El Cultural -Magazine de El Imparcial

jueves, 18 de octubre de 2007

Sunshine (2007)

Sunshine

Dirección: Danny Boyle.
Guión: Alex Garland.
País: Reino Unido.
Año: 2007.
Duración: 107 min.
Género: Ciencia-ficción, thriller.

Reparto: Rose Byrne (Cassie), Cliff Curtis (Searle), Chris Evans (Mace), Troy Garity (Harvey), Cillian Murphy (Capa), Hiroyuki Sanada (Kaneda), Benedict Wong (Trey), Michelle Yeoh (Corazón), Mark Strong (Pinbacker), Paloma Baeza (hermana de Capa).

Argumento:

El sol se agota y para evitar su extinción total, y por ende la del ser humano, se envía al espacio una nave con una bomba atómica. La misión consiste en tirar la bomba en el sol y reactivarlo. Pero siete años atrás, una nave similar ya fracasó en el intento. El Icarus II es la única esperanza de la Humanidad...

Comentario:

Aunque por el argumento podría pensarse que se trata de una película de catástrofes, no es así.

Sunshine me recuerda más, en su primera parte, a películas introspectivas, o de reflexión, estilo "2001, Odisea del Espacio", donde, con un ritmo pausado (algunos lo llamarían lento), vemos la vida a bordo de una nave espacial que va rumbo al sol con una misión incierta. Se nos presenta, un poco superficialmente, a los personajes, cuyos nombres casi no se recuerdan, y más bien podemos recordar sus roles (el físico, el sicólogo, etc). Le veo como fallo el que casi todos los personajes, especialmente el del físico, son increíblemente jóvenes. No me parece lógico que para una misión tan relevante no envíen a alguien más cualificado. No resulta verosímil esa tripulación llena de jovencitos y de gente inestable psicológicamente. Y además con detalles del estilo "solo el físico puede detonar la bomba". Pues vaya, lo normal sería que supieran todos, por si acaso...

El físico
Un físico en exceso joven


Es en esta parte donde se adivinan las intenciones del director, o más bien, lo que pretendió contar y no fue capaz: la actitud de unos seres humanos ante la extinción de la raza, con lo que ello conlleva. Una situación así hubiera dado para mucho más. Sin embargo, la cinta pronto deriva hacia otros campos más trillados. Sobre todo a partir de la visita a la nave abandonada Icarus I ya vemos por dónde van a ir los tiros desde ese momento. Hay una cierta intriga, no se puede negar, con las menciones de que el polvo que flota en la nave es casi en su totalidad piel humana quemada, y con otros detalles, pero es todo bastante previsible. La locura flota en el ambiente, se justifica por esa omnipresencia del sol, que inunda con sus rayos las estancias. También por lo que mencioné anteriormente, esa situación casi desesperada de unas criaturas que se enfrentan a su verdadera esencia, a su razón de ser y de existir y que, en algunos casos, no encuentran.

Cuánto calienta el sooool aquí en la naveeee
La atracción del sol es casi metafísica


Mucha gente diría que es una película con poca acción en esa primera parte, o incluso aburrida, pero creo que cuando empieza la "acción", la cinta pierde su objetivo y su norte y se convierte en un espectáculo de extraña irrealidad y que linda lo metafísico más irracional. Así pues, no se entiende mucho, como no sea echando mano de algún toque sobrenatural, la presencia de ese hombre totalmente quemado por el sol que emite como una especie de aura y que ha sobrevivido siete años así (no le dolían las quemaduras, ni tenía cáncer ni nada...). Más comprensibles son sus razones (la locura). Sin embargo, sus poderes son totalmente increíbles. No es lo único que se sale de lo estrictamente científico. Claro que se trata de cine, pero no podemos obviar algunos detalles un poco extraños y que resultan muy chocantes. Por ejemplo, la torpeza de los tripulantes que comenten un error tras otro en la misión. Sabiendo que les va la vida en ello, e incluso la vida del planeta, ¿cómo pueden no comprobar la nave y los paneles y ponerse en peligro como se ponen?

Mucho botoncito y robot humanizado
Típico futurismo del "espacio"


Otra cosa que no tiene mucho sentido es que salten de una nave a otra dos personajes sin traje (sí, a través del espacio vacío) y con la única precaución de enrollarse con una tela aislante y de contener la respiración. Por no mencionar todo el final, con la nave entrando en el sol (sin derretirse), y provocando una reacción nuclear de creación de una estrella que es contemplada ¡por seres humanos!, sí, sí, en directo, allí mismo, donde se produce. Y el hecho aún más extraño de que.. ¡haya que detonar la bomba de forma manual!

Estos son los que nos van a salvar de la quema, o de la no quema  más bien....
La tripulación del Icarus II


En la primera parte, y en consonancia con el ritmo, las escenas son tranquilas y sosegadas; mientras que la final, la cámara se vuelve loca, hasta poner nervioso al espectador. En cierto modo, esto produce una sensación fantástica, en el sentido de irreal. Se habla de Dios mucho, pero sin profundizar tampoco. El paso de la Ciencia a la metafísica no mejora el tratamiento en cuanto a profundidad, más bien lo vuelve confuso.

En resumen, me ha gustado por el tema y por algunos detalles, pero creo que tiene bastantes fallos, y que no profundiza lo necesario. De todas formas, como juego, probé a adivinar quiénes morían y en qué orden... y acerté todo (aunque al final no se salva ninguno, eso sí me sorprendió, y en eso fallé). Es decir, es algo previsible cuando se pone en plan "Alien". Una pena, porque el tema podría haber dado de sí con un tratamiento menos "espectacular" y más "filosófico", o sea, más de ciencia ficción de la de verdad.

Comentarios

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  • Fecha: jueves, 18 de octubre de 2007
  •  | 
  • Hora: 19:58

Autor: lanobil

Esperaba bastante más, diría que es correcta. Te felicito por el blog, soy un adicto al cine. Un saludo y espero que puedas visitarme