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jueves, 06 de diciembre de 2007

El número 23 (2007)

The number 23


Numero 23

Dirección: Joel Schumacher.
País: USA.
Año: 2007.
Duración: 95 min.
Reparto: Jim Carrey (Walter Sparrow/detective Fingerling), Virginia Madsen (Agatha Sparrow/Fabrizia), Danny Huston (Dr. Isaac French/Dr. Miles Phoenix), Logan Lerman (Robin Sparrow/joven Fingerling), Rhona Mitra (Laura Tollins), Lynn Collins (rubia suicida/Sra. Dobkins).

Argumento:

Walter Sparrow es un apacible padre de familia que trabaja en el control de animales. Un día, debido a un servicio en el que tiene que atrapar a un perro llamado Ned, se retrasa en su cita con su esposa, en el mismo día de su cumpleaños. Su mujer mientras lo espera, entra en una librería y compra un libro autopublicado. Cuando Walter empieza a leer tiene la sensación de que el libro habla de él por ciertas coincidencias. Además, genera una paranoia relacionada con el número 23, que cree que le persigue y está presente en toda su vida.


Comentario: Ojo Spoilers

Aunque por el argumento la película prometía, lo cierto es que la plasmación cinematográfica es realmente deplorable. Para empezar el ritmo es tan lento y cansino que puede decirse que los primeros minutos (o casi la primera media hora o más) son aburridos. Ni siquiera la voz en off del propio personaje contándonos su historia anima un poco. Antes de llegar al asunto del libro de marras nos pasamos un montón de tiempo asistiendo a escenas costumbristas que no aportan mucho, salvo caracterizar a Carrey como el típico y buen padre de familia americano, a quien le encanta su trabajo como cazaperros, etc, etc. Una cosa que no se comprende muy bien son los títulos que nos indican la fecha, como si eso fuera relevante.

El libro Rojo de Mao, digo del 23


Luego, cuando empieza a leer el libro se nos muestran varias escenas que ilustran su lectura, en las que él interpreta a un detective llamado Fingerling, que curiosamente, es el nombre de un personaje de cuento que le leían a Sparrow cuando era niño; curiosamente, también él quería ser detective y coleccionaba revistas con relatos de ese tema. Estas escenas surrealistas, que cuentan su infancia, el descubrimiento de una vecina asesinada, su pasión por Fabrizia, aficionada al sexo más heavy, y el caso de una suicida perseguida por el número 23, se intercalan con las de su vida real, en la que poco se avanza.

Todo le recuerda al 23


Según corre el metraje el asunto se complica. Sparrow trata de averiguar quién ese el autor del libro que le obsesiona, que le hace pensar que el número 23 rige su vida (es como una maldición, en la novela también se dice que persigue a los personajes). Sparrow se pasa el día y la noche haciendo cálculos absurdos, muchos de ellos cogidos por los pelos, para demostrar que todo se reduce al 23, dándole a la película un toque casi de misterio sobrenatural, que sin embargo, pronto se revela incorrecto.

Sueños y fantasías


Así que lo que empieza como película de misterio o thriller sicológico deriva a las historias de asesinatos, pues el que cree autor está en la cárcel acusado de matar a una joven cuyo cuerpo nunca apareció. a partir de aquí ya se desmadra todo, y se empieza a enredar el asunto, aunque una persona avispada ya intuye más o menos que Carrey o su familia, o el profesor de la universidad al que acude a consultar sobre el 23 y su significado esotérico, y que aparecen en sus recreaciones de la novela como varios personajes, tienen algo que ver en el crimen.

Siquiatra


Vemos al omnipresente Carrey vagando por hoteles sórdidos (habitación 23, por supuesto), investigando en cementerios, corriendo detrás de un perro, etc... para al final descubrir, de un modo bastante burdo, recurriendo a la típica explicación del narrador que va atando cabos al final, que él es el asesino de la chica desaparecida y el autor del libro. Hay detalles tan inverosímiles como que se dice que estuvo recluido en un psiquíatrico después de matar a la chica y tratar de suicidarse (aunque no le investigaron, claro, pese a que narraba en su novela detalles relacionados con un crimen), tenía amnesia, y luego se curó y lo soltaron como quien no quiere la cosa. Es más, cuando su mujer descubre que él ese el asesino no parece tener miedo de estar casada con un psicópata que puede matar a su hijo y a ella misma.

Mujer comprensiva


En resumen, una película aburrida, donde se dan vueltas sobre lo mismo una y otra vez hasta llegar a agobiar. No transmite debidamente la angustia de la paranoia o la desesperación, a pesar de tratarse de un viaje al fondo de la locura, las historias del pasado que resurgen, etc... Podría haber servido para reflexionar más extensamente sobre si se trata o no de la misma persona, si es posible la regeneración de un individuo que que ha cometido un crimen semejante... Por encima de algunos de estos temas se pasa muy de puntillas, aunque se atisban. No sé, creo que podría haberse desarrollado el guión de una forma más inteligente, y con inclusión de menos elementos inverosímiles que desvirtúan la trama... Es que lo pienso y no sé muy bien qué ha tratado de decirnos el director ¿o era mero entretenimiento? Pues no entretiene mucho...

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