcto y lo incorrecto, como el policía Larry, que es como la otra cara de la moneda de Ronnie. Larry se cree en el derecho de defender a la comunidad del exhibicionista y para ello recurre incluso a procedimientos no muy lícitos como el acoso, el insulto, etc... Pero en el fondo tal aparente preocupación esconde su deseo de vindicarse por un hecho del pasado en el que propició la muerte de un chico. Nadie es el bueno o el malo.

Romance sin futuro
El deseo consumado


Me ha parecido todo muy realista: la soledad de las madres dedicadas en exclusiva a sus hijos, las tardes rutinarias, el romance entre Sarah y Brad, que se desarrolla de un modo dosificado, creciente y coherente (desde la amistad "inocente" hasta la relación sesual y el enamoramiento) a lo largo de muchos días en compañía de sus hijos, la incomunicación de las parejas y las familias; el amor incondicional de la madre del delincuente hacia su hijo; la dura descripción del exhibicionista que no exterioriza sus sentimientos hasta que al final estalla en ese arranque de llanto y furia cuando muere la única persona que lo quiere de verdad; el desamor; cómo la comunidad polariza sobre una persona el papel de "malo", de "amenaza" a su modo de vida (escena de la piscina, en la que Ronnie se mete a bañarse con los niños y todos salen despavoridos como si de un tiburón se tratara); la fantasía que llena vidas monótonas...

El único amor verdadero es el de una madre
El pervertido y su madre


Creo que esto último es precisamente el leit motiv de la historia principal. Sarah y Brad se entregan a su amor clandestino con el mismo ánimo con que lo hacía madame Bovary, personaje que está muy presente en la película. De hecho, hay una curiosa escena donde Sarah acude a un grupo de lectura que comenta la novela. Si antiguamente madame Bovary le había parecido una estúpida, en ese momento, viviendo ella la misma situación, se siente solidaria y empática con el personaje y la defiende, cuando otra de las participantes dice que Bovary no era más que una "guarra".

El guión de esta película es bastante bueno; está lleno de referencias, contenido, subtramas, guiños literarios, metáforas y paralelismos. Sin embargo, parece que hay algo que no termina de cuajar. Como mencioné antes, es muy larga, con algo de dispersión temática. Parece que se quiere hablar de muchos temas a la vez y darles a todos un gran espacio. El tono es frío, incluso en la trama de la relación entre Sarah y Brad; y sobre todo, el final parece algo flojo, aunque no deja de ser la versión "amable" del de madame Bovary (no hay suicidio, sino simplemente regreso a la "cordura", despertar de la "fantasía" a través de algunos hechos fortuitos que podrían intepretarse como la "fuerza del destino") De todas formas, el guión está por encima de su plasmación cinematográfica (a veces parece un telefilme, como en el parque, la piscina, la escena de la cena en casa de Brad, etc)

El bien y el mal son intercambiables
La otra cara de la moneda del trauma


A algunos críticos no les ha gustado la voz en off que narra la historia. Bueno, tiene su gracia, le da un toque más irreal y en algunas partes cómico (la cena en casa de Brad, con la su mujer detectando el adulterio con sus "sensores"), como hacía, salvando las distancias, la voz en off de "Dogville" y "Manderlay", o incluso la de "Mujeres Desesperadas". Lo malo es que esta voz aparece y desaparece de una forma algo arbitraria.

En resumidas cuentas, una película que se deja ver, con perfección técnica, algo fría, muy larga, con un buen guión e interpretaciones correctas e incluso buenas, sobre la imposibilidad de dar realidad a las fantasías, y la lucha entre lo que se debe hacer y lo que se desea.
Escrito por reginairae @ 18:51  | Críticas de cine
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